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Cremallera

Cierres
dentados que pueden abrirse y cerrarse a una altura discrecional
Gideon
Sundback, Meadville, Pensilvania, para Hookless Fastener Company
Presentada el
27 de agosto de 1914 y publicada como US 1219881 y GB 12261/1915
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Tradicionalmente, se utilizaban botones o alguna clase de broches para
cerrar prendas de ropa y bolsas, mientras hoy en día utilizamos
cremalleras. La patente de Whitcomb Judson US 504037-38, publicada en 1893,
fue la primera que incluía el concepto de dos cadenas de dientes que se
abrían o cerraban moviendo una guía entre ellas. Diseñada para zapatos, era
pesada e imposible de ser producida en masa con facilidad. También mostraba
una tendencia a abrirse en los momentos más inoportunos. Apoyado por el
«coronel» Lewis Walker, un abogado llamado Judson continuó trabajando en su
idea. Con su patente US 1060378 creyó resolver el problema de la abertura
incontrolada, sólo para descubrir que su secretaria necesitó un gancho para
asegurarla cuando se la probó. El trabajo continuó hasta 1908.
Entonces
apareció en escena Gideon Sundback. Nació en Suecia en 1880 y estudió
ingeniería eléctrica antes de emigrar a Estados Unidos en 1905. Llegó a la
compañía, casándose después con la hija de Peter Aronson, un mecánico de la
empresa. Recibió todos los derechos en el extranjero de las patentes.
Hasta
entonces el trabajo se había basado en la idea de los corchetes y Sundback
la siguió, pero no tuvo éxito y decidió probar algo diferente. A un lado
estarían las mordazas y al otro las piezas que encajarían en ellas. Un
carro las apretaba para cerrarlas o abrirlas. No acababa de funcionar bien
(las mordazas se desgastaban con facilidad), pero le pareció que estaba en
el buen camino. Finalmente, una segunda versión disponía tiras con dientes
iguales a ambos lados que encajaban y se separaban con el movimiento del
carro. Como las dos tiras eran idénticas e intercambiables, el concepto era
susceptible de ser producido en masa, y
aunque se mejoró para hacerlo más
barato y fácil de construir, era ésta la idea básica de la cremallera.
Sundback diseñó máquinas para estampar los dientes y fijarlos a las tiras.
La
compañía tuvo dificultades para interesar a los fabricantes que podrían
comprar grandes cantidades de su producto. En la
i
Guerra Mundial empezó a
utilizarse en los trajes de los pilotos y los salvavidas. La compañía
Goodrich, dedicada a los productos de goma, hizo un gran encargo de
cremalleras y lanzó al mercado la bota Mystik. Cuando los vendedores dijeron
al presidente de Goodrich que el nombre no atraía el interés del público,
éste dijo: «Lo que necesitamos es un nombre que sugiera acción... algo que
dramatice cómo la cosa hace zip (en inglés zip significa
silbar y zipfastener, cremallera). Entonces supo que lo había
encontrado. La empresa registró la marca de fábrica «Zip fastener boot» en
1925; la palabra se hizo tan popular que la gente empezó a utilizarlo como
nombre, por lo que finalmente perdió su protección. Sólo en 1935 se
introdujo el uso de la cremallera en las prendas de ropa.
Fuente: Inventos de Un Siglo Que Cambiaron el
Mundo Stephen Van Dulken |