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A diferencia de los productos que se obtienen de la producción agrícola y
ganadera, los cuales no están disponibles naturalmente sino que el hombre debe
producirlo a través de la mano de obra; hay otros productos primarios que las
personas pueden utilizarlos a partir de su extracción directa de la naturaleza.
Tal es el caso de la actividad forestal, la minería, la extracción de
combustibles fósiles - como el petróleo, el gas y el carbón -, y la pesca. A
partir de estas actividades se obtienen distintos tipos de materias primarias,
que pueden ser de origen animal, vegetal o mineral, que luego sufrirán un
proceso de transformación y posteriormente serán utilizados para elaborar otros
productos en el sector industrial.
En este caso, la actividad forestal, es la producción primaria que genera un
poco más del 1% del PBI mundial. Sin embargo, son fundamentales para el
desarrollo de nuestras actividades cotidianas y económicas, todos los productos
elaborados con esa materia prima, por ejemplo los derivados de la industria de
madera o las del papel.
El 30% de la superficie de la Tierra está cubierta por esa masa vegetal que
conocemos como bosques, de los cuales se extraen los productos forestales. El
96% del total corresponden a los bosques nativos, es decir a las formaciones
naturales de árboles y el resto corresponde a aquellas plantaciones forestales o
lo que se conoce como silvicultura (masas forestales implantadas).
En lo que respecta a la distribución de los bosques nativos, esta es muy
desigual ya que el 60% de estos recursos naturales lo poseen sólo diez países.
La actividad forestal que se practica allí es de tipo extractiva, obteniéndose
productos madereros y no madereros. En lo que respecta a los primeros, la
madera es el recurso forestal más importante destinándose en su mayoría a la
industria de productos de madera y papel, y el reto para producir leña. Esta
producción de madera esta íntimamente relacionada a las condiciones climáticas
de los países. Por ejemplo en donde las especies crecen más rápidamente es en
los bosques tropicales húmedos y bosques templados, ya que en los bosques fríos
se explotan especies arbóreas de crecimiento más lento.
En cambio, cuando hablamos de productos no madereros, hacemos referencia a
aquellos productos que se extraen del árbol- como los frutos, hojas, raíces-
utilizadas para distintos fines –alimenticios, medicinales, aromáticos
ornamentación, etc.-. Pero la función principal de estos productos, hoy en día
nos es el comercio a nivel mundial, sino todo lo contrario su función sirve para
satisfacer las necesidades de subsistencia de muchas familias rurales que
dependen de ellas.
Formaciones forestales
Creemos necesario diferenciar las áreas con riqueza florística de aquellas con
riqueza forestal, es decir conocer la cantidad de ejemplares de la misma especie
por hectárea ocupada, todo ello para comprender en que se funda la actividad
forestal.
Cuando hablamos de que tiene gran cantidad y variedad de árboles, estamos en
presencia de un espacio rico florísticamente; sin embargo no siempre se
aprovecha el mismo económicamente, ya que tiene poca cantidad de individuos de
una misma especie. Por el contrario los que si se aprovechan económicamente, son
aquellos que tienen cantidades suficientes de árboles de cada especie, es decir
tienen riqueza forestal.
Es así como a nivel planetario, podemos distinguir tres grandes formaciones
forestales. Cada una de ellas proveerá maderas de diferentes características,
otorgándole a su vez un uso distinto.
Formación intertropical
En esta formación encontramos árboles de madera muy dura, apreciadas
generalmente para carpintería, lo que le otorga una gran importancia económica.
Ejemplos de esta formación es la Amazonia, de donde se explota la caoba, el
castaño de Pará y la Hevea brasiliensis. En África ecuatorial, se explota el
ébano (madera negra y muy fina); en el sudeste asiático, se explota la teca y el
sándalo. Otras áreas son importantes pero en menor medida que las anteriores,
tal es el caso de la India, Indonesia, Nigeria, Zaire, Brasil, entre otros.
Bosque templado
Aquí se concentra la mayor parte de la producción y el consumo de madera
industrial. Desarrollándose una vegetación mixta, con especies de coníferas y
de hojas caducas. Por ejemplo hayas, abedules, álamos, robles, tilos y alisos.
Este tipo de formación hoy en día es el más perjudicado por el hombre, debido a
que allí se han destruido por completo y contaminado en su mayoría las especies.
Bosque frío
La explotación de este tipo de bosque no es tan simple como el resto, ya que
está formado por gran cantidad de árboles de pocas especies y un escaso
sotobosque. Es por esto que para su talado se utilizan distintos tipos de
medios mecánicos.
Su localización también es una condicionante para su explotación, situado en el
hemisferio norte entre los 50° y 70° de latitud y en las laderas de las altas
montañas.
Esta formación esta compuesta por árboles de maderas blandas, como las coníferas
– pinos, abetos, hayas y cedros- utilizadas para la construcción y la industria.
Estados Unidos, Canadá, Rusia, los países escandinavos, son algunos de los
mayores productores madereros de esta formación.
Estado de los recursos
Actualmente, los bosques plantados son los que están creciendo, situación
contraria a los nativos los cuales ocupan cada vez menor superficie. Las causas
de esto último se deben a la sobreexplotación de algunas especies y a la
deforestación incontrolable en manos del hombre. Tal es así que cada año se
pierden 13 millones de hectáreas de bosque nativo en el mundo. La causa de esta
deforestación es la explotación maderera y en algunos casos las tierras se
destinan a la agricultura.
Esta deforestación masiva de la que somos conscientes genera serios problemas ya
sea ambientales y además sociales; afectando sobre todo a aquellas miles de
personas que viven y dependen de los bosques para subsistir. Si bien a nivel de
cada país existen regulaciones para evitar este problema de devastación de un
recurso natural como es el árbol, muchas empresas que con el fin único de
obtener riqueza, no cumplen las normas impidiendo así la regeneración muchas
veces de los mismos.
Profesora de
Geografía: Claudia Nagel
Fuente:
Geografía Mundial y los desafíos del SXXI. Editorial Santillana. Geografía
Mundial, Editorial Puerto de Palos.
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