|
Producción Primaria
Se han propuesto cuantiosas clasificaciones de las actividades económicas de
acuerdo con los distintos puntos de vista. La más frecuente en geografía
económica es la que hace la distinción entre actividades primarias, secundarias
y terciarias.
Sin embargo, desde hace poco tiempo se distingue a las actividades cuaternarias
(o terciarias superiores), realizadas por personas con grandes responsabilidades
administrativas, científicas y comerciales.
En este caso, llamaremos actividades o producción primaria, a aquellas acciones
que procuren la obtención de materias primas. Tal es el caso de la agricultura,
ganadería, producción forestal, pesca, caza, minería, entre otras.
Hay que tener en cuenta que para explicar la localización geográfica de las
actividades económicas, y en este caso la producción primaria, influyen dos
factores muy importantes: los naturales y los propios del espacio. En primer
lugar, las características naturales de un lugar, con esto hago referencia al
clima (precipitaciones, humedad, temperatura, etc.), suelo y formas de relieve;
que tienen una influencia directa en estas acciones. Sin embargo, en muchos
casos estos factores naturales por si solo no explican la localización de
actividades económicas, sino que las características propias del espacio hacen a
la función de las mismas también, como ser factores históricos, económicos,
políticos y culturales propios del lugar.
Desarrollo de actividades primarias
Bajo la designación de “actividades primarias” se agrupan aquellas prácticas
económicas que implican el uso o la extracción de los recursos naturales. Estas
actividades abarcan desde la puesta en producción de la tierra para realizar
cultivos, la cría de animales y la pesca- que implican la utilización de
recursos renovables-, hasta la explotación de recursos no renovables, como los
minerales y los combustibles fósiles.
El desarrollo de las actividades primarias se relaciona con las características
del espacio físico en el cual se llevan a cabo; así, como la extracción de
minerales sólo es posible en zonas donde se encuentran los yacimientos, y la
agricultura se practica en áreas que poseen determinadas cualidades del suelo y
clima. Sin embargo, las características del espacio físico no determinan por sí
mismas la distribución de las actividades primarias en el espacio. Por ejemplo,
en zonas aparentemente no aptas, la agricultura hoy es posible mediante la
implementación de sistemas de riego, utilización de la biotecnología, etc.
Otros condicionantes a tener en cuenta son los de tipo económico, ya que la
posibilidad de realizar cada explotación depende de la evaluación de los
costos. En el caso de una explotación minera o de combustibles fósiles, por
ejemplo, la extracción dependerá de la evaluación de sus costos: si la actividad
es considerada no rentable, los minerales o los combustibles pasarán a formar
parte de las reservas a explotar en otro momento o ser recursos naturales
preservados del lugar. Un ejemplo concreto es el de la agricultura en el oeste
de la provincia de Buenos Aires, área que se incorporó a la producción agrícola
una vez que la llegada del ferrocarril redujo los costos de transporte y la
convirtió en una actividad rentable.
En la argentina, cada una de las actividades primarias presenta una evolución
diferente y tiene una importancia relativa en la economía nacional: la
producción agraria, por ejemplo, ha presentado un papel dominante en la historia
económica del país, mientras que la actividad forestal aún se encuentra en una
etapa de crecimiento.
En la evolución de todas las actividades primarias también se produce la
incorporación de adelantos tecnológicos. A veces, estos surgen de la mano de
nuevos actores sociales que hacen su aparición en los circuitos productivos e
introducen nuevas modalidades de producción: este es el caso, por ejemplo de la
pesca de altura y de las grandes empresas agrícolas.
El destino
El destino de la producción primaria es muy diverso: en algunos casos se vincula
más directamente con el consumo final de los productos, como sucede con las
frutas, las verduras y las hortalizas; en otros, sufre una serie de
transformaciones antes de ser apta para el consumo final (como en el caso de la
cría de ovejas destinadas a la producción de lana, la actividad forestal con
vistas a la producción de papel, o la extracción de petróleo, que requiere de
ciertas modificaciones para la obtención de derivados aptos para ser
utilizados).
Por otra parte, algunos productores primarios se destinan al mercado interno y
otros son producidos con vistas a la comercialización en el mercado mundial. De
esta manera, las actividades primarias entran en contacto con otros sectores de
la economía, como el industrial (para su posterior transformación) y el
comercial.
Profesora de
Geografía: Claudia Nagel
Fuente:
Geografía Mundial y los desafíos del SXXI. Editorial Santillana. Geografía
Mundial, Editorial Puerto de Palos.
|