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La economía y la ley de aduanas de 1836:
Mientras Buenos Aires gozaba de una prosperidad relativa, el resto del país
estaba estancado. Las causas eran varias: Pedro Ferré, de Corrientes, y los
representantes de otras provincias había reclamado a Buenos Aires por el
librecambismo, que anulaba a las industrias locales. Para que disminuyeran ésas
protestas, Rosas dictó, el 18 de diciembre de 1835, la Ley de Aduanas, que
entraría en vigor al año siguiente.
Con ella se proponía proteger los productos
e industrias de las provincias, aunque no las libraba de modo alguno de la
hegemonía de Buenos Aires. Gravaba con altos derechos y hasta prohibía
introducir en Buenos Aires artículos del exterior que compitiesen con los del
país, pero sólo el puerto de Buenos Aires estaba habilitado para manejar el
comercio exterior y, así, obligaba a las provincias a entrar en la línea
económica porteña. Lo que se prohibía en Buenos Aires era prohibido en todo el
país.
El país marchaba hacia una gran crisis; el cierre de los ríos Paraná y Uruguay a
la navegación extranjera obligaba a enviar todos los productos a Buenos Aires,
único lugar, además, donde se podían adquirir mercaderías del exterior. Por otra
parte, durante as guerras civiles que tuvieron por escenario el Litoral y el
interior entre 1839 y 1841, las tropas faenaron gran cantidad de ganado,
arrasaron campos y destruyeron
talleres, en parte como consecuencia de las operaciones militares y en parte
como castigo a las sublevaciones. Sin embargo, en Buenos Aires la ganadería
seguía progresando. El ganado hasta entonces pacía libremente, ante la
imposibilidad de limitar los campos debido a su gran extensión; pero merced a la
iniciativa de Richard Newton, quien en 1844 tendió el primer alambrado y ensayó
un nuevo sistema de marcas y señales, desapareció la hacienda sin dueño y se
consolidó la propiedad de la tierra.
Las principales industrias derivadas del ganado eran la saladeril y los cueros
vacunos; también fue incrementada la caza del ñandú y la nutria. El saladero,
establecimiento donde la carne era salada para su conservación y exportación,
representó durante muchos años la principal industria exportadora del país; sus
mercados eran aquellos países que aún conservaban una forma de producción
esclavista (como el Brasil y Cuba), pues la calidad de la carne salada era
pésima.
Fuente Consultada: Historia Argentina
y El Mundo Contemporáneo Editorial AIQUE -
La Nación Argentina Historia 3 Editorial Kapelusz
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