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LA DAMA DE LAS CAMELIAS:
ALEJANDRO DUMAS Y MARIE DUPLESSIS
Alejandro Dumas:
(Villers-Cotterêts, Aisne, 24 de julio de 1802 - Puys, Dieppe, 5 de diciembre de
1870)
Alejandro Dumas (1824-1895)
cuando tenia 20 años conoció a Marie Duplessis (1824-1847) y al instante quedó
deslumbrado. Dumas expresaba: «Era alta y muy esbelta, de pelo negro y
complexión blanca y rosa, su cabeza era pequeña, de ojos alargados que tenían
el aspecto de porcelana de las mujeres de Japón.
Pero había en ellos algo que
indicaba una naturaleza orgullosa y vital... Podía ser una figurilla de Dresden.».
Duplessis era la cortesana más famosa de la época, se la conocía como “La dama
de las camelias” porque solía llevar un prendedor de camelias blancas. Cuando no
estaba disponible para sus amantes, llevaba camelias rojas. Su casa desbordaba
de flores: “Era prisionera de una fortaleza de camelias”, observó un admirador.
En este sentido, Dumas escribió
La dama de las camelias fascinado por Marie, meses después de la muerte de ella.
En la obra, él era Armando Duval –coincidiendo con sus iniciales– y Marie,
Margarita Gautier. El éxito fue contundente, y Dumas transformó la novela en
obra de teatro (1852). Al año siguiente Verdi, compuso la ópera La Traviata.
Incluso, se han realizado versiones cinematográficas, entre ellas Camille,
protagonizada por Greta Garbo en 1936.
La dama de las camelias (primera
publicación en 1848) es una novela firmada por Alejandro Dumas (hijo). Esta obra
está inspirada en un hecho real de la vida de Alejandro relativo a un romance
con Marie Duplessis joven cortesana de París que mantuvo distintas relaciones
con grandes personajes de la vida social. La novela pertenece al movimiento
literario que se conocería como Realismo, siendo de las primeras que formarían
parte de la transición del romanticismo
La vida de Duplessis dio un giro incontrastable a los 20 años
cuando se convirtió en una mujer culta y refinada que leía a Victor Hugo y Alfred Musset, dejando atrás su pasado de campesina ruda que apenas podía leer y
escribir. Además poseía un brillante salón.
La actriz Judit Bernat increpó a Duplessis con respecto a su
situación de cortesana, a lo que ella respondió: «Porque el esfuerzo de una
muchacha que trabaja jamás me hubiera proporcionado el lujo que tan
irresistiblemente anhelo. A pesar de las apariencias, te juro que no soy
codiciosa ni corrompida.
Quería conocer los refinamientos y los placeres del
gusto artístico, la alegría de vivir en una sociedad elegante y cultivada. Y he
amado. ¡Oh! Sí, he amado sinceramente, pero nadie ha correspondido jamás a mi
amor. Este es el verdadero horror de mi vida. Es malo tener corazón cuando se es
una cortesana».
Lío de tríos:
A comienzos del año 1848, cuando Dumas se enamoró de ella, Marie tenia una
relacion con el conde de Stackelberg. Cuando pasaba la noche con Dumas, decia a
Stackelberg que estaba con su amiga Zélia. Incluso, no mencionaba a ninguno de
los dos su tercer amante, el vizconde de Perregaux.
Dumas terminó alejándose de ella, muy enferma por entonces, endeudado tras tres
meses de romance y celos. Marie ofreció su amistad, sin embargo el escritor se
negó: «No soy lo bastante rico para amarte como quisiera, ni tan pobre como
para que me ames como quisieras...Tu corazón es muy grande para no entender esta
carta y tu inteligencia demasiada para no perdonarme» (30 de agosto de 1845).
Sus obras
dramáticas, «El mayor de Estrasburgo», «La cena de amigos», «Los abencerrajes»;
su melodrama «Treinta años de la vida de un jugador» y sus obras de tipo
histórico, como «Christine», fueron un gran fracaso.
Posteriormente, consiguió mucho éxito con el drama histórico romántico «Enrique
III y su corte», el primero del teatro francés.
Más tarde escribió «Anthony, Carlos VII con sus grandes vasallos», «La torre de
Nesle», «Catherine HHoward»,
«Don Juan de Mañara y Kean».
UNA CARRERA FULGURANTE:
la carrera de Marie, que se llamaba Rose Alphonsine Plessis, comenzó a
los 16 años, cuando el dueño de un restaurante cerca de Paris la conoció y le
propuso que se quedara con él. Lamentablemente era celoso y había instalado a
Marie en un apartamento de Paris. Rápidamente empezó a acudir al teatro donde
conoció al conde Ferdinand de Monguyon, quien le proporcionó un piso espléndido.
En este
sentido, Marie comenzó a tener muchos amantes. En un momento dado tuvo siete
amantes fijos a los que dedicaba un día por semana. Sus amantes estaban
satisfechos de tal manera que le compraron una mesa de tocador con siete
cajones. Se comenta que gastaba mil francos de oro al año.
El vizconde de
Perregaux, que permaneció a su lado hasta su muerte y estaba profundamente
enamorado, intentó salvarla. Se la llevó a Londres y se casó con ella el 21 de
febrero de 1845, pero el matrimonio no fue reconocido en Francia y se separaron
poco después.
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