Suelen
llamarlo el "Tiburón" dentro del ámbito de los medios de
comunicación, debido a que durante su trayectoria ha sabido
crear un imperio inmenso que conglomera algunas de las compañías
más importantes de prensa del mundo.
En la actualidad, Rupert Murdoch
ocupa el puesto número 117 de la lista de los hombres más ricos
del mundo elaborada por la revista Forbes, ya que su fortuna
está valuada en los 6.300 millones de dólares.
Todo el dinero y la fama que posee
Murcdoch lo ha logrado gracias a su gran talento para llevar
adelante un negocio que le ha permitido convertirse en uno de
los reyes de los medios de comunicación a nivel mundial.
De origen australiano, Rupert
Murdoch es actualmente el director y el principal accionista del
grupo denominado News Corporation, en el que se engloban
diferentes empresas de comunicación, tales como los periódicos
The Sun y The Times, cadenas vía satélite como Fox y Sky,
entre otros.
Asimismo, es el dueño del
periódico The Australian, a través del cual ha colaborado
oportunamente con diversas campañas políticas y mediáticas, como
el apoyo ofrecido a Tony Blair, ex primer ministro del Reino
Unido, a Margaret Thatcher y una larga lista de políticos.
Todo esto lo ha convertido en uno de los hombres más importantes
del mundo, y la corporación de medios de comunicación que dirige
en la actualidad es considerada la más influyente del planeta.
Keith Rupert Murdoch llegó a este
mundo el 11 de marzo de 1931 en la ciudad de Melbourne,
Australia, y tuvo la fortuna de criarse en el seno de una
familia bien establecida, con buenos ingresos económicos, y
relacionada al mundo de la prensa.
Fue el único hijo del matrimonio
compuesto por Sir Keith Murdoch y Elisabeth Joy, y en aquella
época su padre era el dueño del diario más destacado de
Melbourne, lo que le permitía a la familia disponer de un pasar
económico más que acomodado.
Este fue el motivo principal por
el cual Rupert estuvo íntimamente relacionado al mundo de la
prensa desde muy pequeño, ya que su padre se encargó de educarlo
en ese aspecto a partir de que el niño comenzó a leer y
escribir.
Durante su adolescencia asistió al
prestigioso Geelong Grammar School, y posteriormente comenzó sus
estudios universitarios en la Universidad de Oxford, en
Inglaterra, donde realizó la carrera de Filosofía, Política y
Economía. Fue precisamente en dicho período que Rupert inició su
militancia y apoyo al Partido Laborista.
No obstante, cuando Rupert llegó a
sus 22 años, lo sorprendió la noticia de que su padre había
muerto, por lo que debió abandonar Oxford y regresar a Melbourne
para hacerse cargo del negocio familiar. Fue en el año 1953,
cuando se convirtió en el director general del periódico The
Adelaide News.
Una vez dentro del negocio se
sintió atraído por desarrollar una política de expansión, lo que
lo llevó a la planificación de diversos proyectos para adquirir
nuevos medios, que le permitieran en el futuro construir su
propia corporación de medios.
Con dicha intención en su mente, Murdoch logró adquirir el
Sunday Times de la localidad de Perth, ubicada en el oeste de
Australia.
Poco a poco su negocio fue
creciendo, y en los próximos años Murdoch logró expandir su
negocio comprando diversos periódicos provinciales y suburbanos,
como fue el caso del diario vespertino de Sydney, el The Daily
Mirror, entre otros, y al mismo tiempo expandiendo su empresa a
otros ámbitos, ya que además en esta primera etapa adquirió
también un pequeño sello discográfico denominado Festival
Records de la ciudad de Sydney.
Los años pasaron y el apetito
voraz del llamado "Tiburón" depositó su mirada fuera de las
fronteras de su país natal, dando el primer paso en este terreno
con la compra de acciones en el diario The Dominion, de Nueva
Zelanda.
No necesitó de mucho tiempo para
lograr expandir su imperio de periódicos y de canales de
televisión. Comenzando con una empresa familiar en Melbourne,
Australia, muy pronto Rupert logró conquistar Europa y América.
Para muchos, su inmenso deseo de
triunfar y su método de administración se traduce en un tipo de
personalidad despiadada que no se detiene ante nada, lo que en
muchas oportunidades lo ha ubicado en un lugar controversial,
tanto en el ámbito de los negocios como de la prensa mundial.
Desde siempre se manejó con una filosofía cuya prioridad es la
de reducir costos y aumentar los beneficios, lo que en
reiteradas oportunidades puso en su contra a los trabajadores de
las empresas que conforman su corporación.
Cuando promediaba la década de los
ochenta, Murdoch sintió la necesidad de expandir más aún su
imperio, ahora centrando sus ojos en la televisión de los
Estados Unidos, por lo que en 1985 decidió radicarse en dicho
país para ser ciudadano y poder comenzar con sus acciones en el
territorio.
En realidad, Rupert Murdoch había
ingresado en Estados Unidos en el año 1973, cuando llevó a cabo
su primera adquisición que fue el periódico San Antonio Express-News.
Poco tiempo después fundó el National Star y compró el New York
Post.
Pero fue durante la década de los ochenta que comenzó a expandir
su poder a través de otros tipos de medios, como por ejemplo
cuando adquirió una significativa porción de los estudios
cinematográficos 20th Century Fox.
Desde 1979, año en que Rupert
Murdoch fundó el holding de News Corporation con los activos que
heredó después de la muerte de su padre, hasta la actualidad, ha
logrado expandir su poder a lo largo y ancho de todo el mundo.
Hoy, a sus 80 años, Rupert Murdoch
ha logrado que su imperio sea propietario en participación o en
su totalidad de empresas tales como la editorial Harper Collins,
los diarios The Australian, The Sunday Mail, The Daily
Telegraph, The Sunday Telegraph, Herald Sun, The Sun, The Times,
The New York Post, The Wall Street Journal, revistas como Alpha
Magazine, Big League, Donna Hay, InsideOut, Parents, Vogue, el
grupo Fox Film Music Group, la discográfica MySpace Records, los
estudios Fox Filmed Entertainment, 20th Century Fox, Fox
Television Studios, Natural History, Blue Sky Studios, y una
larga lista de compañías que incluyen emisoras de radio, canales
de televisión, servicio de televisión satelital, servicios y
medios de Internet, entre otros.
Todo esto le ha permitido a
Murdoch ejercer un poder significativo sobre la opinión pública,
a través de su compañía global de medios, por lo que en
reiteradas oportunidades colaboró en las campañas políticas de
diversos candidatos.