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Yerba
mate, nombre común de una planta arbórea ,originaria de
América del Sur, y de cuyas hojas se obtiene una infusión conocida como
mate, té de Paraguay o, también, yerba mate.
Se trata de una planta perenne que puede
alcanzar hasta los 20 m. de altura, y el fruto es una drupa carnosa de
color rojo vivo que toma un color negro en la madurez. La planta bajo
cultivo no supera los 6m. debido a la poda anual. En Argentina
solo se cultiva en Corrientes y Misiones, debido a sus características
climáticas.
El empleo de la yerba mate es muy
antiguo, pues ya los indios masticaban las hojas verdes, y su consumo
sigue muy extendido hoy día en América del Sur.
Las hojas secadas, tostadas, pulverizadas
y molidas se utilizan para la preparación de una infusión parecida al
té, de sabor agradable y refrescante. Esta bebida contiene cafeína y
posee propiedades diuréticas, digestivas y estimulantes.
En Argentina es consumida a toda hora,
tanto en el hogar como en ámbitos laborales y educativos generalmente en
forma compartida. Es considerada como una bebida habitual, por lo cual
está incluida en la Canasta Básica de Alimentos. La yerba mate
puede beberse preparada según diversas modalidades:
- Mate
cebado. La yerba mate se coloca dentro de un pequeño recipiente,
llamado mate. El mismo puede ser de diversos materiales como metal,
madera o estructuras de frutos naturales. El mate se "ceba" o se sirve
con agua caliente. Mediante una bombilla (tubo de metal o caña con
perforaciones en su parte inferior que, al sumergirla en el mate con
yerba, cumple la función de sorbete y colador) se toma el líquido
resultante.
- Tereré.
Responde a esta denominación el mate cebado con agua fría.
- Mate
cocido. Esta forma de consumo responde a la infusión para beber en
taza. La preparación se lleva a cabo vertiendo agua caliente sobre yerba
mate en saquitos o bien molida, en cuyo caso debe ser colada antes de
beberla, como sucede con el té en hebras.
Cuándo descubrieron los guaraníes las
virtudes de la yerba y cómo desarrollaron la mejor forma de disfrutarla,
es algo que permanece en el oscuro pasado prehistórico. Sabemos, sin
embargo, que los españoles adoptaron instantáneamente la costumbre
indígena y los criollos la convirtieron en fruto de pasión e identidad.
Desde la elaboración de la yerba hasta la forma de consumo, la costumbre
del mate ha permanecido adaptada desde tiempos remotos y por cinco
siglos de historia, arraigándose cada vez más en los usos del sur de
Sudamérica y aún extendiéndose a lugares muy lejanos. En la Argentina es
la bebida más consumida después del agua de la canilla, sin distinción
de clases sociales ni edades. |