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La influencia del último de los
grandes filósofos griegos, Aristóteles, en la cultura occidental
europea fue inmensa y aún perdura. Durante más de 2.000 años, el
enorme prestigio de su obra sirvió pera instruir a generaciones de
filósofos y científicos.
La trascendencia de Aristóteles se
basó en su aguda observación de la naturaleza y su capacidad para
sistematizar el pensamiento de su época, convirtiéndolo en el
fundador de la ciencia occidental. Para bien y para mal, la vida de
Aristóteles siempre estuvo vinculada a Macedonia, un reino que ocupó
lo que hoy es la mayor parte del territorio griego. Nació alrededor
del 384 a.C. en la ciudad jónica de Estagira, situada al norte de
Grecia, en la península de Calcidia, muy cerca de Macedonia.
Su padre, Nicómaco, era amigo y médico
del rey macedónico Amintas III, cuyo nieto Amintas IV será
desplazado por su tío Filipo II, padre de Alejandro Magno. Llevado
Aristóteles a la corte macedónica, en la que transcurrió su infancia
y parte de la juventud, fue, seguramente compañero de estudios y
amigo de Filipo (382-336 a.C).
Como prueba de la estima que ambos se
profesaban, años después, Filipo le confió a Aristóteles la
educación de su propio hijo Alejandro. Pero esa suerte siempre fue
considerada como un estigma por los recelosos atenienses del
momento. De nada le sirvió a Aristóteles haber nacido en Estagira,
una colonia de Atenas; siempre lo identificaron con Macedonia.
Incluso después de haber pasado 20
años en Atenas dedicado a la investigación y la enseñanza, sus
rivales recordaban su condición de meteco -extranjero sin derechos-y
sus relaciones amistosas con agentes macedónicos, lo que sin duda
influyó para impedirle dirigir la Academia a la muerte de Platón, su
maestro.
La tensa situación política entre
Atenas y Macedonia, que ponía en peligro su vida, seguramente llevó
a Aristóteles a abandonar la ciudad y acogerse a la protección de su
amigo Hermias, tirano de Assos. Dedicado con pasión al saber,
Aristóteles fue considerado "el filósofo" por Santo Tomás de Aquino
y "maestro de los que saben" por Dante Alighieri.
EL NOMBRE QUE DIO Aristóteles a lo que
llamamos "lógica" es "analítica", que explica el método de
inferencia llamado "silogismo" por el cual una proposición se deriva
de otras dos proposiciones mediante una relación entre los términos
contenidos en ellas. La silogística es la novedad principal que
descubre Aristóteles y que articula todos sus desarrollos lógicos.
Sus escritos sobre lógica fueron
denominados bajo el título común de Organon. La lógica de
Aristóteles tuvo una enorme influencia. Su autoridad en esta materia
permaneció durante toda la filosofía medieval y gran parte de
la moderna.
Immanuel Kant (1720-1800)
afirmaba que la lógica había salido "cerrada y terminada" del
cerebro de Aristóteles. Pero, desde hace aproximadamente 150 años,
esta disciplina se ha renovado dando lugar a la llamada "lógica
simbólica", "lógica matemática" o, más comprensivamente, "lógica
moderna", cuya paternidad se atribuye a Gottlob Frege
(1848-1925).
A diferencia de la postura clásica de
Aristóteles, la lógica formal moderna se concibe como una operatoria
que hace posible el cálculo. Pero sería un error pensar que el
desarrollo de la lógica moderna ha condenado a la silogística a
convertirse en una curiosa pieza de museo. Desde la lógica
cuantificacional y desde la lógica de relaciones se ha operado una
traducción de la silogística a un lenguaje que ahora resulta más
elaborado. A partir de los trabajos del especialista polaco Jan
Lukasiewicz (18788-1956), la silogística clásica, en lugar de
ser una teoría rival de la lógica de relaciones, se convierte en un
capítulo de aquella.
Por otro lado, cabe recordar que
Aristóteles no sólo escribió los Primeros y Segundos Analíticos
sino también las Categorías, De k Interpretación y los Tópicos, cuy
temática justifican que actualmente sean incluidas en los desarrollo
de la Filosofía del Lenguaje.
Sobre la base de los llamados
razonamientos dialécticos, estudiad:-: en los Tópicos, Retórica y
Refutaciones sofísticas, Chaim Perelman, considera a Aristóteles
-además de ser el padre de la lógica formal- como el padre de la
teoría de la argumentación, es decir, de todo aquel pensamiento que
no se reduce, simplemente, al cálculo. |