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LAS
ARTES: Si bien los romanos tuvieron una gran predisposición para el cultivo las
artes, no fueron absolutamente originales, sino que tomaron de los griegos los
principales elementos y los aplicaron con acierto.
La arquitectura
Fue
la expresión artística más desarrollada entre los romanos, y la que alcanzó
mayores proyecciones en magnitud y perfeccionamiento. os romanos emplearon el
arco de medio punto en forma de semicircunferencia, y la bóveda. En cuanto a las
columnas, eliminaron las trías del fuste de la dórica, dando origen a otro
estilo que se llamó cano.
Y
entre las obras de mayor envergadura merecen destacarse; Los
arcos triunfo, erigidos para conmemorar las grandes
victorias militares que eran esplendor al Imperio, los más importantes de los
cuales se encuentran en Roma, como el de Tito, el de Septimio Severo y el
de Constantino.
Las
columnas, que eran monumentos conmemorativos en
cuyo fuste inscribían en relieve los hechos de los personajes a quienes
honraban, como por ejemplo las columnas de Trajano y de Marco Aurelio.
Los
templos, destinados al culto, muchos de los cuales
todavía se conservan, convertidos en iglesias cristianas. El más importante es
el Panteón, de la época de Augusto, cuya cúpula fue tomada como modelo por
Miguel Ángel cuando erigió la de la basílica de San Pedro.
Los
foros, que eran las plazas públicas, donde se
desarrollaban las asambleas populares, rodeadas de hermosas construcciones.
Las
basílicas, edificios de forma rectangular con
espacios separados por columnatas, en los que funcionaban los tribunales, se
concertaban negocios y, en ocasiones, servían para la celebración de grandes
fiestas o reuniones. Posteriormente los cristianos también las utilizaron
templos.
Los
acueductos, que eran construcciones de piedra que
servían para transportar el agua desde las grandes caídas hasta las ciudades
para su abastecimiento.
Las
carreteras, que fueron excelentes obras de
ingeniería, construidas con lajas de piedra o granito que a través de una red de
300.000 kilómetros, unieron a Roma con todo el Imperio, facilitando la
comunicación, la transmisión de las órdenes y el desplazamiento de los
ejércitos. Muchas de ellas, a pesar del desgaste de los siglos, se mantienen en
la actualidad en condiciones de ser transitadas.
Los
anfiteatros o teatros dobles, que se utilizaban
para grandes espectáculos, corno las luchas de fieras, la realización de
Carreras los duelos de gladiadores y las parodias de combates navales. En Roma
se conserva uno de los más famosos, el Coliseo, donde fueron martirizados y
ejecutados muchos cristianos. Ten fa capacidad para 80.000 espectadores.
Los
circos, que consistían en extensas pistas ovaladas,
para las carreras de caballos y de carros, que atraían a grandes multitudes y
eran objeto de apuestas según los colores de las caballerizas a que pertenecían.
Fueron importantes el Circo Flaminio y el Circo Máximo, en el que cabían hasta
250.000 espectadores.
Las
termas, finalmente, que eran grandes edificios
usufructuados por una minoría que concurría a ellos para gozar de los baños que
se proporcionaban a distintas temperaturas. Se utilizaban, asimismo, para
conferencias, reuniones o juegos de salón. Las mujeres podían concurrir a
horarios diferentes y ocupaban salas distintas. Sobresalieron las termas de
Caracalla y de Diocleciano, ambas en Roma.
La Pintura:
Inspirada también en los griegos, la pintura alcanzo su mayor expresión en los
retratos. En las ruinas de Pompeya se conservan pinturas en las que se
reproducen escenas mitológicas o de la vida familiar; y otras de temas
escabrosos, que revelan la decadencia moral de aquella ciudad.
La escultura
Como
la pintura, se guió por los modelos griegos, que fueron copiados a imitados con
esmero y perfección. Se destacaron, principalmente, las cabezas y los bustos, de
extraordinaria perfección y gran fidelidad con el original. Son famosos los
bustos de Augusto y Caracalla.
La Letras
La
lengua utilizada por los romanos loe el latín, que era el idioma hablado por los
primitivos habitantes del Lacio. Para su escritura adoptaron el alfabeto griego,
al que le introdujeron algunas modificaciones.
Con
el curso del tiempo y el desarrollo del gusto literario, el latín fue
evolucionando de una expresión ruda y vulgar a una formulación culta, más galana
y rebuscada, propia de los escritores y oradores, como Cicerón o Quintiliano a
la que se llama latín clásico. Los pueblos Conquistados recibieron la influencia
del latín vulgar, hablado por los Soldados, que al mezclarse con las lenguas
vernáculas dio origen a los idiomas romances o neolatinos, como es el caso de
nuestra lengua, el castellano. De esta manera, el idioma se convirtió en un
medio de unión y en un vehículo de difusión, que extendió la escultura romana a
todo el Imperio.
El Teatro
Las
primeras manifestaciones literarias que se recuerdan, pertenecen al género
teatral y fueron escritas por Plauto y Terencio, autores de un número
considerable de comedias en las que se analizan las costumbres de los romanos
Desde el año 55 a.C. las representaciones teatrales se efectuaron en locales
especialmente destinados al efecto.
En la
poesía, que surgió con ímpetu en la época del Imperio. descollaron Cátulo, de
quien se recuerdan sus célebres Odas, Lucrecio que describió las pasiones de su
época; Horacio, probablemente el más importante de los poetas romanos, autor de
famosas Odas y de una obra, inmortal, Arte Poética; Virgilio, que dedicó sus
mejores obras, Las Bucólicas y Las Geórgicas a la descripción de los encantos de
la naturaleza y de la vida pastoril; escribió, además, La Eneida, su poema más
conocido, en el que se refiere a las hazañas del héroe troyano Eneas y a los
orígenes de Roma; Ovidio, célebre autor de El arte de amar y de un poema
mitológico llamado Metamorfosís, en el que narra un número considerable de mitos
o leyendas conservados hasta entonces; Lucano, asesinado por orden de Nerón, que
compuso el recordado poema épico Farsalia, en el que narra el enfrentamiento de
César y Pompeyo; y Petronio, autor del famoso Satiricón, en el que criticó las
costumbres libertinas de la época imperial.
A
todos ellos se deben agregar: Juvenal, eximio poeta satírico, conocido como
autor de las Sentencias y Marcial, de quien se recuerdan sus famosos Epigramas.
La historia
De la
época primitiva 50 conservan los Anales de Ennio, que era un soldado de origen
griego. Otro historiador del mismo origen, Polibio, narró las guerras púnicas en
una historia General.
Julio
Cesar escribió sus célebres Comentarios sobre la conquista de las Galias y Las
guerras civiles.
A su
vez, Salustio se ocupó de la actuación de varios personajes, como Catilina y
Yugurta, a quienes dedicó sus elaboradas Monografías.
Ya en
la era cristiana, debe destacarse la labor de Tito Livio, que demoró cuarenta
años en escribir una magnífica Historia General de Roma, modelo en su género,
aunque parcial en sus juicios.
A
Tito Livio no le va en zaga Tácito, que redactó Los Anales, de depurado estilo,
probablemente el más distinguido de la lengua latina.
También debe mencionarse a Suetonio, que nos ha dejado La Vida de los doce
Césares, obra en la que expone, con multitud de anécdotas, las biografías de los
emperadores romanos, desde Julio César a Diocleciano; Plutarco, que escribió las
memorables Vidas Paralelas, en las que acumula preciosos datos y compara las
biografías de distintos personajes,. con el objeto de extraer una moraleja; y
Plinio el Joven, que es autor del Panegírico de Trajano y de una colección de
250 cartas en las que narra con gran claridad las costumbres de su época.
La filosofía
En
principio, los filósofos romanos adhirieron a las escuelas griegas de los
estoicos y los epicúreos, con lo que le dieron a esta disciplina un carácter
esencialmente moral.
Entre
los filósofos romanos más destacables, se encuentran: Séneca, de origen español,
que fue autor de varios tratados sobre Moral; Epicteto célebre por su Manual de
pensamientos, que siendo un esclavo griego, llegó a frecuentar la amistad del
emperador Adriano; y finalmente, Marco Aurelio, que a su condición de emperador
añadió la de Filósofo. Se le recuerda especialmente por sus Pensamientos, que
constituyen una fuente de reflexión para el perfeccionamiento de la conducta y
el cumplimiento del deber.
El derecho
El
derecho constituye, sin duda, el mayor legado que los romanos hayan hecho a la
cultura de Occidente. El punto de partida para configurar ese extraordinario
conjunto de normas jurídicas que integran el derecho romano, fue la ley de las
Doce Tablas, que, como vimos, fue promulgada hacia el año 450 a.C. El Derecho
Romano fue luego evolucionando con los edictos anuales de los pretores, que eran
enunciados al comenzar sus funciones y repetían, con correcciones, los
utilizados en los períodos anteriores. Los edictos del pretor urbano, que
juzgaba a los ciudadanos, dieron origen al derecho civil, y los del peregrino,
que administraba justicia para los extranjeros, al derecho de gentes. (imagen:
Ciceron)
Según
ya hemos dicho, en el año 121, el emperador Adriano ordenó al jurista Salvio
Juliano, realizar una recopilación de toda la legislación vigente, que se
publicó con el nombre de Edicto Perpetuo, a partir del cual el derecho quedó
codificado. Periódicamente se introducían algunas modificaciones, con la sanción
de las Constituciones imperiales, las decisiones del Senado o los plebiscitos
votados en las asambleas populares. Además, debía tenerse en cuenta la
interpretación y el ordenamiento de los grandes jurisconsultos, como Gayo,
Papiniano, Ulpiano y Modestino.
Cuando en el año 212, el emperador Caracalla concedió la ciudadanía romana a
todos 1os habitantes del Imperio, la vigencia del derecho civil se extendió
prácticamente a todo el mundo conocido y siguió rigiendo en Occidente al
producirse la caída del Imperio; en tanto que en el Oriente, el emperador
Justiniano ordenó en el año 550 otra recopilación que recibió el nombre de
Corpus Juris Civilis (Cuerpo ,Jurídico Civil).
La
legislación castellana y posteriormente la legislación indiana sancionada por
los españoles para el continente americano, se inSpiraron 00 el derecho romano y
constituyen hoy el fundamento del derecho argentino.
La Oratoria
Los
romanos, como los griegos, concedieron una gran importancia a la oratoria, que
era el instrumento del triunfo en la vida política. De esa manera se
destacaron grandes oradores, entre los cuales sobresalió con luz propia Cicerón,
de quien se recuerdan sus Verrinas
contra el gobernador Verres, de Sicilia; las Filípicas llamadas en recuerdo de las arengas de Demóstenes
contra el dictador Marceo Antonio; y, sobre todo, las Ctlilinarias, a través de
las cuales denunció la famosa conspiración de Catilina. Además, se conservan dos
impo>rtantes obras, como la Oratoria y la Res Publica (cosa pública).
Las Ciencias
La medicina: En el marco de las ciencias, la
medicina fue la que alcanzó mayor esplendor. Entre quienes se destacaron en el
cultivo de esta disciplina, debemos mencionar a Erasístrato, Herófilo y Sorano;
y, sobre todo, a quien se considera el más
brillante exponente de la medicina romana, Galeno en realidad de origen griego,
pero que ejerció su profesión en Roma.
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