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Itzak
Rabin fue político y militar en Israel. Nació en Jerusalén en 1922. Desde su
juventud se asoció al ideal sionista. Sus estudios los realizó en una escuela
agrícola de Galilea, luego formó parte del ejercito clandestino formado por los
judíos (Hagana) durante los últimos años de dominación colonial británica en
Palestina.
Rápidamente
obtuvo puestos de alta jerarquía dentro de la organización militar, envió un
regimiento durante la Guerra de Independencia de 1948-49. Finalizada la guerra,
se dedicó a la carrera militar, participó en la segunda guerra contra los árabes
de 1956. En el año 64 fue nombrado jefe de Estado Mayor, desde ese lugar llevo a
cabo las tareas de reorganización del ejército israelí (Tsahal). Entre sus
logros se cuenta la victoria en la Guerra de los seis Días (1967) donde contó
con la colaboración del Ministro de Defensa, Moshé
Dayán. Esta victoria
proporcionó al Estado de Israel la ocupación de los territorios de Cisjordania y
Gaza, además de la península de Sinaí y los altos del Golán.
Luego de esta
guerra, Rabin decidió cambiar la carrera militar por la política, donde se
vinculó con el Partido Laborista de Israel. Desde allí, desempeñó el cargo de
embajador de su país en Washington desde el año 1968 hasta 1973, a través de
esta experiencia obtuvo una visión amplia de las relaciones internacionales.
Incluso, gracias a este puesto se relacionó muy estrechamente con la primera
ministra Golda Meir, quien le nombró Ministro de Trabajo. El advenimiento de la
cuarta guerra árabe-israelí (la famosa guerra de Yorn-Kippur de 1973) causó la
deposición de Golda Meir, quien fue sustituida por Rabin, tanto al frente del
partido laborista como del gobierno israelí desde 1974 hasta 1977.
Sin embargo,
pronto se vio envuelto en un escándalo político debido a una compra de dólares
que había realizado su esposa Lea, este hecho lo obligó a presentar la renuncia.
En su lugar asumió su rival dentro del partido, Simón Peres. Aunque la victoria
electoral del Likud en 1977 termino con 29 años de poder laborista, Rabien
siguió siendo diputado (reelegido en 1981). Las luchas internas entre Peres y
Rabin marcaron los años siguientes en la oposición. Luego, reconciliado con
Peres, formo parte como Ministro de Defensa de los gobiernos de coalición
presididos por Peres y Shamir a partir de 1984, y gracias a su política de
mediación logró unificar el partido que le proporciono una nueva victoria
electoral en 1982.
De esta manera,
en el cargo de Primer Ministro, bajo el apoyo de Peres, que en ese momento era
Ministro de Asuntos Exteriores, promovió un acercamiento (que resultó
dificultoso) con los palestinos con el objetivo de lograr la paz en la región.
En este sentido, la formula “paz a cambio de territorios” aspiraba a
proporcionar a Israel unas fronteras seguras, una normalidad en las relaciones
con los países vecinos y una aceptación por la comunidad internacional, a cambio
de esto el estado Israelí cedería parte de los territorios conquistados en los
distintos enfrentamientos bélicos.
No obstante,
Rabin se negó a negociar con Yasser Arafat, líder de la Organización para la
Liberación de Palestina, ya que lo consideraba jefe de una banda terrorista.
Gracias a cierto pragmatismo y contando con el aval de los EEUU, acepto las
negociaciones secretas realizadas en Oslo con la OLP, materializadas luego en
los acuerdos firmados en Washington en el año 1993. A su vez, Arafat regreso a
Palestina como titular de un gobierno autónomo palestino con autoridad
inicialmente sobre Gaza y Cisjordania, que luego extendería a otros territorios.
Estos acuerdos diplomáticos de paz estuvieron atravesados por infinidad de
obstáculos (atentados de extremistas islámicos y judíos, oposición de la derecha
israelí, retrasos y discrepancias sobre la organización de la retirada de los
territorios ocupados) sin embargo, en 1994 en Jordania, Rabin firmo la paz con
el rey Hussein.
Los esfuerzos de Rabin por la causa
pacifista fueron reconocido a través de la concesión, junto con Arafat, del
Premio Nobel de la Paz y del Premio Principe de Asturias de la Concordia en
1994. No obstante, el clima de revuelta contra las concesiones a los árabes,
fomentado en Israel por la derecha nacionalista y por el integrismo judíos,
acabaron provocando un atentado que le costó la vida cuando salía de un mitin en
favor del proceso de paz

Según la
versión oficial el asesinato de Rabin seria fruto de un asesino solitario.
Explican que al dispararle de cerca, uno de los proyectiles dio en el pecho y
otras dos balas más hirieron en la cabeza a uno de los guardaespaldas que lo
acompañaban en ese momento. El asesino, Yigal Amir, residía en Herzlia, tenia 28
años de edad, estudiaba leyes en la Universidad de Bar-han. Cuando fue detenido
por la policía declaró que no sentía remordimiento alguno por sus actos, aseguro
además que había actuado sólo. Rápidamente, las autoridades universitarias se
desvincularon del hecho mediante una declaración pública, declarando que esa
casa de estudios había luchado siempre para tratar de unir las diferentes
facciones que existían en el país.
Al respecto, en
el libro Murder in the name of God: The Plot to Kill Isaac Rabin
(Asesinato en nombre de Dios: La conspiración para matar a Isaac Rabin) de
Michael Karpin, Ema Friedman describe de una manera particular a Yigal: “La
primera impresión que uno tiene de Yigal Amir es la de un joven educado,
relajado, con gran control de sí mismo, casi sereno. Habla con suavidad y se ríe
de manera contagiosa. Nada en él, ni en su actitud, sugiere violencia. Desde el
principio habla con voz muy baja, apenas un poco más que un susurro, obligándolo
a uno a escuchar con cuidado. Parece un misionero decidido a rescatar a un
pecador. Aquellos que carecen de fe o que han sido víctimas de alguna debilidad
espiritual son los destinatarios de su sermón, al igual que aquellos que no han
comprendido sus razones ni valoran su éxito. En una segunda mirada, se nos
muestra casi eufórico, en paz consigo mismo e imbuido de un sentimiento de
enorme poder. No tiene la menor duda de que ha realizado la tarea del siglo”.
Yigal Amir, el
hombre que confesó haber matado al primer ministro israelí apareció a los pocos
días ante una corte. El estudiante de leyes, le dijo al juez que el asesinato
tenía como objetivo detener el proceso de paz de Medio Oriente. De esta manera,
rodeado de guardias y ante una multitud de periodistas, fue llevado al principal
tribunal de Tel Aviv con la misma ropa y la misma gorra tejida que llevaba
cuando realizó los fatales disparos. Prestó declaración ante el magistrado Dan
Arbel, al respecto expresó: -Rabin quería entregar el país a los árabes,
teníamos que actuar con frialdad.

Tratado de Paz: Rabin-Arafat
Inmediatamente
Amir fue detenido mientras la policía elaboraba la acusación de asesinato
premeditado, de intento de asesinato del guardaespaldas de Rabin y de formar
parte de una organización ilegal. Además su hermano Hagai de 27 años, estudiante
universitario, también quedó imputado en la causa al declarar que le había
proporcionado los proyectiles a Yigal para dar muerte a Rabin. Esta información
fue comprobada por un policía que informo que la licencia de la pistola Beretta
9 mm estaba a nombre de Hagai. Se sospechaba que éste podría haber ayudado en
los planes del asesinato. Además, no se descartaba la posibilidad de que el
asesino hubiera actuado en nombre de alguna organización judía extremista. La
policía realizo interrogatorios a numerosos militantes de esos grupos. Incluso,
se buscaba al jefe del grupo Eyal, desprendimiento del Kach, un movimiento
antiárabe declarado Ilegal.
Resulta curioso
las declaraciones efectuadas en el interrogatorio realizado al asesino de Rabin.
Cuando se le preguntó de dónde había sacado sus ideas, Yigal Amir le respondió
al magistrado que sólo sacaba conclusiones del código de leyes judío: —Según
nuestros códigos, uno puede matar al enemigo — explicó Amir. Además expresó:
–Toda mi vida los he estudiado. Matar en la guerra es un acto permitido. En
otro orden de cuestiones, cuando se le preguntó si había actuado solo, Amir
respondió: —Fue con Dios.
Luego, se
efectuó una audiencia a su hermano Hagal, el cual informo a la corte que su
hermano le había preguntado a quien había que matar para detener el proceso de
paz con Medio Oriente, informándole además que dos veces había cancelado sus
planes para asesinar a Rabin. A su vez, declaro que él mismo había reformado las
balas 9 mm que le dio a su hermano Yigal, las cuales había agujereado para
insertarles bolitas de acero. Esta modificación las hacía más efectivas. Negó
que su hermano le hubiera dicho que pensaba usar esas balas para matar al primer
ministro.
Cabe destacar
que la audiencia de Yigal Amir se desarrolló bajo estrictas medidas de
seguridad, sin publico y duro diez minutos. Amir se quejó de que no le habían
proporcionado toallas, ni un cepillo de dientes, ni un jabón: —A los detenidos
árabes les dan más que eso —le dijo al juez. Además protestó diciendo que “se
está instaurando un estado palestino” debido a las políticas de Rabin. Amir
también dijo que en el acto donde Rabin había hablado antes de ser asesinado
“más de la mitad de los presentes eran árabes”. Y agregó: —¿Qué quieren, que
ellos nos entierren en nuestro propio país? Rabin quiere entregar el país a los
árabes.
Aunque la
familia de Amir había contratado un abogado para su defensa, él se negó ante el
juez a recibir apoyo legal. Seguramente, seria condenado a cadena perpetua, ya
que las leyes israelíes contemplan la pena de muerte solamente para los crímenes
de lesa humanidad (como el caso del criminal de guerra nazi Adolf Eíchman en
1961) pero no se aplican a los casos comunes.
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