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El consumidor moderno cuando pide
azúcar lo hace con toda naturalidad, como uno de los productos más comunes de
mundo y también podemos
coseguir azúcar en cualquier supermercado o almacén de barrio a precios
baratos. Sin embargo, el azúcar fue alguna vez un producto
de gran valor y deseado por muchos nobles. Era un negocio muy rentable producto
de alto
precio pagado y el beneficio obtenido, lo que dio a los europeos una fuerte incentivo para
iniciar las plantaciones de azúcar en sus colonias. El azúcar es en la
actualidad un alimento habitual en la dieta de todos los países. Reivindicado
por científicos y expertos internacionales, es considerado hoy como uno de los
principales aportes energéticos para el organismo.
El
azúcar es para el cuerpo humano lo que es la gasolina para los automóviles, un
gran combustible proveedor de energía. Es un combustible a elección, que no
cansa, no deja residuos y produce inmediatamente la energía requerida. Lo que
nosotros llamamos comúnmente azúcar es denominado por los químicos “sacarosa”.
Este azúcar que empleamos diariamente, se compone en realidad de dos azúcares
más simples: "la glucosa o dextrosa y la fructosa".
Dichos azúcares simples (de los que hay muchísimas variedades, muy parecidas
entre sí son, en último análisis, los elementos constitutivos esenciales de los
vegetales. Aunque tengan sabor amargo, las hojas, la pulpa de las frutas y la
savia de las plantas contienen muchos compuestos de azúcares, como la celulosa y
el almidón. Por lo tanto, es posible, extraer azúcar de todos los vegetales. En
la práctica, la sacarosa o azúcar común que consumimos se extrae de la caña de
azúcar y de la remolacha.
LA CAÑA DE AZÚCAR
La
caña tiene su origen en el sudeste de Asia, India y Nueva Guinea. Al principio,
la gente no sabía cómo cristalizar el azúcar de la caña, y se mordía la caña
para extraer el jugo de sudor. Hacia el año 350, durante la dinastía Gupta, un
pueblo de la India pudo encontrar la manera de cristalizar el azúcar.
Cuando los persas invadieron la India en el año 642, los persas aprendieron a
cultivar la caña de azúcar y cómo hacer para extraer el azúcar de la misma.
Durante la revolución de la agricultura musulmana del 8 al siglo 13, los árabes
hicieron de la producción de azúcar una industria a gran escala, y
en realidad, fueron los árabes los primeros que establecieron grandes fábricas
de azúcar en la escala, refinerías y otras instalaciones relacionadas con la
producción de azúcar . Los árabes llevaron estos conocimientos a los territorio
conquistados, y el azúcar se introdujo en Egipto, el Norte de África,
España y parte del Mediterráneo.
Como
decíamos antes, mientras Europa y América no conocieron el azúcar hasta hace
unos siglos, en Persia, en la India y en todo el sur de Asia se lo usaba desde
muchos siglos antes de Jesucristo. En estas regiones ya se extraía de la caña de
azúcar: dicha planta es una especie de bambú cuya médula tiene un sabor
dulcísimo y
que
crecía allí en estado silvestre. Su médula era una golosina para los chicos y un
alimento tónico para los sol. dados en sus agotadoras marchas. Poco a poco se
instalaron y extendieron las plantaciones de caña y se produjo tanto azúcar que
comenzó a exportarse a Arabia y China, donde se difundió ampliamente.
Entre
tanto, en Europa se ignoraba la existencia del azúcar. Griegos y romanos
continuaban comiendo sus tortas untadas con miel, que era el alimento más dulce
que conocían. Los griegos descubrieron el azúcar de caña durante las
expediciones de Alejandro, y lo llamaron “sal india “miel de caña”.
En
ese tiempo las plantaciones de caña tomaron mucha importancia y su cultivo llegó
hasta la China; pero esto se olvidó, y cuando algunos siglos más tarde Roma fue
la capital del mundo, los romanos no conocían el azúcar y seguían endulzando su
pastelería con miel.
Las cañas o las remolachas
cortadas en trozos por máquinas especiales pasan directamente a los depósitos de
forma cilíndrica. Luego aparatos separadores dejan el azúcar libre de impurezas.
Al principio de la Edad Media los árabes invadieron el mundo cristiano, ocupando
España y Sicilia; allí, por primera vez en Europa, se plantó caña de azúcar.En
la época del descubrimiento de América las plantaciones de España eran
florecientes y se explotaban en escala industrial. Se pensó entonces,
naturalmente, en trasplantar la prodigiosa caña al Nuevo Continente, cuyas
tierras húmedas y cálidas resultarían muy aptas. Las primeras experiencias se
hicieron en 1506 en Méjico y en la Española, hoy Haití.
En
ambos lugares los resultados fueron tan satisfactorios que pronto se pudo
exportar azúcar en gran escala. Sin embargo, a fines del siglo XVI ese producto
era todavía tan escaso en Europa, que se despachaba al público en las farmacias.
Fuera
de España, los primeros proveedores de azúcar fueron los holandeses y luego los
ingleses. Para el año 1700, las colonias americanas abastecían a todo el mercado
europeo, mientras las plantaciones de Europa declinaban hasta casi desaparecer.
La naturaleza de “bien de lujo”
del azúcar, provocó que se le atribuyesen poderes medicinales. Muchas guías
médicas de aquella época recomiendan suministrar azúcar a enfermos inválidos
para aumentar sus fuerzas.
En
uno de sus primeros viajes, Cristóbal Colón llevó consigo plantas de caña de
azúcar y las plantó en tierras del caribe. Este clima presentaba tantas ventajas
para el cultivo de la caña de azúcar, que se estableció rápidamente una
industria azucarera en aquel lugar. La demanda de azúcar en Europa era tan
elevada que muchas de esas islas caribeñas fueron casi completamente
deforestadas para crear grandes campos de cultivo de caña de azúcar, como por
ejemplo la isla de Barbados, Antigua y parte de Tobago. Millones de personas
fueron transportadas de diversas partes del mundo como África o La India para
trabajar en los grandes campos de cultivo. La producción de azúcar estuvo por
tanto íntimamente ligada al comercio de esclavos por parte de occidente.
El
azúcar fue sin duda muy popular y rentable de productos en Europa durante la
Edad Media. Los portugueses comenzaron a cultivar la caña de azúcar en sus
colonias de la costa de África occidental, principalmente en Madeira y Santo
Tomé. La primera cosecha de Madeira fue el trigo. La caña de azúcar generaba
grandes cantidades de beneficios, y la economía de las Islas Madeira prosperó, y
en 1452, llegaron los esclavos africanos y esto hizo que la industria más
rentable.
Debido a la inestabilidad política ,desastres naturales, persecuciones
religiosas (muchas personas falsamente acusadas judíos), hubo una emigración
hacia Brasil que estaban bajo una menor influencia de estas opresiones. En
contraste de las primeras colonias, Brasil no tenía originalmente
productos genuinos de cultivos, y los nuevos colonos comenzaron a cultivar caña
de azúcar e hicieron un negocio muy rentable. El primer ingenio fue
construido en Pernambuco en 1516, y a la mitad del siglo, funcionaban cinco
ingenios y por 1600, ya había ciento veinte. Los esclavos eran tratados muy
severamente: sufrieron de quemaduras, pérdida de brazos y manos, y severos
castigos sobretodo luego de algunas rebeliones. Sin embargo, algunos esclavos
mas hábiles ascendieron en jerarquía y se convirtieron en
maestros, que eran responsables de las etapas finales de la producción
azucarera.
Europa consumía azúcar americana; el transporte estaba a cargo de barcos
holandeses, ingleses y españoles. Los cargamentos de azúcar eran botines muy
codiciados por los piratas siempre al acecho de alguno. En el siglo XVIII
aumentó considerablemente el consumo de azúcar como consecuencia de la
popularidad que alcanzaron el uso del té y el del café.
LA REMOLACHA
Durante el siglo XVIII se generalizó el consumo de café y té, lo que hizo
necesario producir grandes cantidades de azúcar. El alemán Margraf
concibió, en 1747, la idea de extraer azúcar de la pulpa de remolacha,
planta que, además de contener un alto porcentaje de azúcar, ofrecía la ventaja
de poder ser cultivada en todos los climas templados a muy bajo costo. Las
tentativas de Margraf fracasaron.
En
cambio, su compatriota Achard tuvo mayor éxito, pues en 1798 pudo obtener
azúcar de remolacha y presentó las primeras muestras al rey de Prusia,
Federico Guillermo III. Este azúcar era tan blanco y dulce como el de caña.
El cultivo de la remolacha comenzó a extenderse en Europa en 1806. El bloqueo
continental de ese año cerró los puertos europeos a los barcos de los ingleses,
quienes en esa época dominaban el mercado azucarero.
Francia ya no podía recibir azúcar de sus colonias, y entonces Napoleón pensó en
cubrir las necesidades de este producto sin tener que depender de la importación
de America. A partir de ese momento se multiplicaron las plantaciones dé
remolacha y se crearon, ya en 1812, escuelas especiales para capacitar a
quienes, con su trabajo, desarrollaron esta importante industria.
La remolacha azucarera es una planta bienal que se cultiva en todos los climas.
Su enorme raíz contiene un gran porcentaje de azúcar (del 10 al 13
% de la remolacha empleada) - Una hectárea cultivada de caña rinde
unos 40.000 kilos de vegetal limpio, lo cual equivale a unos 3500 kilos de
azúcar cristalizada.
Según información reciente,
Petrobras, ente estatal brasileño, invertirá cerca de 2.000 millones de dólares
en proyectos de generación de energía. Uno de ellos, apuesta a la biomasa
producida a partir del bagazo de caña de azúcar.
PROCEDIMIENTO DE EXTRACCIÓN
Las
cañas se trituran entre las ruedas de un molino. El zumo que resulta se pasa a
unas calderas en que se purifica por la acción de la cal. Se lleva luego a unas
cubas agujereadas donde se espesa el liquido hasta llegar a la cristalización.
En
otro procedimiento más perfecto el zumo bruto se filtra y se cuece al vacío,
obteniéndose unos cristales que después se clarifican en una turbina. En cuanto
a las remolachas, éstas se cortan en pedazos con máquinas especiales y pasan
directamente a cubas donde el agua hirviente disuelve el azúcar formando un
líquido espeso de color amarillo. Depurado por medio de cal apagada, se filtra y
se espesa en aparatos centrífugos llamados de “efecto múltiple”. El último paso
es la evaporación al vacío, con lo que se produce la cristalización.
Cuando los azúcares así obtenidos se destinan al uso doméstico, se refinan para
hacerlos más blancos y de mejor aspecto. Las pulpas, melazas y otros productos
derivados son un excelente alimento para el ganado. La melaza se utiliza para
fabricar el alcohol.
A lo
largo de toda su historia, el azúcar se ha manifestado como un producto de
temprana e intensa vocación mercantil. A ello han contribuido tanto las
limitaciones climáticas para el cultivo de la caña de azúcar, como su creciente
presencia en la alimentación humana.
Cuando estemos prontos a endulzar
nuestro pocillo de aromático café o la taza de leche, recordemos la larga
historia del azúcar, ese alimento tan común, blanco y cristalino, fruto de
intensas búsquedas, estudios y fatigas
Actualidad: El consumo anual de azúcar en la actualidad ronda los 120
millones de toneladas y aumenta a un ritmo de dos millones de toneladas al año.
La Unión Europea, Brasil e India son los tres mayores productores y juntos suman
alrededor del 40% de la producción anual. En cualquier caso, la mayoría del
azúcar consumido se produce en el propio país, y solo un 25% se comercia en el
mercado internacional. La caña de azúcar es consumida en más de cien países, y
la cantidad de azúcar procedente de esta planta es aproximadamente seis veces
mayor que la de la remolacha.
http://www.sucrose.com
http://wv.essortment.com/historysugarca_ruef.htm
La Caña de Azúcar En El
Bioetanol
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