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En el
centro de la ciudad sudafricana de Kimberley se halla un cráter, casi idéntico a
un “auténtico” cráter volcánico. En su parte superior tiene la forma de un
gigantesco embudo (su circunferencia es de casi 1 milla ó 1.8 km); más abajo sus
paredes caen verticales hasta una profundidad de 1,2 km. Resulta imposible ver
el fondo del cráter. El agua subterránea ha ido llenando el “Gran Agujero” de
Kimberley hasta media altura. Este
agujero, “Big Hole” un centro de
atracción turística sudafricana de primera categoría. Fue excavado por el hombre
en el transcurso de cuarenta y tres años. La ciudad de Kimberley le debe su
existencia.

Y
aunque el “Gran Agujero” esté situado en el centro del recinto urbano, los
habitantes de Kimberley no lo cegarán nunca, pues lo consideran una especie de
monumento invertido en recuerdo del “Great Diamond Rush”, la gran fiebre de los
diamantes. Originariamente hubo en el lugar en que hoy se hunde el pozo una
pequeña colina, llamada Colesberg Kopje. En esta colina probó su suerte
el dieciséis de julio de 1871 un grupo de buscadores de diamantes. Fleetwood
Rawstone y sus compañeros (que, a causa de sus sombreros rojos, se llamaban el
club de los Gorras Rojas”) ya sabían probado suerte en otros jugares, pero no
habían encontrado nunca yacimientos de importancia.
El diamante tallado más grande del
mundo, con 530,2 quilates, el llamado Estrella de África, se extrajo aquí en
1869.
En primer plano, el Big Hole ('gran agujero'), el yacimiento diamantífero más
rico del mundo hasta su cierre en 1915.
En
Colesberg Kopje lo lograron al primer instante. Justo por debajo de la
superficie hallaron diamantes pequeños pero inmaculados. Inmediatamente, en
plena noche, mar catan su terreno. A la mañana siguiente ya había en este lugar
docenas de cavadores extraños, que también querían asegurarse sus derechos de
excavación. Apenas un año más tarde, más de 50000 buscadores de diamantes
cavaban hacia lo hondo alrededor de aquel punta en que, una vez, hubo una
colina. En el transcurso de los decenios se hallaron en el gran agujero
diamantes por más de 14 millones de quilates. Para conseguirlos se tuvieron que
extraer 25 millones de toneladas de tierra y roca.
Estos
escombros se repartieron en un amplio círculo alrededor del pozo. Sobre ellos se
construyó la ciudad de Kimberley. Desde el año 1914 ya no se trabaja en el “Gran
Agujero”, aunque es indudable que en las profundidades esperan todavía
cantidades inmensas de diamantes. Pero ya no valdría la pena explotar este
yacimiento. El Gobierno hace tiempo que no concede más licencias. Los pocos
buscadores de diamantes que han sobrevivido a los tiempos pasados, se limitan a
filtrar los escombros sobre los que se levanta Kimberley y cuando, por ejemplo,
se efectúan obras en las calles o se derriba una casa vieja. El resultado es,
ciertamente, miserable. “Y todo esto sólo para la vanidad de las mujeres”;
parece haber comentado Lord Randolph Churchill, el padre de Winston Churchill.
Fuente Consultada:
Enciclopedia Las Grandes
Maravillas del Mundo
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