|
Bioma Pastizal
Abarcando casi la totalidad de la provincia de Buenos Aires, el sector noreste
de La Pampa, y sur de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos; más precisamente entre los
33° y 39° de latitud sur, se extiende la región de los pastizales pampeanos o
también conocido como pradera.
El clima en esta región es templado, con una temperatura media que ronda los 15°
C. Las precipitaciones son importantes y varían entre 900 y 1.000mm anuales en
el sector noroeste y van disminuyendo hacia el oeste y sur a unos 400mm. Pero
hacia el oeste se presenta una ancha faja de transición hacia el clima árido.

Su distribución es uniforme durante todo el año, pero su mayor nivel de
ocurrencia es en primavera y otoño. En cuanto a las amplitudes térmicas, estas
aumentan hacia el oeste, es decir a medida que nos alejamos del mar y por lo
tanto de la influencia moderadora que el agua ejerce sobre la
temperatura.
Si tendríamos que describir el tipo de relieve predominante, diríamos que es
llano, con pendientes muy suaves. Las ondulaciones están presentes en el sector
noreste y se encuentra interrumpido al sur por los sistemas montañosos de
Tandilia y Ventania.
En esta planicie, el bioma predominante es el herbáceo, presentándose como un
enorme tapiz vegetal, ya que las especies crecen en altura, formando manojos y
pajonales, la mayoría crece al ras del suelo cubriéndolo totalmente. Estas
excelentes praderas poseen pastos buenos, especialmente en primavera y otoño,
debido al aumento de las precipitaciones.
Este bioma además, es el de mayor importancia para el país, ya que los pastos
sirvieron como recurso forrajero esencial de la cría de ganado vacuno y para la
expansiva actividad agrícola, desde finales del siglo XIX y principios del XX.
Por ello además se podría decir que es uno de los biomas más modificados por el
accionar del hombre a través de la cría de ganado, cultivo de cereales y
oleaginosas y la instalación de grandes ciudades; cuestión que hace que casi no
existen áreas actualmente con formaciones originarias.
Esto se debe a que la cubierta vegetal ha sido reemplazada por cultivos o
modificadas para el pastoreo. Si observamos hoy esta región, vemos especies de
pastos, árboles y arbustos, pero todas ellas han sido implantadas por el hombre.
Esta región, ofrece otro recurso natural importantísimo como es el “suelo”, con
un profundo color oscuro debido al alto contenido de materia orgánica bien
provisto de nutrientes y con adecuada capacidad de retención de agua, llamado
según algunas clasificaciones como “molisoles” (muy fértiles).
Es decir, que los buenos suelos y pastos tiernos han permitido que esta zona de
Argentina se convierta en el área agrícola- ganadera por excelencia de todo su
territorio.
En cuanto a la fauna, esta es predominantemente herbívora y posee hábitos
cavadores, corredores y saltadores, con una perfecta adopción al medio. Sin
embargo, la mayoría se concentra en lagunas y bañados.
Encontramos gran cantidad de insectos, aves (como el pato, la gallareta, la
cigüeña y el ñandú), aves de presa (como el halcón, el chimango y la lechuza de
las vizcachas), roedores (liebre, vizcacha) y carnívoros, como por ejemplo el
zorro, gato montés y el puma, que prácticamente hoy se encuentran desaparecidos.
Fuente Consultada:
Las Sociedades y los espacios geográficos. Editorial
Troquel Geografía Argentina, Editorial Santillana
Profesora de Geografía: Claudia Nagel.
|