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Bioma de Semidesierto
Aquellos climas áridos que reciben montos de precipitaciones entre 250mm y
500mm, y generalmente concentradas en unos pocos meses del año, se denominan
biomas de semidesiertos. Estos se desarrollan en áreas de relieve irregular y en
suelos pobres en materia orgánica.
Las formaciones vegetales que predominan en esta región se denominan xerófilas,
porque son aquellas que desarrollan distintas adaptaciones en base a la
insuficiencia de agua. Por ejemplo, algunas plantas tienen tallos pequeños y
esqueléticos, otros hojas reducidas y transformadas muchas veces en espinas o
protegidas con sustancias resinosas, otras en cambio poseen raíces muy
ramificadas y profundas.
Al igual que los vegetales, los animales son escasos y diversifican sus
estrategias para adaptarse a este medio tan adverso, tales como grandes
temperaturas y lluvias muy escasas. Por lo que sus hábitos no serán diurnos,
sino que pasarán a ser nocturnos; su piel se adaptará al calor (por ejemplo,
pelaje muy espeso), entre otros.
Argentina presenta varias tipologías que responden a este bioma:
Puna
Localizada al oeste de Jujuy, Salta y Catamarca, ocupa las tierras que se
encuentran a 3.400 metros de altura sobre el nivel del mar; y que a su vez
forman parte de la región del Altiplano Boliviano.

Aquí el clima árido es de alta montaña, con temperaturas medias mensuales
menores a 0° C debido a la altura. Pero la temperatura media anual es
de 8° C a
12° C, con máximas absolutas de 31° C aproximadamente. Esto hace que las
amplitudes térmicas diarias y anuales sean muy marcadas.
Además los suelos son rocosos, pedregosos y arenosos con bajo contenido de
materia orgánica y poco fértil, lo que dificulta la conformación de un verdadero
hábitat para los seres vivos.
En cuanto a la flora, nos encontramos con una estepa arbustiva y la estepa
herbácea. La primera compuesta por arbustos resinosos y xerófilos como los
tolares, el cardón, la queñoa y el churqui cuya madera es utilizada para leña.
En cambio, las gramíneas de la estepa herbácea forman matas circulares o
semicirculares densas, de pastos muy duros que sirven para el alimento de
cabras, asnos y ovejas propias de esta región.
Si describimos la fauna de esta región, esta representada principalmente por los
camélidos (llamas, guanacos, vicuñas, alpacas), que ofrecen una lana de alta
calidad. Sin embargo, también encontramos roedores, aves y carnívoros, como por
ejemplo el puma y el gato de los pajonales.
Semidesierto altoandino
En el sector norte, por encima de los 4.500 metros de altura se desarrolla este
bioma, mientras que el sector sur, se presenta en forma aislada y a menores
alturas.
Aquí, domina la estepa arbustiva, es decir sobre las laderas abruptas. En
cambio, en los faldeos y lomadas suaves, crecen los pastizales, a veces estos lo
hacen en las zonas con agua, lo que se conoce localmente como vegas
cordilleranas.
Podríamos decir, que la vegetación se adapta a ciertas condiciones propias del
lugar: aridez, frío y fuertes vientos. Esto hace que las plantas crezcan al ras
del suelo, formando matas circulares y compactas, para reducir su parte aérea en
contacto con alguna de estas adversidades.
En cuanto a la fauna del lugar, las características son similares al tipo
puneño.
Cabe aclarar, que estos pastizales son aprovechados por el hombre, para
alimentar a su ganado (sea caprino u ovino) hasta que los sorprenda las primeras
nevadas y se vean obligados a trasladarse a zonas más bajas.
Monte
Extendido por bolsones, valles y laderas de las Sierras Pampeanas y de la
Precordillera y las mesetas patagónicas hasta el valle del río Chubut,
encontramos este tipo de bioma.
La flora típica de la región responde al matorral o estepa arbustiva, que dejan
grandes manchones de suelo al desnudo. Se puede afirmar que aquí no crecen
árboles, exceptuando a lo largo de los ríos permanentes.
La jarilla, el retamo y varias formas de algarrobo arbustivos, son los tipo de
vegetación más sobresalientes.
En cuanto a la fauna, encontramos una gran variedad de roedores como la mara (en
el sector austral), la vizcacha de la sierra, el cuis y el tuco-tuco. Además
encontramos otros mamíferos: comadreja, zorro, hurón y el gato de los pajonales.
Los vientos húmedos se hacen presentes en la parte más alta, lo que hace que los
pastizales aparezcan y sean aprovechados para la ganadería.
Estepa patagónica
Se localiza desde el centro de Neuquén, centro sur de Río Negro y casi la
totalidad de Chubut, Santa Cruz y norte de Tierra del Fuego, con excepción de la
franja cordillerana.
Aquí la flora característica es la estepa de arbustos bajos, los cuales están
adaptados a las condiciones climáticas: aridez y fuertes vientos. Junto a los
arbustos (mata mora, neneo, el calafate o mata guanaco), se desarrollan las
plantas en cojín y los arbustos pigmeos (leña de piedra y el colapiche).
En cambio, en el sector de contacto con los Andes (sector occidental de la
meseta) y en el norte de Tierra del Fuego, donde la humedad es mayor se
desarrolla un manto de gramíneas. Lo mismo ocurre en el fondo de los cañadones,
donde se localizan “mallines” permitidos por la presencia de vertientes que dan
lugar al crecimiento de vegetación muy verde.
En cuanto a la fauna, los animales que predominan son los corredores y los
cavadores, como el guanaco, la comadreja y la marmota. También tenemos presencia
de aves, como por ejemplo las avutardas. Sin embargo, lo característico de esta
zona son los pingüinos, cormoranes, lobos y elefantes marinos que han sido
exterminados de una manera descomunal.
Este bioma es muy alterado debido a que cuenta con una intensa actividad
ganadera ovina, cuya alimentación es la vegetación natural de la zona. La causa
más evidente de ello, es la activa erosión evidenciada en el paisaje.
Fuente Consultada:
Las Sociedades y los espacios geográficos. Editorial
Troquel Geografía Argentina, Editorial Santillana
Profesora de Geografía: Claudia Nagel.
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