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Adolfo Bioy Casares:
La parodia de la fantasía
Hace
poco más de una década, precisamente un 8 de marzo de 1999 nos dejaba para
siempre el gran literato argentino Adolfo Bioy Casares, que había nacido un 15
de septiembre de 1914, hijo único de Adolfo Bioy Domecq y Marta Ignacia Casares
Lynch.
Criado y educado en el entorno de
una familia porteña acomodada, desde muy pequeño Adolfo pudo dedicarse por
completo a lo que más amaba, y que en definitiva se convertiría con el paso de
los años en su vocación única e irrefrenable: la literatura.
Hoy, a pesar de no encontrarse
físicamente con nosotros, nos ha dejado para siempre el placer de disfrutar de
su
arte, perpetuándose de esta forma en una existencia constante y eterna, que
llega a todo el planeta a través del universo de las palabras.
Podríamos asegurar que si bien su
obra literaria ha recorrido los más diversos caminos, e incluso ha llegado a
convertirse en inspiración para otros autores literarios, como así también para
cineastas, periodistas y filósofos, lo cierto es que uno de los hechos más
curiosos de la actualidad se desprende de uno de los más exitosos productos
televisivos de los últimos tiempos: la serie Lost.
En este sentido, los creadores de
dicha tira norteamericana han comentado en diversas oportunidades que para dar
origen a la original serie, que se convirtió en un verdadero suceso televisivo,
se inspiraron en la obra "La invesión de Morel" de nuestro admirado Bioy
Casares.
Entre los muchos admiradores del
escritor argentino, cuya obra se destacó sobre todo en los géneros que recorren
las historias fantásticas, policiales y de ciencia ficción, se lista el notable
literato Jorge Luis Borges, con quien Bioy Casares mantuvo además una profunda
amistad, que lo llevó en varias oportunidades a colaborar literariamente con él.
No es de extrañar entonces, que su
gran amigo y colega Jorge Luis Borges se refiriera a Bioy Casares como el H. G.
Wells argentino, y expresara opiniones que enaltecían la obra creativa del
escritor, como cuando en una oportunidad Borges mencionó al respecto de sus
obras en conjunto: "Cuando encuentro algún acierto en los libros que hemos
escrito juntos, recuerdo que ese acierto se debe a Bioy, a quien quiero tanto
que considero, paradójicamente, como un hermano mayor. Siempre que dos
escritores colaboran, siempre que son amigos se supone que es el mayor el que
ejerce influencia sobre el menor. Pero sé que en nuestro caso no es así. Sé que
le debo mucho a mi joven maestro -podría ser mi hijo- Adolfo Bioy Casares. Él me
ha enseñado muchas cosas. No directamente, porque nada se enseña directamente,
sino por medio del ejemplo, cortésmente, disimulando".
Pero Bioy Casares no sólo despertó
favorables opiniones entre sus colegas, sus lectores y allegados, sino también
logró conquistar hasta las más impenetrables mentes de los más duros críticos de
la literatura, que en 1990 decidieron otorgarle el Premio Miguel de Cervantes
por su trayectoria.
Con un estilo clásico y depurado,
Adolfo Bioy Casares cultivó principalmente un universo imaginario, que dio
origen a una gran producción literaria basada en el relato fantástico y
policíaco en el que utilizó como premisa el toque humorístico para observar
diversos acontecimientos inexplicables que debían enfrentar sus personajes.
No en vano, el historiador de
literatura José Miguel Oviedo ha definido a la gran obra de Bioy Casares como
"comedias fantásticas", sin que ello menosprecie su incomparable producción
narrativa.
Y a pesar de los elementos
fantásticos e irreales que brindaron permanente inspiración al autor, Bioy
Casares siempre supo resolver a la perfección la inclusión de temas universales
como el amor, la vida y la muerte, dentro de sus obras, manteniendo un tono
directo y muchas veces irónico.
Su producción literaria comenzó a
muy temprana edad, cuando Adolfo sólo tenía 11 años y dio origen a su primer
relato titulado "Iris y Margarita".
Luego vendrían más creaciones
donde cada obra sucesiva mostraba la evolución de la obra precedente, y fue
precisamente en el año 1940 cuando Bioy Casares publicó la que se considera su
más famosa novela, titulada "La invención de Morel".
Le seguirían a ésta una notable
lista de producciones, entre las que no podemos dejar de mencionar las novelas
"El sueño de los héroes", "Diario de la guerra del cerdo", "El perjurio de la
nieve", los cuentos compilados en el libro "Historias desaforadas", sus
pensamientos volcados en los ensayos "Memoria de la Pampa y los Gauchos",
"Diccionario del argentino exquisito", entre otros.
Por otra parte, Bioy Casares,
siempre ligado al arte, fue también el autor de algunos de los guiones
cinematográficos más destacados, entre los que se inscriben películas nacionales
tales como "Los orilleros" e "Invasión", entre otras.
A la par que daba origen a sus
obras, el escritor volcaba su vocación en otras producciones en colaboración con
otros autores. Como ejemplo de ello, podemos citar "Seis problemas para don
Isidro Parodi", "Un modelo para la muerte", "Cuentos breves y extraordinarios",
y "Crónicas de Bustos Domecq", creadas junto a Jorge Luis Borges, como así
también "Los que aman, odian" con Silvina Ocampo, "Antología de la Literatura
Fantástica" y "Antología poética argentina", junto a Silvina Ocampo y Jorge Luis
Borges.
Por todo ello, debemos considerar
a Adolfo Bioy Casares como uno de los escritores fundamentales para comprender
la literatura argentina del siglo XX.
Para terminar de definir la gran
capacidad del autor, nada mejor que citar una declaración de su entrañable amigo
y colega Jorge Luis Borges en la que menciona: "Ya que yo tengo el privilegio de
ser amigo personal de Bioy Casares, quiero hablar de sus principales, esenciales
pasiones. Una es, desde luego, el ejercicio de las letras. El oficio de escritor
es un oficio continuo, ya que no tiene, digamos, entreactos; ya que estamos
continuamente pensando en la palabra justa, soñando personajes imaginarios.
Vivimos en un oficio que no tiene un horario. El horario es la vida del
escritor. Y Bioy Casares se ha dedicado a ese oficio plenamente. Quiero decir
que ha leído, que ha escrito, que ha roto, que ha corregido y que, finalmente,
con bastante desgano, ha publicado. Ha publicado, como decía Alfonso Reyes, para
no pasarse la vida corrigiendo. Por eso publicamos los escritores, para cambiar
de tema, para pasar a otra cosa. Pero los libros de Bioy Casares, ciertamente,
no pasarán. Bioy Casares es uno de los máximos escritores argentinos".
Fuente para obtener las
declaraciones de Jorge Luis Borges: Archivo de Revista La Maga
http://web.archive.org/web/20031205163133/www.lamaga.com.ar/www/area2/pg_nota.asp?id_nota=866
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