El Decreto 46/2004 del Poder Ejecutivo
Nacional instituyó el 2004 como el Año de la Antártida Argentina. A su vez, el
Ministerio de Cultura y Educación de la Nación, junto a sus pares de todo el
país, incluyó en el Calendario Escolar el 29 de Octubre en conmemoración (en
todos los niveles y modalidades de la Enseñanza Oficial y Privada) del
establecimiento de la Base Aérea Vicecomodoro Marambio. La Base fue creada el 29
de Octubre de 1969.
Y en ese Continente, tan caro a los
sentimientos de los argentinos, un salteño creó un Refugio al que denominó
“Martín Miguel de Güemes”. En el presente Boletín se reseñarán ambos sucesos,
como homenaje a los esforzados argentinos que en un momento de sus vidas
habitaron el lejano y anhelado sector antártico pretendido por Argentina
sentando bases para el ejercicio de la soberanía.
CONTENIDO
I. ANIVERSARIO DE LA BASE AEREA
VICECOMODORO MARAMBIO
II. SEMBLANZA DE UN SALTEÑO HEROICO: EL
GRAL. JORGE LEAL
III. EL REFUGIO GUEMES EN LA ANTARTIDA
IV. DIALOGO GUEMESIANO CON UN
ANTARTICO: PABLO PEREZ
V. AGENDA GUEMESIANA OCTUBRE 2004
VI. PALABRAS FINALES
I. ANIVERSARIO DE LA FUNDACION DE LA
BASE AEREA VICECOMODORO MARAMBIO
La Fundación Marambio, con sede en
Carapachay, difunde sus actividades mediante un Boletín electrónico. Esta
Fundación expresa que la creación
de la Base Aérea Vicecomodoro Marambio
constituyó un hecho de trascendencia histórica y geopolítica protagonizado por
la Patrulla Soberanía. Esta Patrulla, integrada por un grupo de argentinos que
viviendo en carpas, en una zona extremadamente inhóspita y contando únicamente
con picos, palas, trabajando con esfuerzo, garra y coraje, abrieron un surco en
la tierra congelada del Desierto Blanco. Esto permitió operar aviones de gran
porte con tren de aterrizaje convencional, es decir con ruedas.
La Patrulla Soberanía, con el apoyo
aéreo recibido, rompió el aislamiento que existía en épocas invernales, del
Continente Antártico con nuestro país. Desde entonces se abrieron rutas en
sentido transpolar. “En ese pedazo de nuestra Patria viven familias, han nacido
Argentinos y se continúa esa importante obra, con el mismo esfuerzo y
sacrificio, que pusieron siempre, nuestros Antárticos”, expresa el Boletín de la
Fundación Marambio de Octubre de 2004.
Esta Fundación posee una interesante
web en www.marambio.aq si desea contactarse con sus integrantes puede escribir
a: info@marambio.aq
II. SEMBLANZA DE UN SALTEÑO HEROICO: EL
GRAL JORGE LEAL
El Gral. Jorge Leal nació en Salta y
cumplió gran parte de su carrera militar en la Antártida. Entre las actividades
más importantes que desempeñó es de gran relevancia la del año 1953, cuando se
le encomendó la creación de la Base “Esperanza”. El Gral. Leal fue el primer
jefe de dicha Base, en la que permaneció un año y desde la cual creó sobre la
Bahía Dusse el Refugio “Gral. Güemes”.
En 1954 fue designado jefe de la Base
“Gral. San Martín” pero el buque con el relevo no pudo llegar a destino, siendo
necesario evacuar la dotación anterior a 220 Km de su sede. Debido a ello quedó
una dotación de emergencia compuesta por cuatro hombres, al mando de Leal. Los
hombres vivieron en condiciones sumamente severas, escasos de víveres,
vestuarios y combustibles.
En 1957 Leal fue nombrado Jefe de la
Base “Gral. Belgrano”, en ese entonces la más austral del mundo. Desde allí
inauguró el Refugio “Salta”, en la única tierra visible en todo el fondo del mar
de Weddell, inmensa barrera de hielo que medía unos 400 Km de frente por 500 Km
de fondo.
En 1962, por orden del Comando en Jefe
del Ejército, Jorge Leal planificó y organizó la primera expedición terrestre al
Polo Sur, la que se cumplió exitosamente en 1965. La proeza del salteño y los
diez expedicionarios a su cargo tuvo trascendencia mundial.
El Gral. Leal, en mérito a lo
realizado, recibió la primera medalla “Ejército Argentino”. El Santo Padre Pablo
VI envió la bendición apostólica a todos los miembros de la patrulla y numerosos
países enviaron mensajes laudatorios.
El vínculo del Gral. Leal con la
Antártida es intenso. Además de ejercer los cargos más importantes en la
Dirección Nacional del Antártico, recorre el país difundiendo con gran
emotividad la vida y características del Continente Antártico.
El 12 del corriente, durante la
histórica sesión que 25 Diputados Nacionales realizaron en Base Marambio al
conmemorarse los 100 años de la presencia argentina en forma ininterrumpida en
la Antártida, el Gral. Leal fue homenajeado. A los 83 años el salteño volvió al
Continente Blanco, es un orgullo ser comprovinciano de tan heroico patriota.
III. EL REFUGIO GUEMES EN LA ANTARTIDA
Mientras el Gral. Leal se desempeñaba
como jefe de la Base “Esperanza” del Ejército Argentino, los seis hombres que
constituían la dotación trasladaron desde Bahía Esperanza hasta Bahía Dusse los
materiales necesarios para construir un Refugio.
Con apenas un trineo arrastrado por
perros, tuvieron que realizar numerosos y agotadores viajes. El 23 de octubre de
1953 en una sencilla pero emotiva ceremonia se inauguró el Refugio “Gral. Martín
Miguel de Güemes”. El Refugio, ubicado entre los paralelos 63 y 64 de latitud
Sur, fue la primera instalación argentina en ese lugar. Posteriormente fue
trasladado y continúa siendo un símbolo de la presencia tutelar del Gral. Güemes
en toda la Nación.
IV. DIALOGO GUEMESIANO CON UN ANTARTICO
El Comandante Mayor Pablo Pérez nació
en Puerto Bermejo, Prov. del Chaco, en 1948, en el año 1976 fue enviado al
Continente Antártico. En nostálgico diálogo responde:
MCF: Cuándo y porqué razón fue enviado
a la Antártida?
PP: -El 22 de Octubre de 1976 me
embarqué rumbo a la Antártida integrando el contingente del Ejército Argentino,
en representación de Gendarmería Nacional, que permanecería un año en Base
“Esperanza”.
Después de 35 días de navegación
llegamos a nuestro destino a bordo del
viejo rompehielos “Gral. San Martín”, iba
destinado por un año pero permanecí allí hasta el 16 de febrero de 1978, es
decir dieciséis meses.
Cumplí funciones de Delegado de la
Dirección Nacional de Migraciones y en tal carácter daba ingreso al país a
contingentes de turismo internacional que visitaban Base “Esperanza” en verano,
sentando así un precedente de soberanía.
También cumplí funciones de Delegado
del Registro Nacional de las Personas y como tal inscribí el nacimiento del
primer argentino nacido en la Antártida, el 7 de enero de 1978. Su nombre es
Emilio Marcos Palma. Ese hecho se produjo como consecuencia de la instalación
del primer contingente que invernaba en ese continente con familia. Las primeras
familias que cumplieron una campaña en la Antártida fueron cinco, las casas que
ocuparon fueron construidas con apoyo de la dotación que yo integraba, razón por
la cual permaneció más tiempo en la Base.
MCF: En la Antártida hay un Refugio que
lleva el nombre del Gral. Martín Güemes, lo conoció?
PP: -El Refugio Güemes está ubicado
cerca de la Bahía Dusse a unos 25 o 30 Km de Base Esperanza. Este Refugio, como
todos los que se encuentran en la Antártida, brinda apoyo a las patrullas que
salen al terreno con distintas misiones. Como tal es un reducto pequeño que
tiene víveres y abrigo para el que lo necesite.
En una actividad de entrenamiento con
trineo de perros –inicialmente el medio de locomoción más usado- que fueron
luego sustituyéndose por vehículos de tracción mecánica, llegué a ese Refugio.
Era un día soleado, con mucha nieve y con una temperatura de unos 15º bajo cero.
Una parte del recorrido se realiza
ascendiendo al Glaciar Buenos Aires, a la derecha está el Monte Flora en el que
se encuentran restos fósiles como helechos petrificados de una antigüedad de 30
millones de años.
Fui en compañía del Sargento Ayudante
Mauricio Andrada. Comprobamos el estado de las instalaciones, los víveres, el
equipamiento de auxilio, etc. los que se encontraban en perfectas condiciones.
Me llamó la atención la gran cantidad de estalactitas que colgaban del techo.
MCF: Cómo valora la presencia del Gral.
Güemes en ése Continente?
PP: -Hoy a la distancia (en el tiempo y
en el terreno) el sentimiento con relación al nombre de nuestro ilustre prócer
es de un auténtico orgullo ya que como gendarme –es nuestro patrono- es una gran
satisfacción que el nombre de esta figura señera de nuestra independencia esté
en aquellas lejanas latitudes de la Patria y a su vez es un símbolo de soberanía
en las gélidas tierras australes por las que las actuales y futuras generaciones
debemos luchar como lo hizo él en aquél tiempo difícil de la emancipación
argentina y americana.
MCF: Integra una Orden de Caballeros
Expedicionarios al Desierto Blanco…