Boletín Güemesiano

 

 

 

 

La Guerra Gaucha Simón Bolívar General San Martín Libertar Perú Libertar Chile 25 de Mayo de 1810 9 de Julio de 1816

 

BOLETÍN GUEMESIANO Nº 88

AGOSTO DE 2007

PRESENTACIÓN

Continuando con la difusión de la gloriosa vida del Gral. Martín Miguel de Güemes, se han desarrollado numerosas actividades presenciales y a través de los diferentes medios de comunicación social. Esto permitió estrechar en un abrazo a los Güemesianos dispersos en Buenos Aires y en Santa Cruz donde se comenzó a trabajar en forma sistemática.

En la presente edición se ofrece una parte de la Ponencia presentada al Simposio Internacional sobre las Invasiones Inglesas realizado del 3 al 6 de Julio en el auditorio del Banco Ciudad de Buenos Aires. Seguidamente un fragmento de la biografía del Gral. José Ignacio de Gorriti escrita por el Dr Facundo de Zuviría en la que se pueden apreciar valiosos contenidos en relación al Gral. Güemes.

Finalmente se comparte el dolor por la sustracción de las Banderas de Ceremonias de la institución y la Bendición de los símbolos aportados por el Gobierno de la Provincia de Salta.

CONTENIDO

I. PROTAGONISMO DE MARTIN GUEMES EN LAS INVASIONES INGLESAS, por María Cristina Fernández

II. BIOGRAFIA DEL GRAL. JOSE IGNACIO DE GORRITI, por Facundo de Zuviría.

III. A GUEMES, por la Prof. Edith M Ruiz.

IV. CONTRA VIENTO Y MAREA, por M Cristina Fernández

V. BENDICION DE BANDERAS DE LA DELEGACION, por M Cristina Fernández

VI. AGENDA GUEMESIANA JULIO DE 2007

VII. PALABRAS FINALES

DESARROLLO


I. PROTAGONISMO DE GUEMES DURANTE LA 1era INVASIÓN INGLESA



Producida la primera invasión inglesa, en 1806, los criollos comenzaron a organizarse para reconquistar la Ciudad. Uno de los cabecillas de este movimiento fue el acaudalado comerciante y estanciero Juan Martín de Pueyrredon. Sobre él dice el historiador Halmar Edmundo Gammalson:

«Los diversos contingentes reclutados en la ciudad y en la campaña, cuyos puntos de concentración se efectuaron en la Chacarita, San Isidro, Baradero, Pilar, etc. los fue reuniendo Pueyrredon en el pago de Luján. El cura párroco de la villa, presbítero Vicente Montes Carballo, secundó con decidido empeño a don Juan Martín en dicha concentración, prodigándose especialmente en el orden espiritual. Ya en aquel entonces la Virgen de Luján contaba con la devoción popular, no sólo en los contornos sino en todo el país. Los voluntarios concurrieron al templo y se encomendaron a su guarda, recibiendo del cura párroco en recuerdo de la visita las «medidas» de la Virgen, que prendieron en sus pechos. Consistían en dos cintas, una celeste y otra blanca, los colores del manto y la túnica, con el largo correspondiente a la altura de la imagen –de allí su nombre- en uso todavía, junto con las modernas estampas, medallas y reproducciones de la Virgen. No contando la tropa uniformes, don Juan Martín decidió aplicar dichas cintas como distintivo del cuerpo. Este es el primer antecedente conocido acerca del origen de los colores de la bandera argentina».

El Regimiento Fijo en Buenos Aires estaba integrado por 50 veteranos. En aquella época era considerado veterano el militar de profesión. Esa condición no dependía –como en la actualidad- de la edad, antigüedad en la carrera, ni del grado. Los milicianos eran gente que se armaba para la defensa durante una guerra.

Cuando la Capital fue invadida, el Virrey Sobremonte se trasladó a Córdoba, ciudad a la que declaró capital interina del Virreinato el 14 de Julio de 1806. A Güemes se le ordenó trasladar a los aprendices de Música a Córdoba, de donde regresó a Buenos Aires el 12 de agosto, día de la Reconquista.

Al parecer, era propósito del virrey Sobremonte concentrar las tropas que él traía desde Córdoba y las del Paraguay, para que conjuntamente ingresaran en la Capital. Con ésa orden habría comisionado a Güemes para que la comunicara a Santiago de Liniers.

En esas circunstancias habría recorrido en dos jornadas 79 leguas (395 Km) distancia entre La Candelaria y Buenos Aires. Este viaje sería uno más entre otros rápidos de la época, siendo la cantidad de leguas recorridas compatibles por ejemplo:

• Con el viaje que realizó un peón del estanciero Marcos Zavaleta en 1807 cuando, según relata el inglés Gillespie que integró las tropas inglesas en 1806: «llegó orden de mudar sus inquilinos para el interior. Al informarse de ello, inmediatamente despachó un peón para B Aires, a distancia de 72 millas, con una carta para el general Liniers rogándole la revocatoria del mandato. El peón, participando de los sentimientos generosos de su patrón, salió a las cinco y media de la mañana, llegó a la ciudad a las tres y media de la tarde y volvió con la suspensión de la orden apenas pasada la medianoche».


Aclara el autor del Güemes Documentado: «Los inquilinos eran prisioneros de guerra ingleses internados. El peón partió de cerca de San Antonio de Areco, estancia hoy llamada La Isabel, distante del centro de Buenos Aires unos 130 Km. De manera que en casi 20 horas, incluido el tiempo de la gestión ante Liniers, recorrió 260 Km (52 leguas) entre ida y vuelta. La proeza del peón hace creíble la del cadete Güemes. Si es que al igual que el peón recorrió 260 Km el primer día, hasta el atardecer del día siguiente recorrió los 135 que quedaban».

• Con las 352 leguas que en 1810 recorrió Calixto Gauna en 8 días entre Salta y B Aires marchando a razón de 44 leguas diarias.

• Con el dato dado por Miller: «Los que viajan en posta por las pampas experimentan retardos con frecuencia al cambiar caballos, 40 o 50 leguas es la jornada ordinaria».

El día 11 un buque que desde la zona costera atacaba a la Ciudad, el Justina, perdió su mástil al ser alcanzado por un cañonazo disparado desde el Retiro. Respecto a los sucesos del 12 de agosto de 1806, Alejandro Gillespie relata:

«Había un buque mercante en este tiempo que se había acercado a la ciudad para traficar, que nos fue de utilidad esencial. El Justina, de veintiséis cañones, tripulado con oficiales y cien marineros, de la escuadra de Pophan, además de la propia dotación, que se había acercado a tierra, lo más posible, peleó bien el día de nuestra rendición, y sus cañones impidieron todos los movimientos de los españoles, no sólo por la ribera, sino también en las diferentes calles que ocuparon, expuestas a su fuego. Ofrece un fenómeno raro en los acontecimientos militares, que un buque haya sido abordado y capturado por caballería, como fue aquél, ya al cerrar el día, 12 de agosto de 1806».

No se ha encontrado documentación sobre el hecho ni sobre el destino de la mercadería que transportaba el Justina ni otra nave cargada con trigo que también fue apresada. Respecto al principal protagonista del abordaje, la fuente que lo identifica data del año 1920. Se trata de una publicación firmada por Pastor Obligado que expresa:

«El combate había terminado, después de dos horas de rápida acción (12 de agosto de 1806), llevada con toda energía por soldados bisoños que el amor a la tierra improvisó, doblando expertos veteranos que venían de vencer soldados de Napoleón en San Juan de Acre. Pueyrredon acababa de arrebatarles su estandarte (Regimiento Nº 71), colgado en la Basílica de Santo Domingo, y el general Berresford, tirado su espada desde el fuerte, conservada en el Museo Histórico. Saliendo a entregarse prisionero, e intranquilo entre la gritería de multitudes hostiles, se oyó la voz del comandante Quintana que le acompañaba: «pena de la vida a quien insulte prisioneros».

Cercanas las sombras de lluviosa tarde de invierno, se reunía un grupo de jefes y oficiales al pie del asta-bandera en el bastión Norte, contemplando satisfechos el real pabellón flameando en la altura que los ingleses se apresuraron a izar. Criollos, uruguayos y españoles comentaban diversos episodios, ponderando exaltados a quién correspondía el honor de la jornada, cuando llegó el futuro «virrey de la victoria», dialogando agitado con Gutiérrez Concha, jefe de la escuadrilla que transportaba los auxiliares de la Colonia. Seguíale de cerca bizarro joven de brillante uniforme, que inclinado desde su niñez a la noble carrera de las armas en que sus abuelos se distinguieron, había llegado el último año del siglo anterior desde las alturas de Salta (nido fecundo de patriotas) a la capital del virreinato, incorporándose en el Regimiento del Fijo, así llamado por su residencia en ella.

Pronto su comportación y activo desempeño en diversas comisiones, le promovieron el ascenso de cadete a alférez y subteniente, antes de formar en el regimiento de húsares, cuyo primer jefe fue aquí Pueyrredon y en Salta, Güemes. Mandado la víspera al encuentro de Liniers para informarle la situación de la plaza y elementos acercados en sus inmediaciones, incorporado a sus ayudantes del cuartel general, le hizo quedar desde ese momento.

Todos callaron atentos a la conversación de los jefes, cuando Liniers, acentuando observaciones por las que Concha le traía a lo alto de la batería, dijo: -Efectivamente, parece está varado. Y dando vuelta, agregó:

-¡A ver el catalejo! que el ayudante se apresuró a alcanzarle.

Concluía su observación, al devolver el anteojo al ayudante más inmediato dijo:

-Ud. que siempre anda bien montado; galope por la orilla de la Alameda, que ha de encontrar a Pueyrredon, acampado a la altura de la batería Abascal, y comuníquele orden de avanzar soldados de caballería por la playa, hasta la mayor aproximación de aquel barco, que resta cortado de la escuadra en fuga.

Menos tardó el ayudante Güemes en recibir la orden que en transmitirla, como los gauchos de Pueyrredon, ganosos porque no se les escapara la presa en salir al galope tendido por la playa.

Con el agua al encuentro de sus caballos rompían el fuego las tercerolas, cuando asomó el jefe, haciendo seña con un pañuelo blanco desde el alcázar de popa, rindiéndose…!»

A los dichos de Pastor Obligado caben algunas aclaraciones:

• Martín Güemes arribó a Buenos Aires por primera vez en 1805, no en 1799 (fecha en la que se incorporó al Fijo en Salta).

• Solamente su abuelo materno fue militar, el Grl Martín Miguel de Goyechea.

• Recibió su primer ascenso en 1809, en 1806 era cadete.

• Los Húsares de Pueyrredon se formaron después de la primera invasión inglesa, en agosto de 1806.

• Güemes no formó en Salta ningún cuerpo de Húsares.

Juan Martín de Pueyrredon estaba al mando de la única tropa montada (40-60 gauchos) con los que auxiliaba a Liniers, según asienta luego de la invasión Gutiérrez de la Concha. Las aguas que los gauchos a caballo surcaron hoy son terrenos ganados al río.

Otra versión del episodio la da Gammalson: «El viento huracanado, conocido con el nombre de pampero, desde la noche anterior soplaba intensamente; además del frío había producido una extraordinaria bajante en el río de la Plata, provocando la varadura del Justina, barco inglés que el día anterior había bombardeado al Retiro y sufrido un cañonazo de Liniers. Pueyrredon al ser advertido de ello pidió permiso a Liniers y luego de su autorización destacó un piquete en el que se contaba el joven salteño Martín Miguel, ayudante del jefe citado, que a caballo abordó el buque tomando prisioneros a los tripulantes».


Durante la reconquista los ingleses fueron despojados de dos guiones y cuatro banderas, una de ellas pertenecía al Justina (bandera conocida como del Retiro). Todas fueron ofrendadas por Liniers a la Virgen del Rosario del Convento Dominicano de Buenos Aires.

II. BIOGRAFIA DEL GRAL. JOSE IGNACIO DE GORRITI

En 1861 el doctor Zuviría había expresado que pensaba escribir la historia de Salta durante la guerra por la independencia y la biografía de Güemes como una reparación a la memoria del héroe. Sobre el Gral. José Ignacio Gorriti escribió Zuviría:


“El General Gorriti fue íntimo amigo del ilustre y más calumniado general don Martín Miguel de Güemes, gobernador de la provincia de Salta y su más heroico defensor en la guerra de la independencia, que con las solas fuerzas de Salta y Jujuy supo salvar a toda la república de las frecuentes invasiones de los ejércitos españoles.

Fue amigo del general Güemes sin conocimiento personal de él ni otros títulos a su amistad que, la íntima convicción de su heroico patriotismo, noble desinterés, y heroica constancia en la defensa de la provincia y de la independencia de la república que el general Gorriti había jurado y sostenía con un entusiasmo y firmeza digna de su carecer y principios. Guiado por éstos secundaba los esfuerzos del general Güemes, y lo defendía de sus enemigos interiores y exteriores con toda la energía de su carácter, robustecido por sus convicciones.

Odiado, perseguido y calumniado el general Güemes por los gobiernos y generales que en aquélla época mandaban los ejércitos denominados del Perú, exceptuando los inmortales generales San Martín y Belgrano; el General Gorriti fue víctima de las pasiones agitadas contra el general Güemes y de los celos con que ocultaban sus triunfos diarios sobre el común enemigo, y aún negaban sus servicios a la causa de la independencia.

No era pues extraño, que el general Gorriti, amigo, auxiliar, compañero en las glorias de aquél, participase de esos odios, celos y aun calumnias con que se ha querido manchar la gloria del general Güemes.

Soportable sería que en aquella época las pasiones de ella oscureciesen la verdad de los hechos; pero pasó ése tiempo y la verdad histórica debe aparecer alguna vez sin errores ni vacíos, que bien merecen ser corregidos y llenados por plumas imparciales o más bien instruidas en la verdad y serie de sucesos que honran nuestra historia.

Quiera el cielo concederme algunos días de vida, de paz y tranquilidad para consagrarlos a la relación cronológica de hechos que nos son muy gloriosos, y de que he sido testigo durante muchos años.”

Lamentablemente el Dr. Zuviría no pudo concretar su anhelo, con lo que la posteridad se privó de conocer la reparación histórica que hubiera realizado.

III. A GUEMES

Querido héroe salteño

hoy te queremos recordar,

como ese ejemplo que fuiste,

que eres y que serás.

Querido gaucho guerrero

de nombre Martín Miguel

qué lindo si algún día

pudiera ser como él.


Así de valiente y patriota

audaz, salteño leal

su pueblo no desconfiaba

de su amigo el General.

Luchaste en nuestra tierra

por toda una Nación

tu Salta hoy te recuerda

tu tierra no te olvidó

La autora, Edith Marina Ruiz, es Profesora del Colegio Santo Tomás de Aquino y de la Escuela Mariano Boedo. La poesía fue escrita para Sala de Pre jardín y Jardín, con motivo de los actos del 17 de Junio de 2007.

IV. CONTRA VIENTO Y MAREA

Pese al desfavorable pronóstico de lluvia, la Guardia de homenaje al Gral Güemes se desarrolló al pié de su Monumento en Palermo la noche del 22 al 23 de Junio. A las 23.00 el Instituto Güemesiano de Salta Delegación “B Aires” evocó al prócer con relatos de su vida y números artísticos de gran nivel. Fue una hora de argentinidad en la que el público se emocionó y los participantes derramaron lágrimas, profundamente compenetrados en la vida del héroe.

El resto de la noche se conversó alrededor de los fogones con interesados en la Gesta Güemesiana. Al amanecer un viento helado barrió nubes premiándonos con el titilar de las últimas estrellas.

A las 10 de la mañana se realizó el acto central, los integrantes de la Delegación anhelaban su llegada para desfilar por primera vez ante ese Monumento. Inesperadamente el encanto fue roto: las Banderas de Ceremonias de la Nación y de Salta habían sido sustraídas junto a otros elementos. Banderas que habían sido adquiridas cuando se logró reunir el dinero necesario y que habían sido bendecidas en ceremonia pública el 25 de Mayo de 2006. Un vidrio roto, manos que mancillaron los dulces paños y la ilusión vuelta trizas. Banderas expuestas con orgullo en Puerto Madryn, El Bolsón, Bariloche, Rosario, Córdoba, Jujuy y distintas localidades de Buenos Aires. Símbolo de Salta que asombró a especialistas en un Congreso Mundial de Banderas, arrebatado.

Al momento del desfile, tres integrantes de la Delegación participaron con una Bandera Salteña prestada por el socio Mario Huertas y la impotencia nublando los ojos: los Símbolos que besaron en compromiso con su tierra ya no serián portados.

La Delegación funciona en el domicilio particular de la Delegada. A raíz de una carta de lectores el Gobierno de la Provincia de Salta tomó conocimiento del hecho y proveyó de los preciados Símbolos que fueron bendecidos en un relevante acto.


V. BENDICION DE BANDERAS

El 6 de julio, se clausuró en el Salón Dorado de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, el Simposio Internacional “Reconquista y Defensa de Buenos Aires en 1806 y 1807” organizado por la Junta de Estudios Históricos de la Recoleta. Durante cuatro días cuarenta y cinco investigadores expusieron sus trabajos entre los cuales se cita el titulado “Protagonismo del Gral. Martín Miguel de Güemes” de la Académica Correspondiente del Instituto Güemesiano, Prof. María Cristina Fernández. El Simposio fue declarado de Interés Cultural por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires y el Ministerio de Educación.

En el transcurso de la ceremonia pronunciaron discursos el Pdte. de la Junta de Estudios Históricos de la Recoleta Arq. Víctor Villasuso; el Secretario del Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay, Héctor Patiño Gardone; el Miembro de Número de la Academia Nacional de la Historia. Dr. Miguel De Marco y el Coordinador del Simposio, Sr. Roberto Elissalde.

Luego de esas palabras, en presencia de más de doscientos asistentes y de la Banda de Concierto del Regimiento de Infantería I Patricios, el Pbro. Luis Lahitou bendijo las Banderas de la Nación y de Salta, provistas por el Gobierno de ésa Provincia para la Delegación del Instituto Güemesiano en Buenos Aires. Las Banderas fueron portadas por el señor Mario Huertas y la Prof. María Cristina Fernández, a cargo de la Delegación, y sus respectivas Escoltas, ataviados con prendas gauchas salteñas.

El Pbro. Lahitou (Vice pdte de la Junta de Historia Eclesiástica) también bendijo los Distintivos de los integrantes de la Delegación Güemesiana, destacando el sentido de Patria que posee la Bandera de Salta. El religioso pidió a Dios “que derrame sobre estos paños y distintivos la bendición y nos conceda la gracia de recordar nuestro deber de honrar la tierra que nos dio y de servir al bien de la familia humana que la habita”.

La invocación fue seguida por un cerrado aplauso y un sentido ¡Viva la Patria! coreado por los asistentes. Posteriormente se escucharon las palabras del Pdte. de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, Dr. Santiago de Estrada.

Cabe destacar que las únicas Banderas presentes en tan importante acto fueron las del Instituto Güemesiano, que ya habían participado en la primera jornada del Simposio, generando la admiración de los concurrentes. A la emotiva Ceremonia asistieron descendientes de Santiago de Liniers procedentes de Francia; de Martín de Alzaga y Juan Martín de Pueyrredon, héroes de la Defensa de Buenos Aires en 1806 y 1807 durante la cual Martín Güemes tuvo una descollante participación.

VI. AGENDA GUEMESIANA JULIO DE 2007

Durante el mes de Julio la Prof. María C Fernández desarrolló las siguientes actividades:

En B Aires:

2 de Julio: Grabación para el Programa Oviedades Musicales, producido y conducido por Alberto Oviedo, de un Homenaje al Gral. Güemes, mártir de la Independencia Argentina. Participó en el mismo la totalidad de la Delegación Güemesiana en Buenos Aires, con indumentaria típica. El bailarín profesional Matías Torres “El Changuito” interpretó el Malambo “La Yeguada de los Sauces”, del Dr. León Benarós. El Programa fue difundido al país y al mundo por Canal Solo Tango los días Miércoles 4, viernes 6, domingo 8 y lunes 9 de Julio.

3 de Julio: Exposición de la Ponencia Protagonismo de Güemes en las Invasiones Inglesas en el Simposio Internacional “Reconquista y Defensa de Buenos Aires en 1806 y 1807” organizado por la Junta de Estudios Históricos de la Recoleta. Durante el mismo se distribuyó material de difusión de la Gesta Güemesiana a representantes de las instituciones participantes.


4 de Julio: Hs. 19.00, en Casa de Salta, asistencia a la proyección de la Película “La conspiración de los montes”.

Hs. 21.00, participación en Radio El Mundo. Tema: El Bicentenario de las Invasiones Inglesas, junto al Dr. Aníbal Pose. Durante el Programa se habló del protagonismo de Güemes en 1806 y 1807, de la religiosidad y grandeza espiritual del prócer.

6 de Julio: Bendición de las Banderas de la Nación y la Prov. de Salta, en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.

En Santa Cruz:

21 de Julio: Visita al Grupo “Lago del Desierto” dependiente del Escuadrón “El Calafate”. Entrega de material bibliográfico y audeo documental.

27 de Julio: Hs. 11.00, asistencia al acto Aniversario de Gendarmería Nacional en la Plaza de Armas “Gendarme Abraham Coronel“ del Escuadrón 43 “Río Turbio”.

Hs. 19.00, explicación del Poncho Salteño en el Colegio “Santa Bárbara” de la Localidad de Río Turbio durante la Conferencia titulada “Folklore Patagónico”, convocada por estudiantes.


28 de Julio: Hs. 14.00, diálogo sobre “El Gral. Martín Güemes y Gendarmería Nacional” desarrollado en el Programa “Un Sapucay en la Cuenca”, conducido por Alberto Navarrete por FM Tiempo en Río Turbio.

29 de Julio: Hs. 15.00, diálogo y exposición de la Bandera de la Provincia de Salta con integrantes de la Agrupación Salta “15 de Setiembre” en la localidad de 28 de Noviembre. Durante la misma se orientó respecto a su uso, el origen de la Guardia Bajo Las Estrellas y la gloria del Gral. Güemes.

A estas actividades se suman las desarrolladas en representación de la Delegación “Buenos Aires” del Instituto Güemesiano de Salta, por el Socio Pablo Perez. El Cdte. Grl. (R) Pérez desarrolló la Conferencia titulada “La vigencia del Gral. Güemes, Patrono de Gendarmería” en las siguientes instituciones:

11 de Julio: Círculo de Suboficiales de Gendarmería Nacional de la Ciudad de Formosa.

13 de Julio: Centro Integral Municipal de La Leonesa, Prov. de El Chaco.

20 de Julio: Sala de situación del Escuadrón 42 “El Calafate” de Gendarmería Nacional.

31 de Julio: Círculo de Suboficiales del Escuadrón 43 “Río Turbio”, Provincia de Santa Cruz.

PALABRAS FINALES

Con infinita gratitud estrecho en un cálido abrazo al personal de Gendarmería Nacional que revista en la Provincia de Santa Cruz, en especial a los Jefes de los Escuadrones de Calafate y Río Turbio, Cdte(s) Pr(s) José Oiene y Sergio Daniel González; a los Cdte(s) Gabriel Benassi y Sandro Javier Garnica por todas las atenciones recibidas. Enorgullece que hombres de tal profesionalidad y humanidad se desempeñen en la Institución que tutela el Gral. Güemes.

A los Salteños en Río Turbio, 28 de Noviembre y Río Gallegos, un abrazo en celeste y blanco, al cobijo de nuestro poncho rojinegro y un sincero reconocimiento al invalorable trabajo que desarrollan.

Buenos Aires, 12 de agosto de 2007

Prof. María Cristina Fernández

Académica Correspondiente

Instituto Güemesiano de Salta

macacha@infovia.com.ar

Tel: 011 4306 9720

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