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El
ataque a Japón supone que fue previendo una costosa guerra de desgaste material
y humano, por lo que el presidente Truman decide arrojar las dos bombas atómicas
sobre Japón. El 6 de Agosto de 1945 la ciudad de Hiroshima (de 300.000
habitantes) quedó reducida a cenizas y tres días más tarde Nagasaki, forzando
así la rendición incondicional del Japón.
El emperador Hirohito informa
por radio a su pueblo el compromiso de poner las armas, el ministro de guerra
japonés se suicida y se firma oficialmente la rendición sobre el acorazado
norteamericano Missouri en septiembre de 1945. Sin embargo, esto puede
entenderse de otro modo Japón al borde del colapso, Estados Unidos quiso probo
recientemente desarrollado armamento nuclear, y al mismo tiempo el avance
soviético que se estaba iniciando sobre territorio disputado con Japón.
Con la bomba atómica, Estados
Unidos pasó a ser el Estado más poderoso.
Lanzamiento de las bombas atómicas
El lanzamiento de las dos bombas atómicas sobre Japón en agosto de 1945 dará
lugar a una larga controversia. ¿La decisión norteamericana de aniquilar las
ciudades de Hiroshima y Nagasaki respondía a un objetivo exclusivamente militar
o tenía también aspectos políticos y diplomáticos?
Para algunos investigadores se podía alcanzar la rendición japonesa por medio de
un bloqueo extremo o apelando a la vía diplomática. La conducta fanática
de los aviadores suicidas japoneses era más bien una manifestación de debilidad
e impotencia de la resistencia frente a la superioridad de recursos de los
Estados submarinos norteamericanos habían cortado los abastecimientos y en marzo
de 1945 un raid aéreo demostró eficazmente esta superioridad
norteamericana.
El presidente Harry Truman justificó el empleo de
la mortífera nueva arma como un medio de acortar la guerra y reducir las
bajas. El arma nuclear fue desarrollada únicamente para ganar la guerra y con
este propósito se tomó la terrible resolución de utilizarla.
Pero otros investigadores han señalado que tal
demostración de poderío norteamericano no era necesario derrotar al Japón. La “diplomacia
atómica” de Truman perseguía la evidente finalidad de intimidar a
mentar su poder de negociación en los acuerdos de paz de postguerra en relación
a la Unión Soviética. Con la bomba atómica, Estados Unidos restaba importancia a
la intervención soviética contra Japón.
Se temía el avance soviético en Manchuria, Corea y
otros territorios ocupados por los japoneses durante la guerra. De hecho, Japón
estaba negociando la mediación de la U.R.S.S. La “extorsión atómica” tuvo como
fin frenar las ambiciones o exigencias post-bélicas soviéticas.
Además Estados Unidos tenía que justificar la
costosa inversión que significó el desarrollo del Proyecto Manhatan
(nombre que recibió el plan secreto de investigación y construcción de la
primera bomba, del que ron físicos, científicos, técnicos y militares, que en la
mayoría de los casos ignoraban la finalidad de sus trabajos y medir los
resultados del arma atómica. |