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El buque ARA (Armada de la
República Argentina) Almirante Irízar es el único rompehielos del hemisferio sur
y es vital para el abastecimiento y las tareas científicas en el continente
blanco.
Para
muchos es una "envidia" viajar en nuestro gran rompehielos —primero en un
avión Hércules y luego en el rompehielos ARA Almirante Irízar- a la base
antártica de las Islas Orcadas del Sur, con motivo de cumplirse el 22 de
febrero de 2004 , el centenario de la permanencia argentina en el continente
blanco.

Fue construido en Finlandia
(1976) y es un buque apto para navegar en regiones polares, realizando campañas
antárticas para relevar personal y abastecer las bases y estaciones destacadas
en el continente blanco. En 1982 participó como buque hospital en la Guerra de
Malvinas. Fue condecorado con la medalla por "Operaciones de Combate"; su casco
es de color anaranjado y superestructura color crema, colores propios de los
buques antárticos. Es el primer buque que lleva este nombre en la Armada
Argentina, en homenaje al destacado marino argentino, Vicealmirante Julián
Irizar.
LA VIDA INTERNA: Fueron casi cinco días de navegación de ida y vuelta (Ushuaia-Orcadas-Ushuaia,
casi unos 3.300 Km.) a bordo del colosal navío. No hubo un momento para caer en
las redes del aburrimiento. Había mucho por conocer sobre el barco, su
tripulación, por disfrutar con los sentidos y también algo para sufrir
—día y medio de cama por el “mar de mar”—: por los mareos.
Este buque es como un pueblo. Tiene 121,3 m de eslora (largo), 25,2 m de manga (ancho) y sus 15.000
toneladas son propulsadas por cuatro motores diésel de ocho pistones cada uno.
El rompehielos nació como sustituto necesario de su antecesor, el ARA General
San Martín (imagen abajo) , que era más pequeño, con 85 metros de eslora y 5.300 toneladas de
desplazamiento.

El lrízar cumplió su primera campaña antártica a fines de 1979. Desde entonces
abastece cada año a las seis bases nacionales permanentes y siete temporarias
que hay en el continente blanco.
La tripulación permanente se compone de 128 personas (23 de ellas, oficiales),
que se distribuyen en los departamentos de: máquinas, abastecimientos,
operaciones y sanidad.
Este último es el más pequeño, con un médico, una anestesista, uno o dos
enfermeros, la dentista y hasta un bioquímico. ¿Pero qué rol cumple un
bioquímico en el buque? Es quien controla, por ejemplo, la calidad del agua que
se consume. (El buque produce 70.000 litros de agua por día.) El cuidado por la
salud y la ecología no se restringe a eso: también se realiza tratamiento de
residuos y de aguas servidas.
En los momentos de descanso, su tripulación puede gozar de una buena película,
del juego de cartas o de un partido de ping-pong.
Durante la Guerra de Malvinas, seis buques
hospitales actuaron durante el conflicto de Malvinas, cuatro británicos y dos
argentinos. La finalidad de los buques hospitales fue estrictamente humanitaria
en cumplimiento de las normas de la Convención de Ginebra del 12 de agosto de
1949, creada para aliviar la suerte que corren los heridos, los enfermos y los
náufragos de las Fuerzas Armadas en campaña y en el mar.
A estos fines, la Armada Argentina
decidió adaptar al Rompehielos ARA "Almirante Irízar" en los Talleres y
Arsenales de la Base Naval de Puerto Belgrano en poco menos de cinco
días de trabajos corridos. Las numerosas dificultades que se presentaron
para dotar a buques diseñados como logísticos antárticos, de todas las
capacidades de hospitales flotantes, fueron eficientemente superadas
gracias a la imaginación, voluntad y esfuerzo de las dotaciones del
buque y de los talleres generales de la base naval y al conocimiento e
iniciativa de los profesionales médicos del Hospital Naval de Puerto
Belgrano.
Fueron refaccionados todos los interiores
y convertidos en modernas unidades hospitalarias con una capacidad para
cientos de camas, interconexiones directas desde las Salas de Recepción
y Clasificación de Heridos con las demás dependencias; dotados de
helipuerto y hangar para helicópteros; quirófanos equipados totalmente;
laboratorio de análisis clínicos y hemoterapia; salas de rayos y de
yesos; terapia intensiva, consultorio odontológico; sala de quemado;
servicio de agua potable ilimitado; ventilación y calefacción en todos
sus locales, frigoríficas, lavaderos, cocinas, etc.
INCENDIO EN EL
BUQUE: En el atardecer de abril de 2007, declaró
un incendio en la sala de generadores, al momento la nave se hallaba a
260 km. de Puerto Madryn con 241 tripulantes a bordo.
El siniestro destruyó primero el sistema
de energía (del que dependía el dispositivo de extinción principal),
también ardió el hangar donde se encontraban dos helicópteros Sea King.
Por lo que al descontrolarse el fuego,
obligó al Comandante del buque, el Capitán de Fragata Guillermo
Tarapow, a ordenar la evacuación total del buque durante las
primeras horas del 11 de abril. La operación se completó con éxito
logrando rescatar a todos los náufragos en 32 balsas
salvavidas usadas, reportándose sólo cuatro heridos leves y ninguna
víctima fatal.
Cada dos años, el rompehielos se dirige a la Base Naval de Puerto Belgrano, y en
dique seco se lo somete a una revisión general y a eventuales reparaciones. El
buque ya cumplió 26 años de servicios y, por suerte, como afirma el comandante
Tavecchia, “le quedan aún muchos años más de vida”.
ULTIMAS REFORMAS DEL
BUQUE: El Ministerio de Defensa informó que el Rompehielos ARA
Almirante Irizar, que llegó al Astillero Estatal Tandanor, dependiente de
esa jurisdicción, el 01-OCT-2008, en la actualidad se encuentra con el 50% de
los trabajos de desguace realizados, con un avance del 25% en la ingeniería
básica y de detalle y con la adquisición del 40% de los motores y sistemas
eléctricos.
El Director del astillero Tandanor, señor Mario
FADEL, adelantó que el rompehielos estará listo para la Campaña Antártica de
Verano 2011/2012 y que el nuevo perfil del buque será principalmente de
investigación para personal científico del CONICET, aunque mantendrá sus
funciones de orden logístico en las Campañas Antárticas, “ahora será básicamente
un buque de investigación”.
Al respecto detalló, que antes del incendio el
Rompehielos tenía 40 m2 destinados a investigación, en el diseño nuevo el
previsto para esta materia es de 400 m2, y además con el agregado de que todas
las bodegas de carga que tendrá podrán ser transformadas para tareas científicas
en caso de que se quiera hacer una campaña exclusivamente de investigación; así
el buque pasaría a tener 1000 m2 de laboratorios.
FUENTE: Diario Lo Nación - Sección Información General, 22 de marzo de 2004.
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