Los cines de todo el mundo están pasando la película del ex vicepresidente de Estados Unidos Al Gore sobre el calentamiento global. La verdad incómoda es una denuncia sobre cómo el hombre está modificando el clima y las catástrofes que se avecinan. El especialista de Dinamarca Bjorn Lomborg hizo en Project Syndícate una feroz crítica al film y a lo que Al Gore oculta. POR BJORN LOMBORG La película del ex vicepresidente de EE.UU. Al Gore sobre el calentamiento global, La verdad Incómoda, ha recibido entusiastas críticas en América y Europa, y lo más probable es que una gran cantidad de personas vaya a verla. Sin embargo, si bien está llena de emociones e imágenes provocadoras, escasean en ella los argumentos racionales. Plantea tres ideas básicas: el calentamiento global es real, será catastrófico y enfrentarlo debería ser nuestra gran prioridad. Sin embargo, y aunque sea poco conveniente para sus productores, sólo la primera afirmación es verdadera. Si bien es bueno ver a Gore llamando la atención sobre un tema cuya existencia niega mucha gente influyente de su país, varios de sus planteamientos apocalípticos pueden prestarse a confusión. Pero su mayor error radica en sugerir que la humanidad tiene el imperativo moral de tomar medidas contra el cambio climático porque nos damos cuenta de que es un problema, lo cual parece ingenuo y hasta poco sincero. Conocemos muchos retos globales de grandes dimensiones que podríamos solucionar fácilmente. Las enfermedades prevenibles como el sida, la diarrea y la malaria se cobran 15 millones de vidas cada año. La desnutrición afecta a más de la mitad de la población mundial. Ochocientos millones de personas carecen de educación básica. Mil millones no tienen acceso a agua potable. (Ver Estadísticas Mas Abajo)
En 1991 obtuvo un máster en Ciencias Políticas por la Universidad de Aarhus y, en 1994, un PhD (Doctorado en filosofía) por la Universidad de Copenhague. En 1994 consiguió una plaza como profesor ayudante de estadística en el Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de Aarhus y, en 1997 se le concedió la plaza de profesor asociado. Debido a estos cargos muchas veces se han referido a Bjørn Lomborg como estadístico aunque el grueso de su formación no corresponde a esta disciplina. (Ampliar en Wikipedia) El Ecologista Escéptico: Ensayo sobre los tópicos habituales y el uso parcial y selectivo de los datos, por parte de algunas organizaciones ecologistas y medios de comunicación: El hambre, la energía, la contaminación o el calentamiento del planeta y demás. La conclusión del autor es que existen más motivos para el optimismo que para el pesimismo. Más de seiscientas páginas para interesados en los actuales debates sobre medio ambiente. Frente a estos desafíos, ¿por qué debería ser nuestra primera prioridad el detener el cambio climático? El intento de respuesta de Gore no resiste un examen detenido.
La película muestra terribles imágenes de las consecuencias del crecimiento de siete metros del nivel del mar, inundando grandes zonas de Florida, San Francisco, Nueva York, Holanda, Calcuta, Beijing y Shanghai. ¿Los niveles realistas no eran lo suficientemente dramáticos? El panel de las Naciones Unidas sobre cambio climático sugiere un crecimiento de sólo 0,3 a 0,6 metros durante este siglo, en comparación con casi 0,3 metros en el siglo pasado. De manera similar, las mortíferas olas de calor del año 2003 en Europa hicieron concluir a Gore que el cambio climático es sinónimo de una mayor cantidad de victimas en el futuro. Sin embargo, el calentamiento global significaría menos muertes a causa de las bajas temperaturas, cuyo número en la mayor parte del mundo desarrollado supera con mucho las causadas por el calor. Sólo en el Reino Unido se estima que el aumento en las temperaturas causará 2.000 muertes adicionales para el 2050, pero 20.000 menos muertes por enfriamiento. Las pérdidas financieras relacionadas con acontecimientos climáticos han aumentado notablemente en los últimos años, lo que Gore atribuye al calentamiento global. Sin embargo, prácticamente todas ellas son de personas que hoy tienen más posesiones y que ven cerca de la zona de peligro. Si todos los huracanes hubieran afectado a EE.UU. con la distribución demográfica actual, el más dañino no habría sido Katrina, sino un huracán ocurrido en 1926. Si se consideran los cambios en la cantidad de habitantes y el aumento de sus posesiones, las pérdidas por inundaciones en realidad han disminuido ligeramente. La película invita a los espectadores a concluir que el calentamiento global causó el huracán Katrina, y Gore aduce que las aguas cálidas del Caribe hicieron más intensa la tormenta. Sin embargo, cuando Katrina tocó tierra no se trató de un catastrófico huracán categoría 5 , sino 3, mucho menos intenso. De hecho no existe consenso científico de que el calentamiento global haga más destructivos a los huracanes, como plantea. El autor en que el mismo Gore se basa dice que sería “absurdo atribuir el desastre del Katrina al calentamiento global". Tras presentar los efectos potencialmente catastróficos del cambio climático, Gore revela su solución: el mundo debería adoptar el Protocolo de Kyoto, que busca reducir las emisiones de carbono en los países desarrollados en un 30% para el año 2010.
Pero incluso si cada país firmara el Protocolo, simplemente retrasaría el calentamiento en seis años para el año 2100, con un costo anual de 150 mil millones de dólares. Kyoto no habría salvado a Nueva Orleans del huracán Katrina. Sólo lo habría hecho unos diques mejor mantenidos. Mientas Gore bacía campaña por Kyoto en los años ‘90, un mejor uso de los recursos habría sido apuntalar las defensas contra los huracanes. De hecho, el verdadero problema es cómo usar los recursos de manera inteligente. El Protocolo de Kyoto no evitaría que los países en desarrollo sean los más golpeado. por el cambio climático, por la sencilla razón de que tienen climas más cálidos y menos recursos. Sin embargo, estas naciones tienen problemas acuciantes que podríamos solucionar con facilidad. Según estimaciones de la ONU, por 75 mil millones de dólares al año (la mitad del costo de implementar el Protocolo de Kyoto) podríamos dar agua potable, saneamiento, atención de salud básica y educación a cada ser humano que vive en la Tierra. ¿No debería sería una prioridad mayor? Los últimos huracanes mataron a miles de personas en Haití, no en Florida, porque Haití es pobre y no puede permitirse siquiera medidas de prevención básicas. Combatir la enfermedad, el hambre y la contaminación del agua traería beneficios inmediatos a millones de personas y permitiría a los países más pobres aumentar su productividad y romper el ciclo de la pobreza, lo que haría que sus habitantes fueran menos vulnerables a las fluctuaciones climáticas.
En su
película, Gore argumenta que las generaciones futuras nos juzgarán por no
habernos comprometido con el Protocolo de Kyoto. Lo más probable es que se
pregunten por qué en un mundo lleno de “verdades inconvenientes", Gore prefirió
centrarse en aquella sobre la que puede lograr la mayor cantidad de beneficios a
un costo menor.
Un hoax (del inglés: engaño, bulo) es un intento de hacer creer a un grupo de personas que algo falso es real. En el idioma español el término se popularizó principalmente al referirse a engaños masivos por medios electrónicos especialmente Internet. LA OTRA CARA DEL CUESTIONAMIENTO
País Subdesarrollado: es aquel que no puede asegurar una vida digna en cuanto alimentación, salud y educación a sus habitantes. *
Alta Natalidad En el siglo XX pasamos de 1500 millones a principios del siglo a 6500 millones, fenómeno conocido como explosión demográfica, de habitantes, donde el 80% pertenece a países subdesarrollados, y se puede evaluar según el Indice de Desarrollo Humano (I.D.H.), que no solo tiene en cuenta el ingreso per capita, sino también las posibilidades de acceso a educación y la Esperanza de Vida. Noruega y Suecia son los países con mayor I.D.H. (Cuantos Somos En Este Segundo?...conoces El Reloj de la Población?)
Porque muchos países ricos en
recursos humanos y naturales son pobres?
* La quinta parte de la población
(1200 millones) consumen el 60% de la totalidad de la energía |
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