LA CONQUISTA DEL DESIERTO, Julio A. Roca

LUCHA CONTRA EL INDIO - DERROTA DE CALFUCURÁ - ALSINA - ROCA- CAMPAÑA DEL CHACO

Principales Sucesos
de la Historia Argentina

LA CAMPAÑA DEL DESIERTO

 

 

 

 

La Conquista del Desierto Campaña de Rosas El Cacique Calfucurá Campaña de Martín Rodríguez Campaña de Alsina La Primera Junta y los Indios Campaña del Chaco

EL GENERAL ROCA: FIN DE LA CONQUISTA DEL DESIERTO

Al morir Alsina, el ministerio de Guerra y Marina fue encomendado al joven General Julio A. Roca, en enero de 1878. Roca se aprestó a poner en marcha su propio plan y así dar fin a la Guerra de la Frontera. Había sido jefe recientemente y conocía por experiencia propia los territorios del sur, el clima, la posición de las tolderías y la calidad de sus ocupantes, su modo de combatir y el valor de sus ambiciones.

El fin de la conquista no era sólo la urgencia por los continuos ataques de los indígenas, sino también por la disputa que se había planteado con Chile a raíz de la soberanía de la Patagonia. Roca estaba resuelto a terminar con los malones y a afirmar la Soberanía Nacional en las tierras del sur.

Mediante terminantes directivas puso su plan en marcha. La primera fase era la Conquista del “Desierto”. Pero, el General Roca no concibió una guerra con objetivos defensivos como lo había hecho Alsina, sino una campaña ofensiva, continua y sistemática. La consideraba posible porque en ese momento disponía de 6.000 soldados veteranos, con armamentos modernos, mientras que los diversos grupos indígenas habían sido castigados duramente en las recientes campañas.

Roca le propuso al presidente Avellaneda una ofensiva general que partiría de la llamada zanja de Alsina. Se proponía desplazar los pueblos nativos hasta la línea del Río Negro y su prolongación aguas arriba por el Río Neuquén, conteniéndolos allí.

A partir de julio de 1878, cada comandante de frontera recibió la orden de pasar a la ofensiva en territorio indígena con columnas ligeras, que debían efectuar prolijos reconocimientos del territorio y atacar a los pampas en sus toldos y guaridas. Ésta fue la campaña de limpieza que debió facilitar el posterior avance del Ejército hasta la línea del Río Negro. Mientras se preparaba la campaña general continuarían las expediciones de menor alcance que había iniciado su antecesor contra las tolderías para no dejar en paz a sus habitantes y privarlos de su ganado.

La frontera representaba una pérdida continua de vidas y un alto costo financiero que gravitaba sobre todo el país. Se dio orden de suspender la excavación de la zanja de Alsina, que había alcanzado 374 Km. de extensión. Se ampliaron las líneas telegráficas, las tropas se prepararon para una guerra de gran movilidad. También se eliminó la artillería, se libró a la tropa de corazas y se acumuló gran cantidad de ganado para uso militar, se prepararon equinos, abastecimientos, servicios, etc. Se intentó el sometimiento pacífico de los caciques ofreciéndoles tierras, animales y útiles de trabajo, pero estas gestiones fracasaron.

En las operaciones preliminares de la Campaña del “Desierto” murieron o fueron capturados varios caciques principales como Pincén y Epumer. Desde Julio de 1878 a enero de 1879 se realizaron 26 operaciones de gran magnitud contra los pampas. En dichas operaciones la profundidad de avance variaba de 100 hasta 500 Km. de la línea de fronteras.

Hacia el mes de Julio de 1879, los indígenas habían dejado de ser un desafío. En seis meses las tropas nacionales se apropiaron de 20.000 leguas de tierra virgen y el poderío aborigen declinó.

Los pocos que sobrevivieron, iniciaron una etapa nada feliz: la marginación. Y con ella comenzó no sólo su desaparición física, sino también su desaparición cultural y la explotación de familias enteras por generaciones.

PARA SABER MAS...
"La solución final"

Los dueños del poder político y económico finalmente hicieron suya la ideología del progreso, del orden y de la famosa superioridad de algunos hombres sobre otros: así una nueva corriente iría apareciendo en relación con el "problema indio": la que hablaba del exterminio liso y llano del aborigen.

Los que tenían el Remington y el telégrafo, el ferrocarril y el frigorífico eran los exitosos por ser los mejores, eran los poseedores de una cultura superior que como caballeros que eran debían imponerse por la fuerza a los otros. Había llegado el momento, no cabe duda, de que imitaran al blanco europeizante (quería decir dejarle las tierras, trabajar para él, hacerse cristiano, vestirse para no escandalizar a la patrona...) o de que desaparecieran.

En 1877 murió Alsina y le sucedió como ministro de Guerra el general Julio Argentino Roca: "los salvajes deben ser dominados con implacable rigor, ya que solamente se doblan ante el hierro", se había dicho por entonces, y Roca estaba preparado ideológicamente para ser rigor y hierro. Así como Alsina opinaba que había que ahogarlos en civilización, Roca estaba preparado para  soluciones radicales: sostenía que los fuertes fijos mataban la disciplina, diezmaban las tropas y dominaban sólo el espacio circundante; para él, el mejor fuerte, la mejor muralla, era un gran ejército, bien pertrechado y con gran movilidad, que le permitiera recorrer una a una las "guaridas de los indios", apareciéndosele por donde menos lo esperaran, hasta acabar con ellos...

El declarado objetivo de Roca era introducirse en el territorio indígena y aniquilar las comunidades que vivían en él o empujarlas más allá de Río Negro. Además de haberlos "escuchado" a Viedma y a García hablar sobre ese límite natural y fácilmente defendible por ser el río navegable, Roca aquí se atenía a la Ley 215 (ver Documentos), del 13 de agosto de 1867, que disponía la ocupación de Río Negro y Neuquén como línea de frontera sur con los indígenas; contaba también con un artículo de esa ley que decía que si alguna tribu se resistiera, se enviaría una expedición contra ella hasta lograr someterla y dominarla.

El 4 de octubre de 1878, la Ley nacional 947, con la firma de Avellaneda y Roca, proveía los fondos para llevar a cabo la ocupación del desierto, "previo sometimiento o desalojo", decía en su artículo 1°, de los indios de la Pampa. En el debate de la ley (ver Documentos), se dijo que "el propio decoro como pueblo viril nos obliga a someter" a estos "salvajes". Era evidente que las cartas estaban echadas y los dos anchos los tenía Roca... (Fuente Consultada: Grandes Debates Nacionales Pagina 12)

Comentario de un escritor contemporáneo sobre la Conquista del Desierto
La conquista del desierto fue un suceso histórico un tanto desconcertante. En una evaluación estrictamente numérica, se podría decir que en una campaña cuyo costo fue presupuestado en 1.600.000 pesos fuertes, 6.000 soldados vencieron a 2.000 indios en 6 meses sobre un terreno que abarcaba 20.000 leguas.

En relación con lo que se puso en juego, los resultados fueron extraordinarios: desaparición definitiva de la frontera interior que dividía de hecho al país; soberanía efectiva sobre aquellas veinte mil leguas de ricas tierras; cese del costo de la vigilancia de las fronteras y de las subvenciones a los indios; fin de la amenaza siempre pendiente sobre las poblaciones blancas y aseguramiento de una situación fronteriza internacional que alejara malas ideas de las cabezas de vecinos impacientes.

La prolongada duración del problema indígena, la imagen aterradora asignada al indio, los duros fracasos de tantas guerras, la amplitud del ámbito en que se desarrolló la campaña, lo poco que se sabía del terreno que se invadía, lo fulminante del éxito y lo exorbitante del premio, pesaron en la apreciación del hecho. "Estupenda conquista" y "cacería de tierras" podrían ser los extremos de las divergencias suscitadas.

Ninguna de esas dos afirmaciones, seguramente, contiene toda la verdad. Erigido ya el homenaje del bronce y de la piedra, puede ser útil mirar de cerca, una vez más, algunos detalles del suceso, mientras llegan las nuevas historias que serán escritas a la luz de documentos, métodos y contextos sociales y culturales nuevos, y sin que el sol de la gloria achicharre cerebros o el afán de romper vidrios maltrate la necesaria equidad.

Fuente Consultada:
Historia Argentina Viscontea Fascículo Capítulo 18 La Conquista del Desierto
Historia Argentina y El Mundo Contemporáneo Editorial AIQUE -
La Nación Argentina Historia 3 Editorial Kapelusz
Profesora de Historia: Adriana Beresvil

Obras de Julio Roca La Patagonia Rebelde Grito de Alcorta Reforma Universitaria

Biografías - Todo Argentina - Maravillas del Mundo - Historia Universal - Juegos Pasatiempo

Sonico Meneame

Si te gusta esta página, votá!

(+) Tips o Sugerencias Sedna

 Autor del Diseño, Mantenimiento y Armado Usando Las Fuentes Consultadas