En el trabajo que se presenta a continuación se
trata un tema muy importante como lo es el Cáncer, el cual es un agente
causante de muertes a nivel mundial.
El cáncer lo constituye todo tumor maligno que se caracteriza por una
multiplicación anormal y desordenada de células, las cuales tienen la característica
de invadir los tejidos adyacentes (metástasis).
El principal atributo de los tumores malignos es su capacidad de diseminación
fuera del lugar de origen. La invasión de los tejidos vecinos puede producirse
por extensión o infiltración, o a distancia, produciendo crecimientos
secundarios conocidos como metástasis. La localización y vía de propagación
de las metástasis varía en función de los cánceres primarios.
Cuanto más agresivo y maligno es un cáncer, menos recuerda a la estructura del
tejido del que procede, pero la tasa de crecimiento del cáncer depende no sólo
del tipo celular y grado de diferenciación, sino también de factores
dependientes del huésped. Una característica de malignidad es la
heterogeneidad celular del tumor. Debido a las alteraciones en la proliferación
celular, las células cancerosas son más susceptibles a las mutaciones.
2. El Cáncer (Definición)
El Cáncer: Es un crecimiento tisular producido
por la proliferación continua de células anormales con capacidad de invasión
y destrucción de otros tejidos.
El cáncer, que puede originarse a partir de cualquier tipo de célula en
cualquier tejido corporal, no es una enfermedad única sino un conjunto de
enfermedades que se clasifican en función del tejido y célula de origen.
Existen varios cientos de formas distintas, siendo tres los principales
subtipos: los sarcomas proceden del tejido conectivo como huesos, cartílagos,
nervios, vasos sanguíneos, músculos y tejido adiposo. Los carcinomas proceden
de tejidos epiteliales como la piel o los epitelios que tapizan las cavidades y
órganos corporales, y de los tejidos glandulares de la mama y próstata. Los
carcinomas incluyen algunos de los cánceres más frecuentes. Los carcinomas de
estructura similar a la piel se denominan carcinomas de células escamosas. Los
que tienen una estructura glandular se denominan adenocarcinomas. En el tercer
subtipo se encuentran las leucemias y los linfomas, que incluyen los cánceres
de los tejidos formadores de las células sanguíneas. Producen inflamación de
los ganglios linfáticos, invasión del bazo y médula ósea, y sobreproducción
de células blancas inmaduras.
El cáncer no es una enfermedad contagiosa.
Causas del cáncer (Porcentaje de todos los cánceres)
3. Origen del cáncer
Ciertos factores son capaces de originar cáncer
en un porcentaje de los individuos expuestos a ellos. Entre éstos se encuentran
la herencia, los productos químicos, las radiaciones ionizantes, las
infecciones o virus y traumas. Los investigadores estudian como estos diferentes
factores pueden interactuar de una manera multifactorial y secuencial para
producir tumores malignos. El cáncer es, en esencia, un proceso genético. Las
alteraciones genéticas pueden ser heredadas, o producidas en alguna célula por
un virus o por una lesión provocada de manera externa.
Herencia: Se calcula que de un 5 a un 10% de
los cánceres tienen un origen hereditario. Algunas formas de cáncer son más
frecuentes en algunas familias: el cáncer de mama es un ejemplo de ello. El
cáncer de colon es más frecuente en las familias con tendencia a presentar
pólipos de colon. Una forma de retinoblastoma sólo aparece cuando está
ausente un gen específico. Estos genes, denominados genes supresores
tumorales o antioncogenes, previenen en condiciones normales la replicación
celular. Su ausencia elimina el control normal de la multiplicación
celular. En algunos trastornos hereditarios, los cromosomas tienen una
fragilidad intrínseca; estos procesos conllevan un riesgo elevado de cáncer.
Sustancias Químicas: El alquitrán de hulla y
sus derivados se considera altamente cancerígenos. Sus vapores en algunas
industrias (ej. Refinerías) se asocian con la elevada incidencia de cáncer
del pulmón entre los trabajadores
Hoy en día se sabe que el benzopireno, sustancia química presente en el
carbón, provoca cáncer de la piel en personas cuyo trabajos tienen relación
con la combustión del carbón.
El arsénico se asocia con cáncer del pulmón, pues los trabajadores de
minas de cobre y cobalto, fundiciones y fábricas de insecticidas presentan
una incidencia de este tipo de cáncer mayor de los normal. En los
trabajadores de las industrias relacionadas con el asbesto, la incidencia es
de hasta 10 veces más que lo normal.
Una sustancia producida por el hongo Aspergillus flavus, llamada aflatoxina,
y que contamina alimentos mal conservados, ocasiona cáncer de hígado en
algunos animales. Se ha encontrado que en países donde la contaminación de
alimentos por mohos es frecuente, la incidencia de cáncer del hígado y estómago
es alta.
El cigarrillo es otro agente cancerígeno, se ha determinado que la muerte
por cáncer del pulmón es 6 veces mayor entre fumadores que entre no
fumadores. El cigarrillo es tan pernicioso debido a las sustancias que
contiene; nicotina, ácidos y óxidos de carbono y alquitrán.
El alcohol es también un importante promotor; su abuso crónico incrementa
de manera importante el riesgo de cánceres que son inducidos por otros
agentes.
Radiaciones: Las radiaciones ionizantes son
uno de los factores causales más reconocidos. La radiación produce cambios
en el ADN, como roturas o trasposiciones cromosómicas en las que los cabos
rotos de dos cromosomas pueden intercambiarse. La radiación actúa como un
iniciador de la carcinogénesis, induciendo alteraciones que progresan hasta
convertirse en cáncer después de un periodo de latencia de varios años.
Los rayos ultravioletas del sol y los rayos X aumentan la propensión a
adquirir cáncer de la piel y leucemia. La excesiva exposición a lso rayos
solares, por parte de personas de piel blanca, aumenta el riesgo.
Infecciones o virus: Existen cada vez más
evidencias de que algunas infecciones pueden llegar a provocar cáncer y, en
concreto, aquellas relacionadas con los cánceres de estómago, hígado, cérvix
y con el sarcoma de Kaposi (un tipo especial de cáncer que aparece en
enfermos de SIDA). Se ha relacionado la bacteria Helicobacter pylori con el
cáncer de estómago. Distintos estudios demuestran que personas infectadas
con esta bacteria tienen cuatro veces más probabilidad de desarrollar este
tipo de cáncer.
Los virus son la causa de muchos cánceres en animales. En el ser humano, el
virus de Epstein-Barr se asocia con el linfoma de Burkitt y los
linfoepiteliomas, el virus de la hepatitis con el hepatocarcinoma, y el
virus herpes tipo II o virus del herpes genital con el carcinoma de cérvix.
Todos estos virus asociados a tumores humanos son del tipo ADN. El virus
HTLV, sin embargo, es del tipo ARN, o retrovirus, como la mayor parte de los
virus asociados a tumores en animales. Produce una leucemia humana. En
presencia de una enzima denominada transcriptasa inversa, induce a la célula
infectada a producir copias en ADN de los genes del virus, que de esta
manera se incorporan al genoma celular. Estos virus del tipo ARN contienen
un gen denominado oncogén viral capaz de transformar las células normales
en células malignas. Distintas investigaciones han demostrado que los
oncogenes virales tienen una contrapartida en las células humanas normales:
es el protooncogén, u oncogén celular. Los productos de los oncogenes (las
proteínas que producen) son factores de crecimiento (o proteínas
necesarias para la acción de tales factores de crecimiento), que estimulan
el crecimiento de las células tumorales
Traumas: Se considera perjudicial la irritación
mecánica producida sobre una porción de la piel y la fricción ejercida
sobre lunares. El cáncer de labio en los fumadores de pipa se asocia con la
irritación crónica producida por la pipa sobre un grupo de células en el
labio. En la India, una alta incidencia de cáncer del abdomen y la ingle se
relaciona con la vestimenta (una especie de guayuco) de uso muy
generalizado.
4. Prevención del cáncer
Es muy importante el hecho de que muchos de los
agentes que se consideran cancerígenos son manejables por el hombre. En este
sentido, al conocerse la relación entre un tipo de cáncer y un factor
determinado, podemos dirigir nuestra acción hacia la eliminación del agente.
Con este fin se deben tomar medidas como las siguientes:
No fumar
Evitar exponerse al sol por tiempo prolongado
(especialmente personas de piel blanca o sensible).
Mantener una adecuada higiene genital.
Controlar el consumo de bebidas alcohólicas.
Evitar los excesos de bebidas.
Una dieta adecuada, rica en fibras vegetales,
frutas y baja en grasas.
En los grupos de lato riesgo como lo son los
trabajadores de ciertas industrias, se deben tomar las precauciones
adecuadas para protegerlos y mantener un control médico periódico.
Evitar la exposición a radiaciones (Rayos X,
etc.) pues a la larga pueden causar trastornos.
En sus primeros estudios se puede decir que el
50% de los tumores malignos son curable, de aquí la importancia del diagnóstico
precoz.
Las invasiones metastásica generalmente ocurren cuando el tumor primario ya ha
adquirido un tamaño considerable, ese lapso de tiempo depende del tipo de
tumor, algunos son de evolución muy rápida como el cáncer del testículo,
otros de diez o más años (algunos tipos de cáncer de la tiroides); pero lo más
frecuente es que el tumor alcance su pleno desarrollo en un lapso de cinco años.
5. Diagnóstico del cáncer (métodos)
Es invalorable la ayuda que han prestado las técnicas
modernas de detección en la lucha contra el cáncer. Entre los exámenes comúnmente
practicados para descartar tumores tenemos:
Útero: La citología cervical o Papanicolau es un examen sencillo, rápido, no
causa dolor y consiste en la toma de una muestra de secreción de cuello del útero
para obtener algunas células y extenderlas en una lámina. Se procesa en el
laboratorio mediante técnicas de fijación, para luego estudiarlas en el
microscopio. Este examen no sólo indica si hay sospecha de cáncer, sino la
presencia de alguna otra infección.
¿Quiénes deben hacerse el examen?, es recomendable que toda mujer que haya
tenido sus relaciones sexuales se le practique el examen periódicamente (una
vez al año o cada 2 años) o cuando el médico lo indique.
Existen otros exámenes como son:
Determinación de células malignas en sangre, orina y líquido cefalorraquídeo
(este último en caso de tumores cerebrales).
Gammagrafía (uso de isótopos radiactivos).
Ecosonografía
Tomografía computarizada (consiste en cortes trasnsversales del órgano a
estudiar).
Resonancia magnética (de uso muy reciente)
LOCALIZACIÓN
TIPO DE EXAMEN
Útero
Citología cervical o Papanicolau
Mama
Autoexamen de la mama
Examen clínico
Mamografía (estudio radiológico).
Estómago
Radiología de doble contraste
Pulmón
Radiología
Citología del esputo
Broncoscopia.
6. Tratamiento del cáncer
Las medidas terapéuticas tradicionales incluyen
la cirugía, la radiación y la quimioterapia. En la actualidad se estudia la
utilidad de la inmunoterapia y la modulación de la respuesta biológica.
Cirugía: La principal estrategia para el tratamiento curativo del cáncer es la
escisión de todas las células malignas mediante una intervención quirúrgica.
En el pasado, esto implicaba la escisión de todo el tejido afectado y de la
mayor cantidad posible de tejido potencialmente afectado, incluidos los tejidos
vecinos y los ganglios linfáticos. Para algunos tumores, y en especial el cáncer
de mama, no es precisa una cirugía tan ablativa (mastectomía) en la mayor
parte de los casos. Las mejoras en las técnicas quirúrgicas, los conocimientos
en fisiología, en anestesia y la disponibilidad de potentes antibióticos y
hemoderivados, han permitido realizar cirugías más limitadas, con menos
secuelas y más pronta recuperación. Sin embargo, muchos cánceres están
demasiado extendidos en el momento del diagnóstico para que la cirugía
curativa sea posible. Si la extensión local del tumor afecta a tejidos vecinos
que no pueden ser resecados, o si existen metástasis a distancia, la cirugía
no será un tratamiento curativo. Sin embargo, puede ser beneficiosa para el
alivio sintomático de ciertas situaciones como la obstrucción, o puede tener
el objetivo de disminuir la masa tumoral para permitir una mejor respuesta al
tratamiento quimioterapéutico o radioterapéutico sucesivo.
Radioterapia: Las radiaciones ionizantes pueden ser electromagnéticas o por
partículas y producen una destrucción tisular. La radiación electromagnética
incluye los rayos gamma, una forma de emisión radiactiva, y los rayos X, que se
producen cuando un haz de electrones impacta en un metal pesado. La radiación
de partículas incluye haces de electrones, protones, neutrones, partículas
alfa (núcleos de helio) y piones.
La sensibilidad de los tumores a las radiaciones es muy variable. Son tumores
sensibles aquellos cuya sensibilidad es superior a la de los tejidos vecinos
normales. Cuando tales tumores son además accesibles —los tumores
superficiales o los tumores en órganos como el útero en el que se puede
introducir una fuente de radiación— pueden ser curados mediante radioterapia.
La propiedad de la radiación de respetar hasta cierto punto los tejidos
normales permite el tratamiento de tumores en localizaciones donde no es posible
la cirugía por la proximidad de tejidos vitales o porque el tumor ha empezado a
infiltrar estructuras adyacentes que no pueden ser sacrificadas. La radioterapia
también se emplea con frecuencia como tratamiento paliativo, sobre todo en las
metástasis.
La radioterapia puede ser útil como coadyuvante a la cirugía. La radiación
pre operatoria puede esterilizar las células tumorales con rapidez, impidiendo
su diseminación en el acto quirúrgico. También puede disminuir la masa
tumoral facilitando la cirugía, o transformando un tumor inoperable en otro
operable. En otros casos la radioterapia se emplea en el postoperatorio.
Quimioterapia: Consiste en la utilización de fármacos para el tratamiento del
cáncer. Puesto que los fármacos se distribuyen en el organismo a través del
sistema circulatorio, la quimioterapia es útil para aquellos tumores cuya
diseminación los hace inaccesibles a la cirugía o a la radioterapia. Existen
multitud de fármacos anticancerosos, la mayor parte de los cuales actúan
interfiriendo la síntesis o función del ADN. Por tanto las células en división
son más sensibles a la quimioterapia.
La sensibilidad de ciertos tumores a la quimioterapia es tal que es posible la
curación en un alto porcentaje: esto sucede en el cáncer uterino; las
leucemias agudas (sobre todo en los niños); la enfermedad de Hodgkin y los
linfomas difusos de células grandes; el carcinoma de testículo; el carcinoma
de ovario; los carcinomas de células pequeñas del pulmón, y gran parte de los
cánceres infantiles. Muchas veces estos procesos cancerosos se han diseminado
en el momento del diagnóstico y no existe otra opción terapéutica. Otros cánceres
avanzados tienen buena respuesta a la quimioterapia y pueden ser controlados
durante periodos prolongados, por lo que se utiliza con frecuencia como
tratamiento paliativo.
Los dos principales problemas que limitan la utilización de la quimioterapia
son la toxicidad y la resistencia. Las técnicas que evitan o controlan la
toxicidad y disminuyen el riesgo de resistencias se han ido perfeccionando. Es
importante la instauración precoz del tratamiento, la utilización de dosis óptimas
del fármaco, la repetición de los ciclos con intervalos cortos si es posible,
siempre que se permita la recuperación del paciente de los efectos tóxicos.
Terapia hormonal: Muchos cánceres procedentes de tejidos que son sensibles a la
acción hormonal, como la mama, la próstata, el endometrio y el tiroides,
responden al tratamiento hormonal. Consiste en la administración de diferentes
hormonas o antihormonas o en la anulación de la hormona estimulante
correspondiente.
Cáncer de la piel. Factores de riesgo
Exposiciones prolongadas al sol, al viento o a
las temperaturas frías. El riesgo aumenta en las personas de la piel blanca
o clara.
Exposición a sustancias químicas irritantes
como arsénico, petróleo, carbón, parafina, especialmente por parte de
trabajadores de esas industrias.
Cicatrices provocadas por heridas o quemaduras
graves.
Exposición a rayos X y radiaciones de otros
materiales radiactivos.
Síntomas: Las personas que están expuestas a
los factores de riesgos mencionados deben prestarle atención a úlceras o
irritaciones crónicas que no cicatrizan; lunares y otras marcas de nacimiento
que aumenten de tamaño o cambien de coloración.
Prevención: Como medidas de prevención se debe usar protectores solares y
evitar exposiciones al sol por tiempo prolongado, sobre todo si se tiene la piel
muy sensible o muy blanca.
La ropa debe ser adecuada para protegerse del sol, viento o frío según el
caso.
Los lunares y verrugas es recomendable extirparlos quirúrgicamente y las
quemaduras, fístulas, etc., deben recibir el tratamiento adecuado para que
cicatricen. Deben evitarse las irritaciones crónicas sobre una parte del cuerpo
(como la que produce la pipa sobre el labio del fumador).
Diagnóstico: Examen médico anual. Observación frecuente por sí mismo de las
áreas sensibles de su piel, especialmente lunares, cicatrices y marcas de
nacimiento.
Cáncer del útero. factores de riesgo
Relaciones sexuales a temprana edad.
Relaciones sexuales con diferentes individuos.
Haber padecido enfermedades venéreas, herpes,
etc..
Haber presentado citología alterada.
Síntomas: Debe investigarse toda hemorragia
vaginal prolongada irregular o desacostumbrada, lo mismo que manchas o pequeños
sangramientos después de las relaciones sexuales.
Diagnóstico: La citología cervical ha sido de gran ayuda para el diagnóstico
precoz del cáncer. Consiste en tomar una muestra de la secreción del cuello
del útero para examinar las células presentes. La muestra se extiende sobre
una lámina, se aplica técnicas de laboratorio de fijación y coloración y
luego se observa al microscopio.
Prevención: Como medida de prevención lo indicado es hacer anualmente un
examen médico y una citología cervical (también llamada Papanicolau). Toda
mujer que haya iniciado su actividad sexual oque sea mayor de 18 años debe
practicarse dicho control.
Otras medidas de prevención son: retardar el comienzo de la actividad sexual y
mantener relaciones sexuales con un solo individuo.
Cáncer del pulmón. factores de riesgo
Uso de tabaco.
Exposición frecuente a ambientes donde los
compuestos de cromo, níquel, derivados del petróleo, uranio, arsénico
contaminante del aire..
Asbesto.
Sílice.
Antecedentes personales de cáncer de ovario o
endometrio.
Terapia frecuente a base de estrógenos
(hormona femenina).
Síntomas: Se debe estar alerta ante tos
persistente, dificultad para respirar y dolor del tórax. Lo mismo que ante
cualquier cambio de volumen, olor o presencia de sangre en el esputo.
Diagnóstico: Las personas expuestas a los factores de riesgo mencionados deben
someterse a un examen médico anual y control radiológico del pulmón; también
se deben practicar exámenes frecuentes del esputo.
Prevención: Entre las medidas de prevención, las más importante hoy en día
es el abandono del hábito de fumar. El aumento de personas con cáncer del pulmón
se debe casi en un 75% al uso de tabaco.
En las industrias donde los trabajadores están expuestos a sustancias cancerígenas
en el ambiente, se deben tomar medidas de seguridad para su protección ya que
la incidencia de cáncer del pulmón entre ellos es muy alta y más aún si son
fumadores.
Cáncer del estómago. factores de riesgo
Personas con esofagitis del reflujo (inflamación
del esófago por irritación causada por reflujo del jugo gástrico del estómago).
Falta de secreción de jugo gástrico.
Gastritis crónica.
Úlcera gástrica.
Abuso del tabaco y del alcohol.
Síntomas: Son signos importantes, la pérdida
del apetito, evacuaciones oscuras (negras) y la dificultad para tragar
alimentos. Además otros signos son la inflamación de la mucosa gástrica o
gastritis crónica y la pérdida de peso. Están más expuestos hombres y
mujeres mayores de 35 años.
Prevención: Como medida de prevención hay que tomar en cuenta la dieta, ésta
debe se balanceada, pobre en grasa y rica en frutas, cereales y vegetales. El
consumo de alcohol es causa frecuente de gastritis. Evitar comer frecuentemente
alimentos saldos, ahumados, fritos, etc.
Las personas con problemas del tracto digestivo como úlceras, pólipos,
gastritis frecuentes u operadas del estómago, deben tener control médico periódico.
En Venezuela se consideran zonas de alo riesgo con mayor incidencia de la
enfermedad: Nueva Esparta, Táchira, Mérida, Trujillo y Lara.
Cáncer de la próstata. factores de riesgo
La incidencia aumenta con la edad
principalmente después de los 50 años.
Aunque los problemas de la próstata comienzan
después de los 50 años, es a los 65 cuando se presentan los casos más
severos.
Síntomas: El cáncer de esta glándula es muy frecuente y se le debe dar la
importancia debida a los síntomas, ya que generalmente la aparición del cáncer
no reporta ninguna evidencia en un principio. Los primeros síntomas son
dificultas para orinar, presencia de sangre en la orina y necesidad de orinar
varias veces en la noche.
Diagnóstico: La consulta a un especialista se hace necesaria para el diagnóstico.
El examen médico comprende generalmente: tacto rectal, examen físico y exámenes
de laboratorio.
Prevención: Como medida preventiva, el examen prostático regular es necesario
después de los 50 años. Ya que los resultados por diagnóstico precoz de la
enfermedad son generalmente satisfactorios.
Cáncer de los senos. factores de riesgo
Las causas del cáncer de la mama no se conocen bien todavía. Pero, de acuerdo
con la experiencia acumulada por as consultas médicas se pueden atribuir a los
siguientes factores:
Son más susceptibles de cáncer las mujeres
obesas y las que tienen hijos después de los 30 años.
Las que presentan lesiones crónicas en las
mamas.
Antecedentes familiares con cáncer de mamas.
Antecedentes personales de cáncer de mamas.
Menarquía precoz y menopausia tardía.
Síntomas: Prestar atención a cualquier
molestia, dolor, masa o engrosamiento de los seños o axilas que no desaparezcan
en varios días. Otra señal de alerta es la supuración del pezón y
hundimiento del mismo. Piel con hoyuelos retraídos o fruncida.
Diagnóstico: Toda mujer se puede practicar un auto examen y mantener así
control sobre cualquier anormalidad que se presente, esto lo puede hacer cinco días
después de la menstruación, todos los meses.
Cualquier anormalidad debe ser consultada con un médico.
Anualmente se debe practicar el examen físico. Toda mujer debe hacerse el
auto examen de los senos ya que éstos le permiten conocerse y detectarse a
tiempo cualquier anormalidad.
7. Conclusión
La medida más eficaz en la prevención del cáncer
es la eliminación del consumo de tabaco, ya que el 30% de las muertes por cáncer
son producidas por su consumo. El control de la dieta también reduce la
mortalidad: disminuir la ingesta calórica para evitar la obesidad, reducción
de las calorías procedentes de la grasa a un 20% de la dieta, reducción del
consumo de carnes rojas, aumento de la ingesta de fibra (cereales, frutas y
verduras) y alimentos protectores (con contenido en vitaminas C y A, verduras
como el repollo, la coliflor, el brócoli o las coles de Bruselas). Debe
limitarse el consumo de alimentos ahumados, en salazón o ricos en nitritos, así
como el consumo de alcohol.
El control sobre los factores ambientales incluye la eliminación de productos
cancerígenos en el lugar de trabajo y en el hogar, como por ejemplo la
eliminación de la exposición a las fibras de asbesto o la reducción del gas
radón en el hogar.
Las técnicas de detección precoz pueden realizarse para el cáncer de cérvix
(cuello uterino), mama, colon, recto y próstata. Es recomendable la realización
de un chequeo anual a partir de los 40 años incluso en la ausencia de síntomas;
los países con sistema público de salud no siempre ofrecen este servicio y el
paciente debe sufragar el gasto. El cáncer de mama se considera uno de los
principales problemas de salud en los países desarrollados y muchas mujeres
mueren cada año por esta causa. Las mujeres mayores de 50 años son las que
tienen mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama y el riesgo máximo lo
presentan las pacientes con una edad superior a 75 años. La citología ha
demostrado ser un método eficaz para la detección precoz de cáncer de cérvix.
Se recomienda la realización de una citología cada 3 años siempre que se
hayan detectado 2 citologías negativas en intervalos anuales. En muchos países
desarrollados el aumento en el número de personas que disfrutan sus vacaciones
en países de clima cálido ha producido un aumento en el cáncer de piel. Se
recomiendan las medidas preventivas, como el uso de cremas o pantallas
protectoras frente a la acción potencialmente lesiva de los rayos ultravioletas
solares.
La adopción generalizada de las medidas de detección precoz podría reducir la
incidencia de cáncer de mama y colon, e incrementar la tasa de curación del cáncer
de mama, colon, recto, cuello uterino y próstata.
ÚLTIMOS AVANCES CONTRA EL
CÁNCER: PUBLICADO EN REVISTA SELECCIONES ABRIL 2011
NUEVA AYUDA PARA EL CÁNCER DE PIEL MAS LETAL
Ya pasaron 13 años desde que la FDA aprobó un
fármaco para tratar el melanoma avanzado, un cáncer de piel muy
agresivo que puede matar a los pacientes en menos de seis meses.
Pero 2010 trajo la esperanza de dos opciones nuevas, con resultados
asombrosos en las primeras pruebas clínicas. Observar que los
tumores se reducían en cuestión de semanas en pacientes a quienes se
administraba el fármaco PLX4032 suscitó incredulidad entre los
investigadores, informó el New York Times. Otro fármaco, el
ipilimumab, produjo beneficios igualmente impresionantes.
El
PLX4032 neutraliza una mutación presente en muchos melanomas, dice
Alian C. Halpern, vicepresidente de la Fundación para el Tratamiento
del Cáncer de Piel y director de dermatología del Centro de
Cancerología Memorial Sloan-Kettering. En las primeras pruebas
redujo los tumores en el 81 por ciento de los enfermos de melanoma
avanzado (los fármacos actuales tienen este efecto en no más del 20
por ciento de los pacientes). Por su parte, el ipilimumab tiene un
efecto aún más potente: le quita los "frenos" al sistema inmunitario
para que pueda combatir el cáncer más agresivamente. En un estudio,
el ipilimumab casi duplicó el número de pacientes que sobrevivieron
un año. Ambos fármacos están en la etapa de pruebas clínicas
avanzadas, y la FDA podría aprobarlos este año.
UNA PRUEBA DE CÁNCER DE PULMÓN QUE PODRÍA
SALVAR MUCHAS VIDAS
Si usted fuma mucho o es ex fumador, hacerse una tomografía de tórax
de baja radiación podría reducir en un 20 por ciento su riesgo de
morir de cáncer de pulmón, informó un estudio en noviembre de 2010.
"Aparte de dejar de fumar, o no haber fumado nunca, no hay nada que
tenga tanto impacto sobre el cáncer de pulmón", dice el doctor
Ernest T. Hawk, vicepresidente de prevención del cáncer y ciencias
demográficas del Centro de Cancerología MD Anderson.
Esto no significa que todo el mundo deba correr a hacerse una
tomografía. Aunque sea en baja cantidad, en esta se aplica
radiación, y tiene desventajas serias, entre ellas falsas alarmas,
que pueden conducir a operaciones innecesarias. Con todo, añade Hawk,
"tenemos muy pocas opciones para combatir el cáncer de pulmón una
vez que aparece. Esta prueba sin duda tendrá implicaciones
profundas".
ALIVIO DEL DOLOR CON OTRO EFECTO SORPRENDENTE
Cuando un paciente padece una enfermedad terminal, los médicos a
la larga dejan de esforzarse en tratar de curarlo y se concentran en
aliviarle el dolor y controlar otros síntomas. A estas tareas se las
llama cuidados paliativos, y su finalidad es mejorar la calidad de
vida de los enfermos. Sin embargo, un estudio reciente mostró
un resultado sorprendente: sumar cuidados paliativos al tratamiento
habitual alargó la vida de enfermos de cáncer de pulmón en fase
terminal. "Vivieron 12 meses más en vez de nueve: un 25 por ciento
más", dice el doctor Komaroff. "Para alguien que ya no está
sufriendo, esos tres meses pueden ser preciosos".
El resultado de ese estudio debería cambiar la idea que la gente
tiene de los cuidados paliativos, escribió un experto en un artículo
en el New York Times. "No consiste en matar al paciente", dijo la
doctora Diane E. Meier, directora del Centro para la Promoción de
los Cuidados Paliativos. "Se trata de mantenerlo vivo el mayor
tiempo posible y con la mejor calidad de vida".
UN TRATAMIENTO MAS BREVE Y BENÉFICO DEL
CÁNCER DE MAMA
Desde hace años ha quedado claro que una mujer que se somete a una
extirpación de tumor para tratar el cáncer de mama debe recibir
radioterapia también; de lo contrario, su riesgo de muerte aumenta.
Pero hasta el 30 por ciento de las pacientes no recibe radioterapia,
en parte porque es muy molesta. Por eso resulta importante que los
investigadores ahora tengan pruebas de que una radioterapia de tres
semanas puede ser tan benéfica para las enfermas de cáncer de mama
en fase inicial que un tratamiento de cinco semanas.
Un estudio
realizado en 2010 mostró incluso que algunas
pacientes podrían someterse a una sesión de radioterapia justo
después de la extirpación del tumor, y nada más. "Cuando se trata de
cáncer, tendemos a pensar que cuanto más dure el tratamiento, mejor,
pero no es eso lo que la ciencia está demostrando", dice Susan Love,
especialista en cirugía de mama y fundadora de la Fundación de
Investigaciones Susan Love.
ESTIMULAR AL O ORGANISMO PARA QUE COMBATA
EL CÁNCER
En vez de sufrir la quimioterapia y las radiaciones, ¿podrían los
pacientes usar su sistema inmunitario para destruir las células
cancerosas? Sí, ese es el principio en que se basa Provenge, una
vacuna para tratar el cáncer de próstata que la FDA aprobó el año
pasado. Según los resultados de los estudios realizados hasta la
fecha, los hombres que usaron Provenge (todos ellos enfermos de
cáncer de próstata avanzado) alargaron su vida cuatro meses y medio,
en promedio, pero algunos hasta tres años más. Por si fuera poco,
los efectos secundarios fueron mínimos. Aunque los resultados son
imperfectos y el costo muy alto —más de 90.000 dólares por el
tratamiento completo—, el Provenge es una innovación notable, dijo
el doctor Len Lichtenfeld, subdirector médico de la Sociedad
Estadounidense de Cancerología, cuando se aprobó la vacuna. ¿La
razón? Provenge demuestra que el sistema inmunitario se puede
estimular para combatir el cáncer. La FDA ya está evaluando una
segunda vacuna contra el cáncer, esta vez dirigida a una forma de
linfoma difícil de tratar.
UNA PASTILLA DIARIA PODRÍA PREVENIR EL
CÁNCER
Una simple aspirina podría protegerlo contra el cáncer. Según un análisis de
cuatro estudios amplios, las personas que tomaron diariamente una aspirina de
dosis baja redujeron hasta en un 35 por ciento su riesgo de morir de cáncer de
colon. Y la aspirina no es el único fármaco común que ofrece este beneficio.
Dos estudios preliminares revelaron que un medicamento para la diabetes, la
metformina, podría proteger contra los cánceres de pulmón y colon. Ambos
fármacos reducen la inflamación, dice la doctora Susan Love, y la inflamación
estimula el desarrollo del cáncer. "Pensamos que es necesario destruir todas las
células cancerosas, pero bien podría bastar con mantenerlas dormidas", agrega.
No es recomendable que usted empiece a tomar
algunas de estas dos pastillas con la esperanza de prevenir el cáncer, ya que
pueden tener efectos secundarios. Pero si ya las toma por otras razones, se está
haciendo un favor que podría salvarle la vida.