|
Existen
diferencias entre ambos términos ya que antropofagia etimológicamente significa
comer carne humana y deriva del griego. La palabra caníbal surge de la mala
interpretación de la voz «cariba» (valeroso) por parte de los conquistadores que
llegaron a las Antillas y entendieron "caníbal". Los indios que habitaban la
región acostumbraban comer carne humana por placer, o como parte de un ritual
religioso, de este modo se generalizó el término.
El canibalismo se diferencia de
la antropofagia en el hecho en que caníbal es aquel que devora a un ser vivo de
su propia especie, y antropófago es aquel que devora humanos, ejemplos:
a)Un tigre puede comer a un ser humano, y así se convierte en antropófago, pero
no en caníbal.
b)En
cambio, se sabe que las viuda negras hembras devoran a sus machos después de
copular, lo que sería considerado canibalismo, pero no antropofagia.
c)Por
otro lado está el ser humano que devora a otro ser humano, lo cual sería
considerado canibalismo por comer a alguien de la misma especie, y antropofagia
por devorar a seres humanos.
(Fuente Consultada: Wikipedia)
La
ingestión de carne humana fue y es realizada por muchos pueblos indígenas, las
razones de esta ceremonia, según los antropólogos, es incorporar las cualidades
del enemigo (sagacidad, habilidad para la caza, inteligencia o la fuerza física)
que de esta manera se transfieren a la persona que ingiere la carne.
(imagen:Cena
de Antropofagia dos Tupinambás, Hans Staden, 1557)
No sólo en
África se practicó canibalismo. Nativos de América, como los indios caribes,
mayas, aztecas, guaraníes y hasta mapuches lo hicieron.
Los conquistadores españoles se
encontraron con indígenas que practicaban la antropofagia, aunque estos
magnificaron mucho sus descripciones con el fin de instaurar sin trabas
burocráticas sus creencias y dominio sobre las diferentes tribus y pueblos, para
quienes estas inmolaciones constituían parte esencial en sus ritos religioso.
Esta costumbre,
según el etnólogo escocés James Frazer, tiene su origen entre los pueblos de la
antigüedad, que comían simbólicamente a sus dioses para adquirir sus poderes.
Los griegos consumían el cuerno de Dionisio —dios del vino— en forma de trigo, y
bebían el vino que representaba su sangre. En la religión católica, durante la
misa, los feligreses reciben en la hostia sagrada el cuerpo de Cristo y el
sacerdote bebe el vino, la sangre del Hijo de Dios.
En los
sacrificios humanos que incluyen prácticas caníbales, los ejecutores de tales
acciones están convencidos que al matar a una persona en forma violenta se
libera una poderosa energía que, si se maneja en forma adecuada por personas
capacitadas para tal fin (sacerdotes, reyes, altos mandatarios), podría ser
operada para conseguir beneficios personales o para la comunidad. Más allá de
todo ritual o ceremonia existen situaciones que llevan al ser humano a comer a
sus congéneres. Esto sucede cuando las grandes hambrunas asolan a los países,
como ocurrió en San Petersburgo durante el cerco de novecientos días que
mantuvieron los alemanes en Rusia, cuando se desarrolló la Segunda Guerra
Mundial.
El kuru es una rara enfermedad
causada por un prion y se presenta casi exclusivamente entre los habitantes de
Nueva Guinea, quienes practicaban una forma de canibalismo en la cual se comían
los cerebros de los familiares muertos como parte de un ritual funerario. El
kuru produce cambios neuro degenerativos parecidos a los de otra enfermedad por
prion, la de Creutzdeldt-Jacob (vCJD) que se presenta esporádicamente en el
mundo y de la cual se desconocen los factores de riesgo.
En el
transcurso de esos días, los niños no podían salir a la calle por temor a ser
raptados y devorados. La policía, para contener la matanza, debió formar un
grupo para combatir el canibalismo y detuvieron a más de doscientas personas.
Los casos de antropofagia en Rusia también se exteriorizaron durante los duros
años ‘30. Este hecho marcó la vida de un niño que luego sería el más grande
asesino en serie ruso: Andrei Romanovich Chikatilo, quien perdió a su hermano
pequeño que fue arrebatado y comido por un grupo de aldeanos ucranianos
famélicos.
Rusia y sus ex
repúblicas, después de Estados Unidos, integran el mayor grupo de asesinos
caníbales. El más conocido fue «el carnicero de Rostov» —Andrei Romanovich
Chikatio— que asesinó a 53 personas y comió parte de sus cuerpos. Andrei Maslich,
otro asesino, estranguló a su compañero de celda y lo coció en una cacerola. En
África, Jean-Bedel Bokassa, que se hizo coronar emperador, fue acusado de
antropofagia; Idi Amin Dada de Uganda y Francisco Macías Nguema de Guinea
Ecuatorial fueron sospechados de comer carne humana con fines mágicos, para
lograr poder absoluto.
Estados Unidos
concentra el mayor porcentaje de asesinos en serie y un gran número de ellos han
practicado canibalismo con sus victimas. Jeffrey Dhamer, quien mató a 17
hombres, guardaba en el congelador las vísceras y los cerebros para cocerlos y
comerlos luego. Albert Fish asesinó a quince jóvenes y comió parte de sus
cuerpos.
Ed Gein
descuartizaba y comía parte de sus victimas, así como ingería parte de los
cadáveres que desenterraba. Estos son sólo algunos ejemplos de asesinos
caníbales, como se puede comprobar en la actualidad sigue vigente la
antropofagia en casi todas las sociedades; los expertos tratan de explicar este
comportamiento desde el lado religioso, cultural o de fuertes desequilibrios
mentales.
CANIBALISMO,
CASOS EXTREMOS: El
conocido caso del equipo de rugby uruguayo que cayó en la Cordillera de los
Andes en el año 1972 y tuvo que recurrir a esta práctica, precisamente lo
hicieron bajo el concepto de una “comunión sagrada” Las condiciones extremas de
la situación, dio una salida a este acto de antropofagia entendible solo por
quienes estaban en esos momentos desesperados y casi al borde de la muerte.
A pesar en las condiciones que se
realizó esta medida extrema, la acción misma, causo debates morales e
ideológicos pues algunos teólogos católicos, de inmediato quisieron apartar este
acto de antropofagia de una relación con el acto litúrgico de la comunión que
todos conocemos. Hemos mencionado esta discordancia como un modo de ver la
reacción del interior místico que anida en los humanos ante actos de este
calibre, y esta relación de por sí es muy interesante.
Issei Sagawa – El caníbal japonés:
Uno de los casos más
resonados de canibalismo en tiempos modernos, son los hechos ocurrid os
a principios de los años 80, cuando el japonés Issei Sagawa, quien vivía en
Francia y era un simple estudiante causo un real revuelo en la opinión pública
por sus actos de canibalismo. Este singular personaje relató abiertamente que
prefería las mujeres rubias, blancas y grandes con ojos azules, alemanas sobre
todo.
En Junio del año 1981 apuñalo a su
novia holandesa Renée Hartevelt, quien era estudiante en la Universidad
Internacional y que tenía todas las características de sus preferencias. Renée era su novia, y mientras la
chica le leía poemas impresionistas alemanes este individuo la apuñalo y luego
la despedazó y guardó sus restos en una maleta para enterrarla en el Bois de
Boulogne.
|