LOS CHINOS, Orígenes del Imperio Chino

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El Primer Emperador

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Datos geográficos de la China:

Extensión: 9.572.900 km2
Población:
1.288.892.000 h.
Densidad:
134,6 h/Km²
Capital:
Pekín (Beijing).
División administrativa:
22 provincias.

Sus costas están bañadas por varios mares formados por el Océano Pacífico, que reciben los nombres de mar del Japón, mar Amarillo, mar de Corea y mar de la China.

Varias cadenas de altas montañas separan el territorio chino, casi por todas partes, de las comarcas que lo limitan, a saber: la Siberia, el Turkestán independiente, el Indostán y la Indochina, que, juntamente con el mar, trazan límites naturales que le aíslan en cierto modo del resto del mundo.

Los ríos considerables que atraviesan este inmenso país son el Amarillo y el Azul, que difunden la riqueza por infinitos canales, debiendo notarse el Canal imperial, de 1.200 kilómetros de largo, que es el mayor del mundo entero. Entre los importantes lagos de China es digno de mención el Tungtin que tiene 320 kilómetros de contorno.

Origen de los Chinos:  Los chinos pertenecen a la raza amarilla o mongólica. Parece cierto que son menos antiguos que los indios, y hasta se cree que no son sino indios de la casta militar, que renunciaron sus privilegios.

Sus tradiciones nos enseñan que bajaron de la meseta del Asia Central, al lado de la India, y se extendieron hacia el oriente.

Historia: Los chinos han tratado siempre de exagerar su antigüedad, pero han visto desmentidas sus relaciones por la ciencia moderna.

Se admite generalmente que esta nación existe como tal desde -hace unos 4.500 años, pues los más ardientes defensores de la cronología china no colocan el principio de los tiempos históricos en sus anales más allá de 2.637 años antes de Jesucristo.

El primer emperador de la China fue Yao, que se le representa bajo la imagen de un príncipe modelo, que se ocupa en determinar el curso del sol, de la luna y de las estrellas; administraba justicia en persona; se cuidaba de ver si el pueblo sufría; labró tierras incultas y abrió canales para hacer correr las aguas después de una gran inundación, y hasta hizo desecar el suelo de su imperio, que las primeras colonias encontraron tal vez cubierto aún por las aguas del diluvio.

Cuando las fuerzas le faltaron por hallarse en la ancianidad, se asoció a Chun, quien le sucedió en el trono. Chun fué después reemplazado por Yu. Los reinados de estos tres emperadores son alabados por los chinos, que ponderan su genio, sus costumbres y sus virtudes.

Yu había designado a uno de sus ministros para sucederle; pero los grandes del imperio dieron el trono a su hijo Kí, dando así principio al derecho de herencia.

Con este soberano empieza la primera dinastía, llamada de los Hia (año 2205 a. de J.C.), los que tomaron el título de rey, porque el de emperador era difícil de llevar después de Yao, Chun y Yu.

La historia de los reyes de esta dinastía es una serie de crímenes vergonzosos, de vicios y excesos que provocaron revoluciones sin fin, hasta que el último rey, Ki, fué destronado.

La segunda dinastía fue la de los Chang, durante cuyo reinado las hordas del mediodía invadieron el imperio, llevando por todas partes la desolación y la muerte. A esto se agregó la guerra civil, que por espacio de veinte años sembró la confusión más horrorosa en todo el imperio.

Arrojado de su trono el último de los Chang, empezó la tercera dinastía, la de los Tcheú.

Aunque empezó bien, el orden se alteró luego, y esta dinastía se sostuvo por muchos siglos en medio de un caos indescriptible, hasta que perdió el poder y empezó a reinar la dinastía cuarta, la de los Thsin, que restauró la unidad del país.

El primer emperador (Qin Shi Huang) de esta dinastía mereció ser llamado el Alejandro de la China, por sus conquistas. Hizo construir notables obras públicas, entre otras, la Gran muralla. A su muerte, el imperio se dividió, y la familia de Thsín pereció víctima de una rebelión.

La quinta dinastía es la de los Han que subsistió hasta el año 220 de nuestra Era.

En su tiempo, la China principia a entrar en relación con la India y el imperio romano. Las diez y seis dinastías que se han sucedido desde aquella época hasta nuestros días no ofrecen nada interesante.

A pesar de su antigüedad, ni los griegos ni los romanos tuvieron ideas exactas de este país; lo conocieron vagamente bajo el nombre de Sérica, derivado de la voz ser, que en lengua tártara significa seda.

Gobierno: En la China no hubo castas; puede considerarse este pueblo como una familia que, desarrollándose, llegó a formar un gran imperio. El rey ejercía un poder absoluto sobre las personas y las cosas; pero semejante despotismo se hallaba atemperado por los Letrados, que constituían una secta, para entrar en la cual no se necesitaba más que estudiar y quedar bien en los exámenes.

El rey o emperador no podía conferir poder ni dignidad a persona, alguna que no fuese designada por los Letrados, y debía respetar a éstos cuando le decían la verdad.

Por lo demás, el soberano era déspota, cuando dirigía la palabra a sus cortesanos, éstos debían prosternarse; cuando salía, se cerraban todas las puertas; los que lo encontraban en su camino, debían volver las espaldas; le precedían muchos acompañantes prontos a (lar la muerte o a castigar al que faltaba a lo ordenado.

Civilización: Los chinos han sido siempre atentos y minuciosos, y hubieran podido progresar más de lo que han progresado sino hubiesen sido detenidos por una multitud de preocupaciones.

Desde muy antiguo conocen la numeración por decenas, la música, la pintura, el arte de escribir, el papel y la impresión. La seda, el barniz, la pólvora, la brújula, los pozos artesianos y el alumbrado de gas se descubrieron en China antes que en Europa. (ver inventos)

Merecen alabanza los caminos que atraviesan montes y valles, con puentes suspendidos sobre hondos precipicios o sobre ríos anchísimos; así como las tumbas y las torres incrustadas de porcelana.

Sus progresos en medicina y astronomía fueron menos sensibles; en la primera de estas ciencias estudiaron casos especiales, pero sin deducir ninguna teoría; tenían gran práctica en el pulso y observaban con mucho cuidado los síntomas de las enfermedades, pero eran extravagantes en las aplicaciones.

En cuanto a su astronomía, nunca consistió en otra cosa que en observaciones sencillas y groseras, puesto que no conocían los instrumentos necesarios para estudiarla con provecho.

Religión: En los principios, los chinos profesaban un sistema más bien moral que religioso. Seiscientos años antes de la Era cristiana, el budismo se extendió por toda la China, donde todavía es profesado por la mayor parte de sus habitantes. Esta religión reconoce un ser supremo, todopoderoso, representado por Budha, personaje que subsiste eternamente en la persona del gran lama. Supone además un gran número de dioses subalternos y de espíritus subordinados unos a otros y diferentes en rango y poder.

Unos quinientos años antes de J. C., el filósofo chino Confucio enseñó una nueva religión, el confucismo, la que reconoce un solo Dios, pero no admite altares ni sacerdotes.

Costumbres: Según algunos tratadistas, el pueblo chino se ha hecho notable por su avanzada civilización, pero se le reprocha su carácter disimulado, su inclinación al engaño y a la mentira. Los chinos son apasionadísimos al juego. Es general el Uso de talismanes y amuletos. Viven sobriamente de arroz, gatos, serpientes y ratones; son poco aficionados a los licores, pero beben mucho té. En las fiestas públicas y domésticas gastan sus ahorros. La mujer es comprada por la familia, y el que la quiere gratis, va a buscarla a la casa de expósitos.

El infanticidio es común entre los chinos, echando los pequeñuelos a los perros o al río. El tipo de belleza consiste para ellos en tener la frente ancha, la nariz, pequeña, los ojos oblicuos, grandes orejas y cabellos muy negros. Una de las costumbres extrañas de este pueblo es la que privaba casi a las señoras de la facultad de andar, pues desde niñas les ponían un calzado especial que les doblaba los dedos sobre la planta, deformando el pie de manera que quedaba hecho una especie de muñón. Y en eso hacían consistir la principal belleza de la mujer.

¿Qué no Inventaron los Chinos? : Allá en la infancia, supe que China era un país que estaba al otro lado del Uruguay y se podía llegar allí si uno tenía la paciencia de cavar un pozo bien hondo. Después, algo aprendí de historia universal, pero la historia universal era, y sigue siendo, la historia de Europa.

El resto del mundo yacía, yace, en tinieblas. China también. Poco o nada sabemos del Pasado de una nación que inventó casi todo. La seda nació allí, hace cinco mil años. Antes que nadie, los chinos descubrieron, nombraron y cultivaron el té. Fueron los primeros en extraer sal de pozos profundos y fueron los primeros en usar gas y petróleo en sus cocinas y en sus lámparas.

Crearon arados de hierro de porte liviano y máquinas sembradoras, trilladoras y cosechadoras, dos mil años antes de que los ingleses mecanizaran su agricultura. Inventaron la brújula mil cien años antes de que los barcos europeos empezaran a usarla. Mil años antes que los alemanes, descubrieron que los molinos de agua podían dar energía a sus hornos de hierro y de acero.

Hace mil novecientos años, inventaron el papel. Imprimieron libros seis siglos antes que Gutenberg, y dos siglos antes que él usaron tipos móviles de metal en sus imprentas. Hace mil doscientos años inventaron la pólvora, y un siglo después el cañón.

Hace novecientos años, crearon máquinas de hilar seda con bobinas movidas a pedal, que los italianos copiaron con dos siglos de atraso. También inventaron el timón, la rueca, la acupuntura, la porcelana, el fútbol, los naipes, la linterna mágica, la pirotecnia, la cometa, el papel moneda, el reloj mecánico, el sismógrafo, la laca, la pintura fosforescente, los carretes de pescar, el puente colgante, la carretilla, el paraguas, el abanico, el estribo, la herradura, la llave, el cepillo de dientes y otras menudencias. (Fuente Consultada: "Espejos" Eduardo Galeano)

PARA SABER MAS...

LA ORGANIZACIÓN de la corte de los emperadores han fue el modelo de gobierno ideal para todos los emperadores chinos que hubo después.

GOBIERNO CRUEL
Chin ShihHuang Ti (h 259 a.C.-210 a.C.), el primer emperador de China, fue un gobernante tiránico. Sin embargo, durante su corto y opresivo mandato de 11 años unió todos los reinos rivales para formar un solo imperio y unificó la moneda y los sistemas de medida de todo el territorio. Chin Shih Huang Ti también construyó nuevas carreteras y canales, y acabó la Gran muralla para mantener a las tribus bárbaras fuera del territorio chino.

FUNDAMENTOS DE UN IMPERIO
Lui Pang (256 a.C.-195 a.C.) fundó la dinastía han en el 202 a.C., y continuó con algunas de las normas que había establecido Chin Shih Huang Ti, quien había fijado las bases para que el imperio han gobernara China durante los 400 años siguientes.

LA VIDA DEL EMPERADOR El poder del imperio han se basaba en el emperador y en su corte. Aquél vivía en un magnífico palacio amurallado y estaba protegido por soldados y un gran séquito de sirvientes y oficiales. Vivía separado de sus subditos y cualquier circunstancia de su vida, como la ropa que llevaba o los alimentos que comía, estaba rodeada de una solemne ceremonia.

JARDINES PARA EL DESCANSO
Los emperadores tenían jardines que ocupaban grandes extensiones de terreno alrededor del palacio. Estas zonas de descanso y recreo estaban reservadas exclusivamente para el emperador y su corte, y en ellas solían crecer plantas exóticas.

LOS MANDARINES El emperador han delegaba el poder en los mandarines para que administraran el imperio. Estas personas eran siervos civiles aristócratas que debían someterse a unas pruebas muy competitivas para ocupar el puesto. Los jóvenes que querían llegar a obtener uno de estos cargos debían estudiar durante años para preparar el examen.

CONFUCIO
Los oficiales de la corte estaban entrenados en la doctrina de Confucio (h. 551 a.C.-479 a.C.), cuyas enseñanzas hacían hincapié en la importancia de la obediencia y el orden en la vida diaria, lo que incluía el respeto por los antepasados. Durante su vida, Confucio había viajado por toda China enseñando a los hijos de los nobles cómo se debía gobernar un país.

TIEMPOS DE ESPLENDOR China tuvo una época de esplendor durante el mandato de la dinastía han. Las tumbas que se han encontrado demuestran el lujoso ritmo de vida que llevaban las personas adineradas del período han. A los muertos, por ser antecesores de los vivos, se les tenía que proporcionar todo tipo de comodidades. Además de alimentos, medicinas y cosméticos, las tumbas estaban llenas de objetos preciosos hechos de oro, bronce, jade y seda.

DESCUBRIMIENTOS E INVENTOS
En esta época hubo un florecimiento de la literatura y la erudición. En el s. I d.C. un oficial de la corte descubrió la manera de hacer papel, lo que contribuyó al desarrollo de la educación y a la organización del imperio. Los astrónomos también realizaron importantes descubrimientos. Dedujeron, por ejemplo, los movimientos de la luna y de las estrellas y por qué ocurrían los eclipses. Los inventores del período han perfeccionaron los relojes de sol y de agua.

Fuente Consultada:
Las Setentas Maravillas del Mundo Antiguo Chris Scarre
La Historia del Mundo DK Grupo Z

Palestina

Fenicios

Sumerios

Egipto

Persas

Biografías - Todo Argentina - Maravillas del Mundo - Historia Universal - Juegos Pasatiempo

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