Biografías - Todo Argentina - Maravillas del Mundo - Historia Universal - Juegos Pasatiempo

Sonico Meneame

EL CICLO DEL NITRÓGENO

ÁREA CIENCIAS: CICLO GASEOSO DEL ELEMENTO NITRÓGENO

>Inicio  >Ciclo del Agua

Ciclo del Carbono Ciclo del Fosforo Ciclo del Nitrógeno Atmosfera

 

 

 

Loading
 

Ciclo del Carbono

Ciclo del Nitrógeno

Ciclo del Fósforo

 Ciclo del Agua

Desertización

Deforestación

Aparición de la Vida


Se conocen dos tipos principales de ciclos biogeoquímicos, porque implica la circulación de un compuesto de dos elementos, hidrógeno y oxígeno. En el tipo gaseoso, la principal área de almacenamiento de un elemento es la atmósfera terrestre, donde existe en forma de gas. El carbono y el nitrógeno tienen un ciclo gaseoso. En tales ciclos, la abundancia o la distribución de sus elementos presenta pocos cambios o ninguno.

La corteza terrestre es la principal área de almacenamiento de los elementos del segundo tipo de ciclo, el ciclo sedimentario. El fósforo y el azufre tienen ciclos sedimentarios. En estos ciclos puede variar la abundancia y la distribución de un elemento, por ejemplo, cuando grandes cantidades de fósforo se depositan en el fondo del océano y permanecen allí durante millones de años.

Gran parte de la investigación ecológica apunta ahora al logro de un mejor entendimiento de los ciclos biogeoquímicos. La vida no puede existir sin energía solar; tampoco puede existir sin el ciclaje de elementos provenientes de la tierra, el agua y el aire.

En el CICLO DEL NITRÓGENO se produce un enorme almacenamiento de este elemento en la atmósfera. El nitrógeno forma casi el 78 por ciento del aire atmosférico. Cada vez que el hombre respira, casi todo el gas que penetra en sus pulmones está compuesto de nitrógeno, pero el organismo humano lo exhala nuevamente, sin utilizarlo. El elemento nitrógeno, por si mismo, es inútil para la mayoría de los seres vivientes. Sin embargo, todas las formas de vida absorben el nitrógeno cuando se halla combinado con otros elementos, y constituye una parte vital de las proteínas, quizá las sustancias más importantes para los seres vivos.

Todo el ciclo del nitrógeno depende de unas cuantas clases de bacterias, hongos y algas verde-azuladas que toman el gas nitrógeno de la atmósfera y lo transforman en compuestos nitrogenados que pueden ser utilizados por esas mismas talófitas y por otras formas de vida. Algunos de estos organismos fijadores de nitrógeno viven libremente en el suelo; otros lo hacen sobre las raíces de plantas como los guisantes, habas, alubias, trébol y alfalfa. En los campos de trébol fijan hasta 225 kilogramos de nitrógeno por acre (0,404 ha). Parte de los compuestos nitrogenados quedan en libertad y penetran en el suelo.

El resto pasa a estar disponible para otros tipos de plantas cuando mueren los organismos fijadores de nitrógeno. Entonces los compuestos nitrogenados fluyen a través de las cadenas alimentarias, así como lo hace el carbono.

Los animales y vegetales muertos, al igual que los desechos de los animales, contienen compuestos nitrogenados. A causa de la descomposición de estas materias orgánicas se liberan los compuestos nitrogenados, que pueden ser absorbidos inmediatamente por las plantas verdes. De este modo, los compuestos nitrogenados pueden desplazarse del suelo a las plantas, de allí a las bacterias y nuevamente al suelo, en ciclos que se repiten incesantemente sin retornar nunca a la atmósfera en forma de gas nitrógeno. Pero el ciclo del nitrógeno se complica por la existencia de bacterias y hongos desnitrificadotes que descomponen los compuestos nitrogenados y liberan al gas nitrógeno que pasa a la atmósfera. Por supuesto, este gas puede ser captado más tarde por un organismo fijador de nitrógeno, en cuyo caso se incorporará nuevamente a la parte del ciclo confinada a la tierra.

Hasta ahora, los seres humanos no parecen haber ejercido un efecto perceptible sobre el ciclo del nitrógeno. Si bien los desechos orgánicos del hombre y del ganado, ricos en compuestos nitrogenados, se vierten en gran medida en los océanos y vías fluviales, en lugar de efectuar el reciclaje hacia el suelo, el hombre ha aprendido a tomar el nitrógeno del aire y a “fijarlo” en compuestos que constituyen una parte importante de los fertilizantes. Sólo en 1968 se transformaron treinta millones de toneladas de nitrógeno para su aprovechamiento en los fertilizantes. La cantidad fijada industrialmente se duplica cada seis años.

Grandes cantidades de estos compuestos nitrogenados son arrastrados por el agua y enriquecen los lagos, ríos y arroyos. A veces este enriquecimiento de las aguas es tan grande que produce un excesivo crecimiento de la flora y una pérdida de oxígeno, con la consecuente muerte de los peces y otros animales.

Nadie sabe a ciencia cierta si las actividades del hombre tendrán algún efecto sobre el ciclo del nitrógeno. Hay aún muchas lagunas en nuestros conocimientos acerca del ciclo mismo, pero algo es seguro: la vida no puede existir sin nitrógeno, y todo el ciclo depende del “trabajo en equipo” de una variedad de organismos microscópicos acerca de los cuales es muy poco lo que sabemos. Estos organismos son uno de los hilos más tenues de los que pende toda la vida humana.

El Efecto Invernadero La Capa de Ozono El Agua en el Futuro Cercano Desertización
[X]

Si te gusta esta pagina, votá!

(+) Tips o Sugerencias Sedna

 Autor del Diseño, Mantenimiento y Armado Usando Las Fuentes Consultadas