Fundación de Ciudades en el Virreinato
Características y Etapas de la Fundación

CARACTERÍSTICAS DE LAS CIUDADES FUNDADAS POR LOS ESPAÑOLES EN EL VIRREINATO

 

 

 

 

La Conquista Española

Los Aborígenes

Los Adelantados

El Oro del Perú El Hambre Expedición de Pedro de Mendoza Fundación de Asunción

Resumen Descubrimiento
De América
En Busca de Nuevas Rutas
Comerciales
Descubrimiento del
Río de la Plata
Adelantados y
Gobernadores

LAS CIUDADES FUNDADAS POR LOS ESPAÑOLES EN EL VIRREINATO:
ETAPAS, CEREMONIA Y CARACTERÍSTICAS: Cuando el rey de España tomó la decisión de que los nuevos territorios que habían conquistado sus ejércitos fueran colonizados y ocupados definitivamente, estableció reglas para ser cumplidas por quienes fueran a fundar nuevas ciudades.

Claro que esto dependió mucho de qué perspectivas de progreso podía tener la ciudad fundada. Por ejemplo, en el caso de Potosí se puede ver que la zona donde fue fundada no cumplía con ninguno de los requisitos estipulados. Pero como allí se organizaba toda la extracción de la plata del cerro no se les hubiera ocurrido no fundarla por falta de ciertas condiciones.

Antes de la fundación de una ciudad se recorría la zona para comprobar que tuviera una río cerca con agua dulce para beber y que las tierras tuvieran pasto para los animales. También era importante que no se inundaran y que tuvieran buenos vientos para evitar pestes y enfermedades, que eran comunes y mortales en el pasado. Asimismo, se observaba si los aborígenes que vivían en la región eran amigables y pacíficos.

El acto de fundación era muy ceremonioso, y había varios rituales que se llevaban adelante: se plantaba el "rollo de la justicia", un tronco que representaba la justicia y el castigo, en lo que sería el futuro centro de la ciudad. Luego se cortaba un puñado de hierba y se lanzaban estocadas de espadas al aire para representar la toma de posesión de ese espacio. Finalmente se pedía en voz alta que quien no estuviera de acuerdo con esa fundación lo manifestase (a lo que, por supuesto, nadie respondía porque habían llegado hasta allí exactamente para eso).

Luego se fijaban los límites de la ciudad y se asignaban los lugares que correspondían a cada poblador. Los que estaban alrededor de la futura plaza o zócalo se destinaban a los edificios públicos y religiosos, así como a la casa del fundador y sus amigos y parientes. Los lotes más cercanos a ese lugar, aunque más pequeños, eran los más codiciados, porque en caso de peligro se hallaban cercanos al fuerte para buscar protección. Los más alejados, en cambio, a pesar de ser más grandes tenían el riesgo de estar más expuestos al ataque de algún animal o grupo de indígenas. La plaza mayor se ubicaba en el centro de la ciudad, o a la orilla de un río o del mar. En las tierras por fuera de los límites de la ciudad se reservaban terrenos para el pastoreo de los animales y los cultivos.

En aquella época la vida en las ciudades europeas era bastante poco saludable, por varias razones: por un lado, no había sistema de desagües y las aguas servidas eran tiradas a la calle por las ventanas, provocando un permanente barrial con malos olores y posibilidades de contagio de enfermedades por las aguas estancadas. Por otro lado, la falta de planificación urbana hacía que las calles fueran estrechas, con falta de luz y aire, y dificultosas de transitar. Como el rey no quería repetir los mismos errores en las nuevas ciudades americanas, tomó como modelo para su diseño el viejo campamento romano, con forma de cuadrícula, donde las futuras manzanas tendrían formas de cuadrados y las calles serían rectas y más anchas. Esto permitiría una mejor circulación de los vientos y un mejor aprovechamiento del sol.

En este sentido, más allá de sus funciones, todas las ciudades fundadas en América por los españoles se parecían y muchas conservan, al menos en el centro, su antiguo formato de cuadrícula.

GARAY. Así. se produjo la fundación de Santa Fe en 1573 por Juan de Garay, lugarteniente de Toledo, al mando de un grupo integrado en su mayoría por mancebos nacidos en el Paraguay. En la zona se produjo el encuentro con Jerónimo Luis de Cabrera, quien luego de haber fundado Córdoba trataba de encontrar un puerto de salida sobre el Paraná en un intento por desligarse de la dependencia del Perú. En el conflicto de jurisdicciones que surgió se impuso Garay y Cabrera regresó a Córdoba. Pero Santa Fe no satisfizo las necesidades de

Buenos Aires a mediados del siglo XVII

El pueblo está situado en un terreno elevado a orillas del río de la Plata, a tiro de fusil del canal, en un ángulo de tierra formado por un pequeño Hacho llamado Riachuelo que desagua en el río a un cuarto de tegua del pueblo. Contiene cuatrocientas casas, y no tiene cerco, ni muro, ni foso y nada que lo defienda sino un pequeño fuerte de tierra que domina el río, circundado por un foso, y monta diez cañones de fierro, siendo el de mayor calibre de a doce. Allí reside el gobernador y la guarnición se compone de sólo 150 hombres [...]. Además de este fuerte hay un pequeño baluarte en la boca del Riachuelo, donde existe una guardia; monta dos pequeños cañones de fierro, de a tres. Este baluarte domina el punto donde atracan las lanchas para descargar o recibir efectos [...]. Las casas del pueblo son construidas de barro, porque hay poca piedra en todos estos países [...], están techadas con cañas y paja y no tienen altos: todas las piezas son de un solo piso y muy espaciosas tienen grandes patios y además de las casas, grandes huertas, llenas de naranjos, limoneros higueras, manzanos, peras y otros árboles frutales, con legumbres en abundancia [...], viven muy cómodamente: a excepción del vino, que es algo caro, tienen toda clase de alimentos en abundancia, como carne de vaca y ternero, [...].
Las casas de los habitantes de primera clase están adornadas con colgaduras, cuadros y otros ornamentos y muebles decentes y todos los que se encuentran en situación regular son servidos en vajilla de plata y tienen muchos sirvientes, negros, mulatos, mestizos, indios.

BISCAY Relación de los viajes de . . . al Río de la Plata y . .. [El autor era un viajero inglés, visitó Buenos Aires en 1658.]

En un pasaje de su libro Latinoamérica: las ciudades y las ideas, José Luis Romero explica el sentido que, para los españoles, tenían las ciudades fundadas en América.

"Se fundaba sobre la nada. Sobre una naturaleza que se desconocía, sobre una sociedad que se aniquilaba, sobre una cultura que se daba por inexistente. La ciudad era un reducto europeo en medio de la nada. Dentro de ella debían conservarse celosamente las formas de la vida social de los países de origen, la cultura y la religión cristianas y, sobre todo, los designios para los cuales los europeos cruzaban el mar. Una idea resumió aquella tendencia: crear sobre la nada una nueva Europa.

Nova Lusitania, Nueva España, Nueva Toledo, Nueva Galicia, Nueva Granada, Nueva Castilla fueron nombres regionales que denunciaron esa tendencia, como las ciudades que se llamaron Valladolid, Córdoba, León, Medellín, La Rioja, Valencia, Cartagena, Trujillo, Cuenca, o antepusieron el nombre de un santo al viejo nombre indígena: Santiago, San Sebastián, San Pablo, San Antonio, San Marcos, San Juan, San Miguel, San Felipe. El conquistador contemplaba melancólico el paisaje, y se regocijaba al encontrar uno, suave y moderado, que le recordara la tierra natal, como recordaba la vega de Granada -dícese- Gonzalo Suárez Rendón mirando desde las ventanas de su casa de Tunja."

Tunja: ciudad colombiana ubicada en uno de los valles de la cordillera Oriental.


JOSÉ Luis ROMERO.
Latinoamérica: las ciudades y las ideas. Buenos Aires, Siglo XXI, 1986.


Fuente Consultada:

Fundación de Salta Fundación de Jujuy Fundación de Córdoba Bs. As. en sus Inicios

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