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Condiciones Climáticas Generales
Para analizar los climas de nuestro país, primero es necesario conocer todas
aquellas características que se hacen presente sobre su territorio.
Como ser la
influencia que ejercen los vientos, las temperaturas, la latitud,
precipitaciones, distancia al mar, y la disposición natural de su relieve, entre
otras. Lo que determinará un clima específico para cada región en particular.
Argentina se extiende entre los 21° y los 55° latitud sur, en su porción
americana emergida. Por lo tanto, casi su totalidad queda comprendida en la
franja de las zonas templadas del planeta. Solo una pequeña porción, se
ubica en la zona cálida, es decir aquella que se encuentra localizada al norte
del Trópico de capricornio.
Sin embargo, la radiación que recibe del sol a lo largo de los 33° de
latitud, lo disminuye a medida que avanzamos desde su extremo norte hasta el
extremo sur. Al mismo tiempo, a medida que nos acercamos al polo sur, la energía
incidente se concentra más en el verano, por lo que hace que la estacionalidad
aumente. El producto de ello, es que Argentina, de norte a sur, presente una
sucesión de zonas cálidas, templadas y frías.
Además, posee una gran diversidad de pisos térmicos, gracias a su
variación altitudinal, aproximadamente de 7.000 metros. Porque como ya
sabemos, la altura del relieve altera los valores de la temperatura en
superficie; así cuanto mayor sea la altura con respecto al nivel del mar, menor
será la temperatura. La altura favorece entre otras cosas, la formación de
precipitaciones, ya que los vientos al enfrentarse a una cadena montañosa y
ascender por su ladera, descargan la humedad en forma de lluvias.
Sin embargo, hay otros factores en nuestro país que influyen sobre la
temperatura. Por ejemplo, los tipos de suelos, ya que los que absorben mayor
cantidad de de radiación solar y la devuelven a la atmósfera, aumentando la
temperatura, son aquellos arenosos o salitrosos.
También lo que provoca la elevación de la temperatura, es la escasa cubierta
vegetal, determinando así un mayor grado de insolación.
En cuanto a la distribución de las precipitaciones en nuestro país, se
debe a la respuesta de dos factores muy importantes como; la entrada de las
masas de aire húmedo provenientes de la circulación general de la atmósfera y
por la disposición del relieve.
En cuanto a la circulación atmosférica, existe una división que
corresponde con la latitud de la alta Cordillera de los Andes (San Juan y
Mendoza) y del río Colorado. En el norte argentino, predominan los vientos
cálidos y húmedos del noroeste; mientras que en el sur encontramos los vientos
constantes del oeste. Determinando así, dos regímenes pluviales: el atlántico al
norte y el pacífico al sur.
En cuanto al régimen atlántico, la distribución de las precipitaciones es el
resultado del ingreso de los vientos alisios provenientes del anticiclón del
Atlántico Sur. Estos vientos son cálidos y húmedos, por lo que al encontrarse
con frentes fríos del sur, condensan su humedad y precipitan. Los mayores montos
se dan desde Misiones, disminuyendo de manera progresiva hacia el oeste y
sudoeste del territorio, entre los meses de septiembre y abril.
En cambio, el régimen pacífico pertenece al ámbito de las mesetas patagónicas y
a la cordillera de los Andes, más precisamente desde San Juan hacia el sur,
integrando a su vez la faja continua de bajas presiones donde los vientos son
permanentes desde el cuadrante oeste.
Cabe aclarar que desde este régimen, se desprenden células anticiclónicas
móviles que se desplazan hacia el noreste provocando modificaciones en el estado
del tiempo en las zonas aledañas al río Colorado. De otoño a invierno se
registran los mayores montos de precipitaciones, debido a las bajas temperaturas
existentes en la Patagonia.
Además de estos vientos, generados por la distribución de las presiones
atmosféricas a nivel planetario, existen vientos de alcance regional,
como ser el Zonda, el pampero y la Sudestada. Todos ellos responsables de la
variabilidad de las condiciones de tiempo en nuestro país.
Así vemos que Argentina, posibilita que los vientos provenientes de ambos
regímenes circulen libremente por todo el territorio, debido a que los cordones
montañosos que actuarían como barreras para los mismos, no lo hacen de manera
transversal, es decir en el sentido de los paralelos, sino que su orientación en
de norte a sur, favoreciendo su paso extensivamente.
Por último, otro factor que modifica el clima en nuestro país es la distancia
al mar. Aquellas regiones que poseen mayor continentalidad (mayor distancia
al mar), son las del centro y norte, lo cual provoca grandes diferencias de
temperatura (amplitud térmica), tanto en el día como durante las distintas
estaciones. En cambio, las zonas próximas al mar, muestran estados térmicos más
moderados.
Así arribamos, a la noción de que todas estas condiciones de la atmósfera
permiten configurar distintas zonas climáticas, sobre el territorio nacional,
constituyendo una oferta natural diversificada tanto para las comunidades
vegetales y animales, como para los seres humanos.
Fuente Consultada:Enciclopedia
Temática MARRED COLOR, El Universo y La Tierra.
Geografía
La Argentina y el MERCOSUR. A.Z. Editora.
Ciencias Sociales, Geografía EGB. Editorial Santillana
Profesora de Geografía: Claudia Nagel.
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