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LA CLONACIÓN:
La
clonación es el proceso científico mediante el cual se crea, a partir de una
célula de un individuo, otro idéntico al anterior. La
clonación reproduce de modo perfecto los aspectos fisiológicos y bioquímica de
una célula en todo un individuo. Esto es posible porque mediante un proceso de
reproducción artificial se aportan los genes necesarios en la célula. Esto genes
son los que determinan las características del nuevo individuo, a diferencia lo
que ocurre en la reproducción sexual, donde el individuo es resultado de un
proceso de fecundación y de la aportación genética de una célula de la madre y
una célula del padre.
En el
campo de la ingeniería genética, clonar supone realizar, in vitro; es decir, en
las condiciones de un laboratorio, el aislamiento y multiplicación de una
porción de material genético o ADN. En griego, klon tiene el significado de rama
o brote. Se ha tener en cuenta que la donación existe en la naturaleza de forma
paralela a la reproducción sexual. Los primeros organismos se reproducían de
manera asexual, dando lugar a unos descendientes idénticos a sus padres, por
tanto, según, la definición anterior, eran en realidad clones de sus
progenitores.
La reproducción sexual es un avance que tiene lugar en el curso de
la evolución de los seres vivos, con él fin de aportar nuevas soluciones
genéticas. Con estas nuevas combinaciones que se producen como consecuencia del
intercambio de material genético del padre y de la madre se consiguen nuevos
individuos que presentan una mayor capacidad de adaptación al medio exterior
cambiante y que afrontan, de manera más eficaz la selección natural.
La
comunidad científica lleva muchos años estudiando la idea de obtener seres
viables a partir de la clonación de células somáticas o no sexuales. Los
fracasos miles hicieron pensar, en un primer momento, que el problema radicaba
en el tipo células del individuo originario. Una célula de un individuo adulto,
si es usada en ese tipo de experimentos, es incapaz de llevar a cabo la
secuencia de acciones necesarias para el desarrollo. Por eso se empezaron a
utilizar células embrionarias, que conservan la totipotencia o capacidad de
desarrollarse y, posteriormente, diferenciarse en los distintos tipos
funcionales de los que consta un ser adulto. Esto es debido a la diferenciación,
si no completa, muy avanzada, en el caso de una célula de un adulto.
El
primer experimento de donación en vertebrados lo realizaron los científicos
Briggs y King en los primeros años de la década de los cincuenta, en ranas. En
los años setenta, el equipo del científico Gurdon obtuvo colecciones de sapos
espuela perfectamente iguales entre sí, mediante la técnica de la inserción de
los núcleos de las células de las fases larvarias tempranas en óvulos que
previamente habían si despojados de sus núcleos. Este ensayo, sin embargo,
fracasaba si el material genético era aportado por una célula de un individuo
adulto.
En
los años noventa se obtuvo la clonación de un mamífero. En 1996, el grupo de los
científicos Wilmut y Campbell logró donar dos ovejas, llamadas Megan y Mora, por
transferencia de núcleos de embriones. También se ha descrito la producción de
monos Rhesus. En estos últimos experimentos se usaron células embrionarias, que
permitieron el nacimiento de un individuo de esta especie, que fue llamado Tetra.
De todos los ensayos que se han desarrollado durante la década de los noventa se
deduce la utilización de varias técnicas: Una de ellas, para la obtención de
terneros ciánicos, constanste en la fecundación in vitro de un óvulo de
una vaca con el espermatozoide de un toro. En el desarrollo embrionario del
óvulo se separan cada una de las células embrionarias, y gracias a su capacidad
intacta de diferenciación, dan lugar a un nuevo individuo. Antes de la
especialización funcional de estas células, sus núcleos se transfieren a los
óvulos fecundados, privados de núcleos, de otras vacas. Estos óvulos se
implantan posteriormente en el útero de varias madres, y si el desarrollo del
óvulo y el consiguiente embarazo tienen éxito, se obtienen terneros clónicos
iguales entre sí, pero no a la madre. En la práctica se han utilizado varias
madres: las que aportan el material genético, las que proporcionan los óvulos y
las madres «de alquiler», donde se desarrolla el nuevo Individuo. En realidad no
son iguales a la madre, porque la unión del óvulo con el espermatozoide supone
una ciert a
combinación de ambos materiales genéticos.
Uno
de los mayores éxitos hasta la fecha corresponde al equipo del doctor lan Wilmut
del Instituto Roslin de Edimburgo. En este trabajo se obtuvo una oveja por
donación a partir de una célula ya diferenciada de un adulto. El resultado fue
la Oveja Dolly El método consistía en tomar el óvulo de una oveja, eliminar su
núcleo, cambiar éste por el núcleo de una célula adulta e implantar este óvulo
en una tercera oveja. Por tanto, Dolly tiene un padre y tres madres. Aunque esta
técnica posee aún un elevado porcentaje de fracasos, uno de los datos más
interesante que se pueden desprender de estos experimentos es que se ha
conseguido, a nivel de laboratorio, reprogramar de alguna manera el material
genético de una célula adulta para que, ésta se desarrolle y se diferencie para
dar lugar a un nuevo individuo.
Otro
hallazgo científico fundamental correspondió, en 1997, a un equipo de la
Universidad de Massachusetts y a una empresa de biotecnología. En estos
experimentos se obtuvo la donación de un bovino a partir de los clones obtenidos
d células del tejido conectivo. Esta técnica es intermedia entre las dos
anteriores, pues las células que se utilizan no son embriones, sino células
adultas diferenciadas, pero no con el grado de diferenciación de una célula de
un individuo adulto. En el año 1998, en Francia, nació una vaca de nombre
Marguerita, a partir de células musculares fetales, por tanto, células que, si
bien presentan la dotación genética necesaria para la mayor parte de las
estructuras del organismo, no están totalmente especializadas. En ese mismo año,
en Japón, nacieron terneros donados a partir de células de los intestinos de una
vaca, en los óvulos, pertenecientes a otras vacas, a las que se les había
eliminado el núcleo.

Problemas éticos de la clonación
La
donación plantea interesantes expectativas, además de problemas éticos, tanto en
la sociedad como en la comunidad científica, donde existen sectores a favor de
la utilización de estas técnicas y sectores en contra. En España, los
científicos del Comité de expertos sobre Bioética y Clonación, prevén que hasta
dentro de unos años no será posible la aplicación de técnicas seguras de
donación, y descartan, por el momento, cualquier posibilidad de donación de
seres humanos; limitan el uso de estas técnicas al tratamiento y curación de
enfermedades genéticas, a la creación de nuevos fármacos —gracias a los animales
transgénicos— y a la realización de xenotrasplantes, es decir, trasplantes en el
hombre de órganos de animales con una dotación genética muy semejante, como es
el caso del cerdo. En este foro se discute la irresponsabilidad que supondría en
la actualidad la aplicación de estos métodos de donación en seres humanos. Se
tiene la certeza de que los niños que pudieran desarrollarse gracias a estas
técnicas presentarían deformaciones, tales como dos cabezas, dos corazones,
ausencia de manos o pies o bien un número anómalo de extremidades. Los propios
«padres» de la oveja Dolly sugieren la serie encadenada de trastornos genéticos
que podrían derivarse: códigos genéticos que determinen trastornos muy graves,
cómo el, envejecimiento prematuro, cáncer y afecciones neurológicas acerca de
las cuales hay, hoy día, conocimientos precisos.
Los
problemas éticos surgen en torno a ¡a cuestión de la capacidad de acceso a estas
técnicas por parte de personas influyentes y con grandes recursos eco3 nómicos,
que podrían utilizar este instrumento científico como herramienta para su propia
perpetuación. En el caso de los animales, se ha planteado la posibilidad de la
creación de poblaciones que, si bien pueden reportar a la humanidad productos de
mayor calidad, serían completamente homogéneas y podrían extinguirse muy
fácilmente ante una epidemia. En la actualidad se usan animales transgénicos
que, gracias a las técnicas de donación, constituirían una fuente inagotable de
órganos para el trasplante en humanos. Por otro lado, aunque es más ficticia su
consecución, estas especies podrían ser utilizadas para el tratamiento de
múltiples enfermedades en humanos.

En octubre de 2000 nada en el
departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad de Oregón el mono Rhesus
llamado AND cuyo nombre derivaba de inserted DNA (ADN introducido»). ANDi nació
tras recibir material genético extra y de esa manera se convertía en el primer
primate no humano del mundo genéticamente modificado. El proceso de modificación
del ADN puede permitir a los científicos desarrollar nuevos tratamientos médicos
para una amplia gama de enfermedades
Legislación española
España es uno de los países pioneros en el establecimiento de un conjunto de
leyes que delimiten las pautas de actuación en los temas relacionados con la
donación. Existen Cuatro artículos en el Código penal cuyo texto es el
siguiente:
—Artículo 159: «(...) los que, con finalidad distinta a la eliminación o
disminución de taras o enfermedades graves, manipulen genes humanos de manera
que se altere el genotipo serán castigados con penas de dos a seis años de
prisión».
—Artículo 160: «Entre tres y siete años de prisión es l& pena para aquellos que
utilicen la ingeniería genética para producir armas biológicas o exterminadoras
de la especie humana».
—Articulo 161: «Serán castigados con la pena de prisión de uno a cinco años
quienes fecunden óvulos humanos con cualquier fin distinto de la procreación
humana».
—Artículo 162: «(...) será castigado con la pena de prisión de dos a seis años
quien Practique la reproducción asistida a una mujer sin su consentimiento».
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