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Los Combustibles Fósiles
Se llaman combustibles fósiles a aquellas materias primas
emplea en combustión que se han formado a partir de las plantas y otros
organismos vivos que existieron en tiempos remotos en la Tierra. El carbón en
todas sus variedades, el petróleo y el gas natural son por distintas de
presentarse estos productos.
El
carbón, el lignito y la turba, por ejemplo, tienen su origen en los restos
oceánicos de árboles y plantas de bosques que se hundieron en el agua de
pantanos, se pudrieron como consecuencia de la acción del agua y las bacterias,
se fueron cubriendo poco a poco de capas sucesivas de fangos que solidificaron y
se convirtieron en rocas. El petróleo, por su parte, procede probablemente de la
composición bacteriana de restos animales y vegetales (principalmente plancton)
en grasas, que existían en las proximidades de lagos y mares.
Al depositarse en
el fondo de éstos, o al ser cubiertos por las aguas, lo fueron también por capas
de sedimentos, descomponiéndose y dando origen a productos combustibles en
estado liquido, como el petróleo o el gas natural. El carbón, el petróleo y el
gas natural son compuestos orgánicos, formados fundamentalmente por
hidrocarburos. A partir de ellos se obtienen otros combustibles derivados y
subproductos que son luego empleados como materias primas en diversos procesos
químicos orgánicos.
Carbón y sus derivados
Posiblemente el primer combustible fósil utilizado por el hombre fuera la turba,
primera fase en la formación del carbón. Los yacimientos de turba se hallan en
los pantanos, en zonas con unas determinadas condiciones climáticas y
topográficas, ya que el suelo debe ser capaz de retener el agua en la superficie
o cerca de ella, y la temperatura debe ser tal que no se produzca una
evaporación y una putrefacción rápida (entre 5 y 9 °C). Por eso existen
yacimientos de turba en zonas templadas del norte de Europa.
Como
consecuencia de la propia temperatura del interior de la Tierra y de la presión
ejercida por las capas de arena y lodo acumuladas sobre la turba, primero se
formó el lignito, sustancia blanda de color marrón, que es considerada como
carbón a medio formar. Posteriormente, éste se fue transformando en hulla o
carbón bituminoso, que es el más abundante y utilizado en la actualidad, y
finalmente la hulla se transformó en antracita, el carbón de formación más
reciente. En función de las características de cada zona, evidentemente, existen
yacimientos de los cuatro tipos de carbón.
Las
distintas clases de carbón están formadas por carbono, oxígeno, hidrógeno y
nitrógeno, además de otros elementos, como por ejemplo el azufre. En las
sucesivas etapas de formación de los distintos tipos de carbón, el contenido en
carbono fue aumentando en detrimento de los otros componentes, desde el 50%
inicial de la turba (el más antiguo) hasta casi el 95% que pueden tener algunos
tipos de hulla. Cualquier compuesto que contenga más de un 95% de carbón puede
considerarse carbono puro o grafito, y sólo arde a temperaturas muy elevadas,
por lo que no tienen aplicación como combustible doméstico.
Como
resultado de la destilación seca, o calentamiento en ausencia de aire; del
carbón, surge un residuo, el coque que también tiene gran utilidad como
combustible y como agente reductor. Además, se obtienen otros combustibles como
el gas dudad, el gas de alumbrado y el alquitrán de hulla: Este último contiene
grandes cantidades de compuestos aromáticos, corno el tolueno, xileno, naftaleno
y otros, que se pueden separar por destilación fraccionada y se emplean como
materias primas en la fabricación de explosivos o en la industria farmacéutica.
También es posible generar derivados del carbón mediante la hidrogenación, es
decir, el tratamiento de la hulla en polvo con gas hidrógeno a altas
temperaturas y presiones, hasta obtener un tipo de aceite que es de nuevo
sometido a un proceso con hidrógeno, como consecuencia del cual se transforma en
gasolina y gasoil, y produce, además, amoniaco y una gran cantidad de
hidrocarburos ligeros.
Gas natural y sus derivados
El
gas natural se halla en yacimientos aislados y, en ocasiones, junto al petróleo.
Contiene volátiles de bajo peso molecular (hasta ocho átomos de carbono) y, en
líneas generales tiene la siguiente composición: metano: 80%; etano: 13%;
propano: 3%; butano: 1 %; alcanos C5
a C8:
0,5%; nitrógeno: 2,5%; CO2,
H2,
He: el resto. De esa mezcla de gases se suelen separar, por licuación, los
hidrocarburos de tres carbonos en adelante, que son envasados a presión y
empleados como combustible, como el propano o el butano. La fracción gaseosa del
metano y el etano es distribuida a través de gasoductos y es lo que se conoce en
la práctica como el gas natural, utilizado, por ejemplo, en las calefacciones.

Planta
de gas natural para calefacción hogareña
El petróleo y sus derivados
El
petróleo se encuentra en yacimientos dispersos por numerosos puntos de la
corteza terrestre, trata de un líquido espeso; compuesto por una gran cantidad
de hidrocarburos, la mayor parte de ellos alifáticos de cadena abierta, aunque
en algunas son básicamente hidrocarburos cíclicos y aromáticos. En mucha
ocasiones aparecen a grandes bolsas de gas natural que aún no se ha disuelto en
el petróleo. Recién traído del yacimiento, el petróleo crudo no tiene aplicación
comercial, por lo qué es necesario someterlo a un proceso de destilación
fraccionada en refinerías, para sepa en distintas partes en función de su punto
de ebullición. De las diversas fracciones de petróleo, las que tienen aplicación
como combustible son las siguientes:
| |
Fracción |
N°. de Carbonos |
Aplicación |
|
| |
Gases |
<30 |
Combustible, Gasolina de
Polimerización, Negro de Humo |
|
| |
Gasolina |
40-200 |
Combustible para motores,
disolventes |
|
| |
Queroseno |
175-300 |
Combustible, alumbrado |
|
| |
Gasoil |
250-400 |
Combustible motores Diesel,
gasolina por craqueo |
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| |
Coque de Petróleo |
---- |
Combustible, reductor,
fabricación de electrodos |
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Reserva de Petróleo en Sudamerica
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Gasolina
La
gran demanda de gasolina para automoción determina su obtención, además dE por
fracción directa de la destilación del petróleo, por craqueo de otras fracciones
más ligeras de éste, como el gasoil. El craqueo consiste básicamente en el
rompimiento de las cadenas más largas de hidrocarburos; en este proceso se
generan también grandes cantidades de hidrocarburos no saturados, que
contribuyen a la mejora de la calidad de las gasolinas y, además, son materias
primas en distintos procesos químicos.
El
craqueo se puede producir por métodos térmicos, sometiendo las fracciones
superiores del petróleo a una temperatura de 400-450 °C y una presión elevada de
20 a 70 atmósferas durante un tiempo breve, o bien por métodos catalíticos,
empleando catalizadores específicos, como arcillas, para favorecer el
rompimiento; se obtiene así gasolina de mejor calidad que por el método térmico.
No
todas las gasolinas provocan el mismo efecto de combustión en el motor de un
vehículo, ya que depende del Índice de octano. Así, Comparando la detonación que
experimenta una gasolina con la de una mezcla patrón formada por heptano normal
(que es el alcano que más detona y al que se le asigna un índice de octano cero)
y por 2,2,4 trimetilpentano o isoctano (que es el que menos detona y se le
asigna un índice de octano 100), se puede establecer el grado de detonación de
una gasolina. Se ha demostrado que los hidrocarburos de cadena lineal poseen un
índice de octano más bajo que los no saturados y los de cadena ramificada, por
lo que, para mejorar el rendimiento de una gasolina, se trata de elevar el
índice de octano, sometiéndola a un nuevo proceso de craqueo, llamado reformado,
que consigue transformar las cadenas lineales en ramificadas. Además, se agregan
aditivos como ciertos compuestos de plomo, que hacen que la gasolina adquiera un
índice de octano próximo a 100, e incluso superiores para el combustible
empleado en los aviones.

Horno
y materia prima para la elaboración del carbón vegetal
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