CORRIENTES COLONIZADORAS
FUNDACIÓN DE LAS PRIMERAS CIUDADES DEL VIRREINATO: CORRIENTE DEL NORTE

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CORRIENTES COLONIZADORAS:
ENTRADAS POR EL TUCUMÁN Y CUYO
FUNDACIÓN DE CIUDADES

Corriente del norte: Los conquistadores que vinieron del Perú fueron nombrados indistintamente por el rey o por el virrey del Perú. Procuraron encontrar un camino que comunicase con el Atlántico y fundaron ciudades en lugares estratégicos para apoyar el poder español y asegurar un camino con Chile. Tuvieron que vencer la resistencia de indios belicosos como los calchaquíes y frecuentemente las ciudades que fundaban eran destruidas.

Regiones que ocuparon: Colonizaron la provincia del Tucumán. Este nombre deriva de Tucma, que sería la designación de un reino indígena comprendido entre Jujuy y San Juan o el de un poderoso cacique. Pronto fueron dilatándose sus primitivos límites hasta abarcar las actuales provincias de Tucumán, Salta, Jujuy, La Rioja, Santiago del Estero, Catamarca, Córdoba y parte del Chaco. El primero que penetró fue Diego de Almagro en viaje del Perú a Chile (1536).

Diego de Rojas: Con motivo de las guerras civiles estalladas en el Perú entre los partidarios de Almagro y Pizarro, el rey envío con carácter de pacificador a Cristóbal Vaca de Castro. Vencidos los almagristas y rehusando innecesarios tantos soldados inactivos, Vaca de Castro mandó a sus capitanes a descubrir y colonizar nuevas tierras. Uno de ellos fue Diego de Rojas. A fines de 1542 se le dió permiso para internarse en el territorio situado entre Chile, el Río de la Plata y los charcas hacia el sud.

Como la empresa era costosa, se asoció con Nicolás de Heredia y Felipe Gutiérrez; los tres aportaron sus fortunas personales, Rojas llevaba el título de gobernador del Tucumán, Gutiérrez el de capitán general y Heredia el  maestre de campo. Convinieron que en este orden se sucederían en el mando en caso de morir alguno.

Salieron del Perú en 1543, pero penetraron en forma escalonada, acordando reunirse antes de penetrar en la región que iban a descubrir. Rojas al llegar a Chicoana en el valle de Calchaquí torció el rumbo hacia el este, quizá porque los indios le indicaron que, hacia el oriente había tierras ricas en metales preciosos. Franquearon el Aconquija y alcanzaron el Tucumán (a la altura de la actual Concepción). En este lugar se les unió Gutiérrez; siguieron hacia Santiago del Estero donde Rojas fué herido por una flecha envenenada en un combate contra los indios.

Los españoles, que no sabían que el arma estaba envenenada, acusaron a Gutiérrez de querer asesinarlo para suplantarlo en el mando; por eso antes de morir, Rojas designó como sucesor a Francisco de Mendoza, contraviniendo el orden que fijaron antes de salir del Perú (1544).

Francisco de Mendoza — La creciente rivalidad entre Gutiérrez y Mendoza joven y falto de experiencia, terminó cuando fueron tomados prisioneros Gutiérrez y su compañera Catalina Enciso (la primera mujer blanca que penetró en el Tucumán), y remitidos al Perú para que sus parciales no intentasen libertarios.

Veamos Que suerte corría Heredia entre tanto. Había salido de Cuzco un mes después que sus compañeros. Los tres debían encontrarse como lo habían convenido en el valle de Calchaquí, pero éste equivocó la ruta y penetró en la puna de Atacama. Al darse cuenta de su error, regresaron y acamparon al sud de Jujuy en espera de noticias. Allí diariamente y durante meses tuvieron que defenderse de los ataques de los indios, hasta que llegaron al campamento Gutiérrez y los hombres que lo conducían al Perú.

Heredia tuvo que aceptar la autoridad de Mendoza y se dirigió a reunirse con él, mientras Gutiérrez seguía hacia el norte. Mientras ocurría esto, Mendoza fundaba Medellín, destinada a servir como base para la conquista. Cuando llegó Heredia, lo dejó allí y  se dirigió hacia el este, alcanzando las costas del Paraná a la altura de las ruinas del fuerte de Gaboto. Los naturales le entregaron las cartas que dejó Irala al despoblar Buenos Aires, por ellas se enteraron de la existencia de Asunción, hacia donde intentó ir pero el descontento general se lo impidió por lo que Mendoza regresó a Medellín, que había sido atacada por los indios.

Heredia aprovechó los fracasos de Mendoza para atraerse partidario. que asesinaron al gobernador y proclamaron gobernador y capitán general a Heredia, que decidió regresar al Perú (a fines de 1546). Allí se incorporó a las fuerzas realistas que luchaban contra Gonzalo Pizarro.  Si bien fracasó, esta expedición tuvo el valor de abrir el camino para futuras entradas al territorio argentino.

Juan Núñez de Prado: En junio de 1549 La Gasca le otorgó permiso para conquistar, convertir a los indios y fundar ciudades en el Tucumán.
Partió con setenta hombres y quizá siguió la misma ruta de Diego de Rojas. Después de varios meses de marcha fundó la ciudad del Barco (1550) en territorio de la actual provincia de Tucumán. Fue designada así en homenaje a La Gasca que era natural de Barco de Ávila.

Poco después pasó por allí Francisco Villagra que desde el Perú llevaba refuerzos a Chile para el gobernador Pedro de Valdivia. Convencido de que del Barco estaba dentro de la jurisdicción de Chile, exigió obediencia a Núñez de Prado y lo dejó como teniente suyo al frente de la ciudad.

Cuando Villagra continuó el viaje a Chile. Prado trasladó la ciudad veinte leguas al noroeste (en la provincia de Salta) para quedar fuera de
la jurisdicción de Chile (Barco II). Pero debido a los constantes ataques de los indios, la ciudad debió ser nuevamente trasladada (Barco III), esta vez a la provincia de Santiago del Estero, media legua al sud de la actual capital (junio 1552).

Francisco de Aguirre: Durante los años que siguen Chile gobernó el Tucumán, que consideraba dentro de su jurisdicción. Cuando Villagra llegó a Chile después de su encuentro con Prado, Valdivia designó a Francisco de Aguirre para gobernar en Tucumán, con lo que quedaba nulo el poder que Villagra había dado a Núñez de Prado. Aunque ahora Barco III estaba lejos de la jurisdicción chilena, Aguirre se posesionó de ella y en junio de 1553 la trasladó media legua al norte en busca de tierras más altas y la llamó Santiago del Estero.

Al año siguiente, al enterarse de los sucesos que ocurrían en decidió ir hacia allí para disputar el gobierno a Villagra, pero el cargo recayó finalmente en don García Hurtado de Mendoza, que fue nombrado por su padre el marqués de Cañete que era virrey del Perú. Al llegar a Chile (1557), receloso de la popularidad de Aguirre y Villagra los envió a Lima y nombró a Juan Pérez de Zurita como gobernador del Tucumán.

Juan Pérez de Zurita: Fundó poblaciones en lugares estratégicos para impedir los ataques indígenas contra Santiago del Estero (sede del gobierno) y facilitar las comunicaciones entre Perú y Chile. Así fundó Londres ** (en Catamarca); Córdoba del Calchaqui (sobre Barco II) y Cañete (sobre Barco I).

Gregorio de Castañeda — Zurita cumplió así con las órdenes dadas por el gobernador Mendoza, pero en Chile hubo cambios de gobierno que influyeron en el Tucumán. En efecto, cuando el rey supo que el virrey del Perú, contraviniendo disposiciones, había otorgado el gobierno de Chile a su hijo, lo destituyó y mandó como virrey al conde de Nieva; a la vez Hurtado de Mendoza fue reemplazado por Francisco Villagra, que envió a Gregorio Castañeda en lugar de Zurita (nombrado por Mendoza), ante las protestas de los españoles del Tucumán, que querían depender del Perú y no de Chile, con el que eran muy difíciles las comunicaciones.

Villagra decía en su descargo que la Audiencia de Lima, enterada de que había quejas contra Zurita, lo había facultado para nombrar un gobernador que pacificase la región.
Aunque este pleito no estaba resuelto, Castañeda penetró en el Tucumán y apresó a Zurita que fue llevado a Chile. El nuevo gobernador fundó Nieva (en honor del virrey conde de Nieva), en la provincia de Jujuy, pero los indios la destruyeron como así también a Londres, Cañete y Córdoba del Calchaquí. Sólo quedó en pie Santiago del Estero.

El Tucumán pasa a depender del Perú — Entre tanto, el Consejo de Indias resolvió el pleito de jurisdicción, decidiendo que el Tucumán dependiese de la Audiencia de Charcas en el orden judicial y del virrey de Perú en el orden político (Real Cédula del 29 de agosto de 1563).

Francisco de Aguirre — (Segundo gobierno) Las nuevas autoridades del Tucumán nombraron a Aguirre para sustituir a Castañeda, que había sido designado por el gobernador de Chile.

Aguirre, gran conocedor de la región y de los indígenas que la habitaban, decidió establecer poblaciones que sirvieran de defensa a Santiago del Estero. Para ello envió a Diego de Villarroel a fundar un asiento tierras de calchaquíes. El 31 de mayo de 1565 levantó la ciudad de San Miguel del Tucumán cerca del antiguo emplazamiento de Cañete (un siglo más tarde fue trasladada a orillas del río Salí). Era una región fértil que servía de llave entre Perú, Chile y el sudeste adonde se deseaba llegar.

El proyecto de Aguirre era fundar una ciudad entre los comechingones y un puerto sobre el Atlántico. Trató de ponerlo en práctica después de recibir refuerzos desde Perú y Chile, pero en el viaje los indios le dieron noticias de la ciudad de los Césares o Trapalanda, situada al sud, que suponían llena de riquezas. Sus hombres le exigieron ir hacia ella, pero como el gobernador no aceptó lo tomaron prisionero remitiéndolo a Charcas junto con algunos partidarios. Como los cargos políticos no eran suficientes lo acusaron de herejía.

Diego de Heredia, uno de los amotinados, sacó gente de Santiago del Estero y fundó la ciudad de Cáceres, que luego fue llamada Nuestra Señora de Talavera y Esteco.

Reposición de Aguirre: Después de dos años de prisión durante los cuales ejerció el gobierno un corregidor nombrado por la Audiencia de Charcas, Aguirre fue repuesto en el cargo, que ocupaba por tercera vez, pero en el viaje ofendió a un sacerdote por lo que el Santo Oficio le siguió un nuevo proceso en Lima. Después de cinco años se retiró a vivir en Chile, donde residía su familia, muriendo en La Serena.

Jerónimo Luis de Cabrera — Fue designado para ocupar el cargo vacante por cuatro años; llegó a Santiago del Estero en 1572, cuando era virrey del Perú don Francisco de Toledo que planeaba fortificar la ruta a Chile, Tucumán y Santiago del Estero. Por eso ordenó a Cabrera que fundase una ciudad en el valle de Salta. Pero éste decidió buscar primeramente una salida pacificada hacia el mar para que el Tucumán pudiese comerciar directamente con España y para ello fundó Córdoba de la Nueva Andalucía (6 de julio de 1573).

Marchó hacia el este y alcanzó el río Paraná en el lugar que ocupó el fuerte de Gaboto y estableció el puerto de San Luis de Córdoba, de vida efímera. Cerca de allí se encontró con Garay que había fundado Santa Fe, pero ambos hombres no se pusieron de acuerdo en cuanto a la jurisdicción que correspondía a cada uno y Cabrera regresó a Córdoba.
Pero como hemos vistos este gobernador había sido nombrado por el virrey del Perú y al llegar a Córdoba se encontró con la presencia de Gonzalo de Abreu, designado por el rey.

Gonzalo de Abreu: En cuanto tomó el mando hizo apresar a Cabrera y lo envió a Santiago del Estero donde fue procesado por haber fundado Córdoba sin autorización y se lo ajustició. Desaparecía así uno de los más meritorios conquistadores del Tucumán. En cambio Abreu gobernó en forma despótica empleando frecuentemente la fuerza para imponerse. Intentó en tres ocasiones establecer la ciudad de San Clemente de la Nueva Andalucía en el valle de Salta, pero siempre fue destruida, reglamentó las relaciones entre blancos e indios en sus ordenanzas de 1579 que eran completamente favorables a los blancos. Además fue muy perjudicial su táctica de sacar hombres de las ciudades para realizar sus expediciones, porque en esa forma los centros poblados quedaban indefensos.

Hernando de Lerma — Reemplazó a Abreu cuando concluyó su mandato. Aunque el rey lo nombró en 1577 recién se hizo cargo tres años después.
Su primera medida fue arrestar a Abreu a quien temía y que fue acusado por sus enemigos, muriendo en la cárcel a causa de los tormentos. Lerma para cumplir definitivamente las disposiciones de Toledo levantó la ciudad de San Felipe de Lerma (16 abril 1582) en el valle de Salta. Repetidamente acusado por diversos delitos fue tomado prisionero.

Juan Ramírez de Velazco — Nombrado en reemplazo de Lerma, era un hombre de valores que supo organizar la provincia de cuyo gobierno se hizo cargo en 1586.  De acuerdo con lo dispuesto por el rey siguió juicio de residencia a su antecesor y lo condenó a destierro en Orán y privación perpetua de todo cargo público, pero murió en el viaje al destierro.

Para realizar las obras públicas necesarias organizó en el Tucumán la mita, con los indios de las encomiendas; trató de castigar a los españoles cuando cometían faltas contra los indios, es decir que intentó mejorar el nivel moral de la provincia, reprimió la idolatría y la hechicería de los indios, luchó contra ellos para pacificar algunas regiones y procuró impulsar la economía.

Cuando Velazco se hizo cargo del gobierno se levantaban en la provincia cinco ciudades: Santiago, Tucumán, Córdoba, Esteco y Salta. Fundó entonces nuevos centros para asegurar la dominación española: Todos Los Santos de la Nueva Rioja (20 de mayo de 1591); Nueva Madrid, de corta vida que luego fue unida a Esteco; San Salvador de Jujuy que fue levantada por su capitán Francisco Argarañaz (19 de abril de 1593).

Terminado su mandato, los habitantes solicitaron que fuera reelegido, pero se nombró en su reemplazo al capitán Agustín de Ahumada (hermano de Santa Teresa de Jesús) que murió en Lima.

Fernando de Zárate (1593) — Se lo nombró en reemplazo de Ahumada, que no llegó a hacerse cargo del gobierno. Como los piratas amenazaban el Río de la Plata, el virrey del Perú y la Audiencia de Charcas le otorgaron el mando del Río de la Plata, pero cuando pasó el peligro Zárate quedó gobernando esa región y el rey nombró a Pedro Mercado Peñaloza como gobernador del Tucumán, que favoreció la conquista espiritual y trató de pacificar a los indios. En julio de 1683 siendo gobernador don Fernando de Mendoza y Mate de Luna se fundó la ciudad de San Fernando de Catamarca.

Fuente Consultada: Historia Argentina de Etchart - Douzon - Wikipedia -

Las Ciudades Fundadas Por Los Españoles En Busca de Nuevas Rutas
Comerciales
Descubrimiento del
Río de la Plata
Los Barcos de los Españoles (Nao)

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