La iglesia cristiana: su función y desarrollo A finales del siglo IV, el cristianismo se convirtió en la religión predominante del Imperio Romano. Debido a que se desintegró el estado oficial romano, la iglesia cristiana desempeñó un papel cada vez más importante en la nueva civilización construida sobre las ruinas del viejo Imperio Romano. Organización y disputas religiosas En el siglo IV, la iglesia cristiana desarrolló un sistema de gobierno basado en un plan territorial copiado de la administración romana. La comunidad cristiana de cada ciudad había estado a cargo de un obispo, cuya área de jurisdicción se conocía como obispado, o diócesis. Los obispados de cada provincia romana estaban agrupados bajo la dirección de un arzobispo. Los obispos de cuatro grandes ciudades (Roma, Jerusalén, Alejandría y Antioquía) ocupaban posiciones de especial poder en los asuntos de la iglesia, dado que las iglesias de dichas ciudades afirmaban haber sido fundadas por los primeros apóstoles enviados por Jesús. Una razón más por la que la iglesia necesitaba una organización estructurada fue por el problema de las herejías. A medida que el cristianismo se desarrollaba y difundía, surgieron interpretaciones contradictorias de importantes doctrinas. La herejía llegó a considerarse como una enseñanza distinta de las creencias católicas o universales oficiales. En un mundo en el que la gente estaba preocupada por lograr su salvación, la cuestión de si la naturaleza de Cristo era divina o humana tuvo una gran importancia. Estas diferencias doctrinales también se convirtieron en cuestiones políticas, las cuales crearon facciones políticas que, de hecho, lucharon entre sí. Es muy improbable que la gente ordinaria comprendiera lo que significaban esos debates. El donatismo y el arrianismo fueron las dos más grandes herejías del siglo IV. Donato fue un sacerdote del norte de África que enseñaba que los sacramentos de la iglesia —conductos mediante los cuales un cristiano recibía la gracia de Dios— no eran válidos si los administraba un sacerdote inmoral o alguien que hubiera renegado de su fe durante las persecuciones. La desviación de Donato de la enseñanza tradicional sobre el tema creó tanto desacuerdo, que atrajo la atención del emperador Constantino, el cual convocó a un concilio de obispos occidentales con el fin de denunciarlos. Sin embargo, no fue sino hasta el año 411 cuando la iglesia declaró con autoridad que la eficacia de los sacramentos no dependía del estado moral del sacerdote que los hubiera administrado, siempre que éste hubiese sido ordenado legítimamente.
Padre.. ."No obstante, el Concilio de Nicea no zanjó la controversia; el arrianismo no sólo persistió por muchos años en algunas partes del Imperio Romano, sino que, lo más importante, muchos germanos góticos —que, a la larga, establecerían reinos en el occidente— se convirtieron al cristianismo arriano. Como resultado de estas controversias religiosas del siglo IV, el emperador romano vino a desempeñar un papel cada vez más decisivo en los asuntos de la iglesia. Al mismo tiempo, tales divisiones crearon la necesidad de un liderazgo en el interior de la iglesia. Fuente Consultada: Civilizaciones de Occidente Volumen A |
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