ANATOMÍA DEL CUERPO HUMANO

El cuerpo Humano

 

 

 

 

La Inmunidad Humana Las Vacunas El Esqueleto La Sangre La Anestesia Juego del Cuerpo Humano

Introducción

 

Nomenclatura Anatómica

 

Aparato Locomotor

 

Aparato Circulatorio

 

Aparato Respiratorio

 

Aparato Digestivo

Aparato Urogenital

Sistema Nervioso

Bibliografía

Glosario

Mas Información Sobre
El Cuerpo Humano

Autores

 

Descargar Una Enciclopedia Electrónica

Descargar Otra Enciclopedia Electrónica (30 Mb.)

Libros de Anatomía

Los Mejores Link de Internet Sobre El Cuerpo Humano

Entrar a un Atlas Anatómico

 

Anatomía Humana Sistemática y Aplicada Escuela de Medicina (Chile)

EL CUERPO HUMANO: Se ha comparado el cuerpo humano a un edificio y a una máquina. Ambos símiles son válidos. El esqueleto forma la masa rígida y dura sobre la cual se sustentan los músculos, que son los órganos del movimiento. La gran jaula torácica protege el gran motor, que es el corazón, y los pulmones, que son el carburador de la gran máquina. La pequeña jaula craneal guarda la central de comunicaciones y mandos. Vigías siempre alerta, los sentidos, mantienen contacto con el mundo exterior. La piel, envuelve, como una gran frontera absolutamente impenetrable, este cosmos complicadísimo que es el cuerpo humano.

Billones de diminutos seres vivos, las células, forman, por su agrupación, los tejidos y éstos, a su vez, los órganos, que se encargan de una misión determinada.

Cuando una serie de ellos contribuyen a una gran función superior, forman un aparato. Así, el aparato digestivo tiene un órgano, que es el estómago, el cual está tapizado de un tejido muy fino llamado mucosa gástrica, que a su vez está compuesta por millones de células. Éstas nacen, crecen, se reproducen y mueren, cambiando constantemente en el lugar de implantación. Se calcula que cada siete años, aproximadamente, el hombre ha renovado todas sus células excepto las neuronas, que forman lo más noble del tejido nervioso y viven lo que dura la vida humana.

La variedad de funciones que se desarrollan en el cuerpo humano ha exigido la formación de tejidos especializados para cada función. El conocimiento de éstos aclarará la misión que cumple cada sistema o aparato.

LOS TEJIDOS DEL CUERPO HUMANO. Se pueden establecer cuatro grupos fundamentales que, a su vez, son susceptibles de nuevas subdivisiones: epitelial, de sostén, muscular y nervioso.

TEJIDO EPITELIAL. Una de sus formas, el epitelio de revestimiento, sirve para recubrir a modo de una membrana todas las superficies del cuerpo humano, tanto internas (mucosas) como externas (piel). Otro tipo de tejido epitelial es el que forma las glándulas, encargado de segregar sustancias que, más tarde, el cuerpo humano utiliza en sus diversas funciones o elimina después de haber servido para un determinado fin, y que adoptan diversas formas (tubo, saco, racimo, etc.). Una última clase de tejido epitelial es el dedicado a recibir del mundo exterior diversas excitaciones y transmitirlas luego a los nervios, que a su vez las llevan al cerebro. Es el epitelio de los órganos de los sentidos.

TEJIDO DE SOSTÉN. La variedad más germina de este tejido actúa a modo de cemento entre los ladrillos. Esta acción de unir, de conjuntar, le proporciona el nombre de tejido conjuntivo y da consistencia a un sinfín de órganos y tejidos.
La segunda variedad de tejido de sostén es el adiposo o graso. Sus células están rellenas de una gran gota de grasa. Su misión principal es la de almacenar materias nutritivas de reserva y, en algunos puntos, actúa a modo de almohadilla.
Otro tipo de tejido de sostén es el elástico y se caracteriza, como su nombre indica, por una gran elasticidad. En efecto, las fibras que lo integran lo son casi tanto como el caucho, lo cual determina una aplicación magnífica en la formación de los vasos sanguíneos y el pulmón, los cuales poseen bastantes fibras de esta clase.

Otro es el cartilaginoso, que se caracteriza por ser duro, aunque no tanto como el óseo, y elástico a la vez. Sirve para tapizar los extremos óseos de las diversas articulaciones (rodilla, codo, etc.), con lo cual éstos quedan muy lisos y con cierta elasticidad de presión.

La forma más consistente de tejido de sostén es el óseo, integrado por células óseas y una sustancia rica en sales de calcio que se distribuye entre las mismas. En algunos huesos, el tejido óseo que los forma es muy compacto y no deja apenas ningún resquicio en su interior, mientras que en otros, se dispone como una esponja y los huecos que se forman en ella están ocupados por la llamada medula ósea, sustancia muy importante para la formación de los glóbulos rojos que tan importante papel juegan en la salud y en la enfermedad.

TEJIDO MUSCULAR. Todo movimiento que se efectúa en el cuerpo se debe a la fuerza motriz que proporcionan las contracciones de diversos músculos (mano, corazón, intestinos, párpados, etc). Las células de tejido muscular por ser muy alargadas se denominan fibras y son capaces de contraerse en el sentido de su eje mayor. Su grosor es de una décima de milímetro. Se comprende que en un músculo grande, como el bíceps, se agrupa una cantidad enorme de fibras musculares.

Según la presencia o ausencia de unas estrías transversales en el interior de las fibras, dividimos los músculos en: estriados, los que constituyen la musculatura que movemos a voluntad (músculos de la mano, brazo, cuello, etc.) y lisos, los destinados a movimientos involuntarios y que a veces ni siquiera llegamos a distinguir (intestinos, estómago, etc.).

TEJIDO NERVIOSO. Es el más noble del cuerpo humano. Vive el mismo tiempo que el organismo y muere con él, sin que tenga capacidad de reproducirse. Está formado fundamentalmente por unas células bastante grandes denominadas nerviosas o neuronas, de las que emergen fibras, a veces muy prolongadas, que se agrupan en haces, denominados nervios. Éstos retransmiten el impulso nervioso. Entre las células y sus fibras hay una especie de tejido de relleno. Los impulsos transmitidos por los nervios son de varias clases: a) motores, para llevar a los diversos músculos las órdenes emitidas por el cerebro para que se pongan en -movimiento; b) sensitivos, para recoger de la piel u otras regiones del cuerpo las diversas sensaciones de calor, dolor, frío, presión, etc. y llevarlas al cerebro para que allí se registren.

Biografías - Todo Argentina - Maravillas del Mundo - Historia Universal - Juegos Pasatiempo

Sonico Meneame

Si te gusta esta página, votá!

(+) Tips o Sugerencias Sedna

 Autor del Diseño, Mantenimiento y Armado Usando Las Fuentes Consultadas