|
En una mina profunda
¿Quién ha llegado más cerca del centro de
la Tierra? (En realidad, no en las novelas.) Los mineros, naturalmente. Ya
sabemos que la mina más profunda se encuentra en Africa del Sur. Su
profundidad es mayor de 3 km. Al decir esto tenemos en cuenta no la
penetración de los taladros de perforación de pozos, que han alcanzado hasta
7,5 km, sino las profundidades a que han penetrado los propios hombres. El
escritor francés, doctor Luc Durtain que visitó un pozo de la mina Morro
Velho, cuya profundidad es de cerca de 2.300 m, escribía:
"Los célebres yacimientos auríferos de Morro Velho se encuentran a 400 km de
Río de Janeiro. Después de 16 horas de viaje en tren por sitios montañosos,
descendemos a un valle profundo rodeado por la selva. Una compañía inglesa
explota aquí filones auríferos a una profundidad a la que antes nunca había
descendido el hombre.
El filón va oblicuamente hacia abajo. La mina lo sigue formando seis pisos.
Pozos verticales y galerías horizontales. Un hecho que caracteriza
extraordinariamente a la sociedad contemporánea es que la mina más profunda
que se ha abierto en la corteza terrestre, el intento más intrépido hecho
por el hombre para penetrar en las entrañas de la Tierra, es para buscar
oro.
Póngase la ropa de trabajo de lona y la cazadora de cuero. Tenga cuidado;
cualquier piedrecita que caiga por el pozo puede herirle. Nos va a acompañar
uno de los "capitanes" de la mina. Entra usted en la primera galería. Está
bien iluminada. Un viento helado a 4° le hace temblar; es la ventilación
para refrigerar las profundidades de la mina.
Después de descender en una estrecha jaula metálica por el primer pozo hasta
una profundidad de 700 m, llega usted a la segunda galería. Baja usted por
el segundo pozo. El aire está caliente. Ya está usted más bajo que el nivel
del mar.
A partir del pozo siguiente el aire quema la cara. Sudando a chorros y
agachado, porque el techo es bajo, avanza usted en dirección al ruido de las
máquinas perforadoras. Envueltos en un polvo denso trabajan unos hombres
semidesnudos; el sudor chorrea por sus cuerpos; las botellas de agua pasan
de mano en mano. No toque usted los trozos de mineral recién desprendidos,
están a 57° de temperatura.
|
¿Y para qué esta realidad
tan espantosa y abominable?... Cerca de 10 kilogramos de oro al día ..."
|
Al
describir las condiciones físicas que existían en el fondo de la mina y el
grado de explotación a que estaban sometidos los mineros, el autor francés
menciona la alta temperatura pero nada dice de que la presión del aire fuera
grande. Calculemos cuál será esta presión a 2.300 m de profundidad. Si la
temperatura fuera la misma que en la superficie de la tierra, de acuerdo con
la fórmula que conocemos, la densidad del aire aumentaría en
(1,001)
2.300/8 = 1,33 veces.
Pero en realidad la temperatura no permanece invariable, sino que se eleva.
Por esto la densidad del aire no aumenta tanto, sino menos. En definitiva,
tenemos que la diferencia entre la presión del aire en el fondo de la mina y
en la superficie de la tierra no es más que un poco mayor que la que existe
entre la del aire caliente del verano y la del aire frío del invierno. Por
esto se comprende que esta circunstancia no llamase la atención del
visitante de la mina.
En cambio tiene mucha importancia la notable humedad del aire a estas mismas
profundidades, que hace que la permanencia en ellas sea insoportable cuando
la temperatura es alta. En una de las minas de Africa del Sur (Johannesburg),
de una profundidad de 2.553 m, a 50° de temperatura la humedad llega al
100%; en esta mina se instaló lo que se llama "clima artificial". La acción
refrigerante de esta instalación equivale a 2.000 t de hielo.
|