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LA EXPANSIÓN EUROPEA: A
finales del siglo XV los europeos navegaron por el mundo en todas direcciones.
Los pioneros fueron los portugueses que, en un puñado de buques, se aventuraron
hacia el sur a lo largo de la costa occidental de África a mediados del siglo XV;
el proceso se aceleró con los viajes que inauguraron la época de Cristóbal Colón
a América y de Vasco da Gama al Océano índico alrededor de 1490. Muy pronto se
unieron a la aventura otros estados europeos y, ya para terminar el siglo XVIII,
habían creado una red de comercio global dominada por los barcos y las fuerzas
occidentales.
En menos de trescientos años,
la época europea de exploración cambió el concepto del mundo. En algunas
regiones, como en América y las islas de las especias, destruyó las
civilizaciones indígenas y el establishment de las colonias europeas. En otras,
como en África, India y las regiones del continente del sureste asiático,
quedaron los regímenes nativos intactos, pero hubo un fuerte efecto en las
sociedades locales y los modelos de comercio regional.
Con el tiempo, muchos
observadores europeos tuvieron de este proceso una opinión favorable. Creían que
no sólo se había llevado riqueza por medio del comercio mundial e intercambiado
cultivos y descubrimientos entre el Viejo y el Nuevo Mundo, sino que también
habían llevado a los "pueblos paganos" el mensaje de Jesucristo. No hay duda de
que la conquista de América y la expansión hacia el resto del mundo hizo aflorar
lo peor y algo de lo mejor de la civilización europea.
El saqueo ambicioso de los
recursos y la represión brutal y la esclavitud apenas fueron equilibrados con
los intentos de crear nuevas instituciones, convertir los nativos al
cristianismo y atender los derechos de los pueblos indígenas. En cualquiel caso
los europeos habían empezado a cambia el mundo.
LA CONQUISTA DE AMERICA: Al norte de las
ciudades mayas, en las montañas del centro de México, el comandante militar
español, Hernán Cortés, halló en 1519 una gran ciudad, la capital azteca de
Tenochtitlán, construida en la mitad de un lago que tenía por lo menos
200.000 habitantes, y que se hallaba en el apogeo de su gloria.
Los
curtidos soldados españoles decían que Tenochtitlán. con sus pirámides
brillantemente pintadas y las anchas calzadas que unían la isla urbanizada con
las orillas del lago, era tan magnífica como Roma o Constantinopla. Los
españoles habrían de destruirla, por supuesto, pero nadie ha sostenido hasta
ahora que las conquistas sean hermosas.
Aunque las civilizaciones precolombinas ostentaban grandes ciudades; muchos
otros logros, adolecían de ciertas ventajas clave que facilitaron la conquista
española. Cuatro de las más importantes fueron:
1- La pólvora: Los europeos, como los árabes
y los turcos, la obtuvieron de los chinos. Pero este avance tecnológico, que se
había extendido por Asia y Europa, no había cruzado el océano hasta que los
españoles lo llevaron a América.
2- El hierro:
Aunque varias culturas americanas lograron trabajar el metal en forma espléndida
hacia el siglo dieciséis, ninguna aprendió, a fabricar armas de fuego. Las armas
de hierro y acero (mezcla de hierro y carbón), eran más sólidas y durables que
las de los indígenas.
3- El caballo:
No había caballos en América. Lo más parecido a un caballo en cualquier cultura
americana del siglo dieciséis era la llama, que los incas suramericanos usaban
como bestia de carga. Nadie confundiría llama con un caballo de batalla.
4- La inmunidad: Ésta fue probablemente la
mayor desventaja. Los europeos llevaban consigo enfermedades que no habían
cruzado antes el océano, y los indígenas no poseían defensas contra ellas.
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