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Apóstol de
la no violencia y defensor de los derechos del hombre, el Dalai-Lama lidera una
campaña en favor de la causa tibetana. Es el principal representante del budismo
en el mundo, pero su inmensa popularidad sobrepasa las diferencias religiosas
tradicionales. Su Santidad el Décimo Cuarto Dalai Lama, Tenzin Gyatso, nació el
6 de Julio de 1935 en una familia de campesinos en el pequeño poblado de Takster,
en el Noreste del Tíbet. A los dos años de edad fue reconocido como la
reencarnación de su predecesor, el Décimo Tercer Dalai Lama.
HISTORIA
DEL TÍBET: Cuando en
1950 la República Popular China ofreció al Tíbet la "liberación",
el gobierno
tibetano contestó que "la nación ya era libre". No obstante,
en octubre, alegando que imperialistas internacionales controlaban el país,
China envió unos veinte mil soldados a la frontera. El pequeño ejército tibetano
ofreció poca resistencia. El Dalai Lama, de quince años (líder espiritual del
Tíbet, respetado como la encarnación de un ancestro divino), pidió ayuda a
Naciones Unidas, pero fue en vano.
El Tíbet, país de pastores donde
uno de cada seis varones era monje budista, estuvo por primera vez bajo control
chino en el siglo XVIII. En 1912, cuando se desmoronó la dinastía manchú de
China, el Tíbet expulsó a todos los chinos y declaró su independencia; su
soberanía nunca fue reconocida internacionalmente. Tanto los comunistas como los
nacionalistas insistían en que el país pertenecía a China.
Cuando las fuerzas de Mao
derrotaron a las nacionalistas en 1949 prometieron llevar la revolución a todos
los rincones del país. Con la promesa de respetar las tradiciones culturales y
religiosas del Tíbet, los invasores obligaron a los dirigentes de la nación a
aceptar la anexión en 1951. Ocho años más tarde, el resentimiento latente de los
tibetanos estalló en un alzamiento que fue aplastado en forma brutal. A partir
de entonces la represión se intensificó, se prohibió el budismo y el Dalai-Lama
se exilió en la India.
La invasión china en octubre de 1950 lo llevó
prematuramente a encabezar la nación tibetana. Después de la llegada de los
soldados chinos, recibió el poder temporal a los dieciséis años, dos años antes
de la edad prevista.
Los acontecimientos militares lo obligaron a refugiarse en el sur del país.
El Alzamiento:
En marzo de 1959, nueve años
después de que Mao TséTung
ocupara el Tíbet, se produjo un alzamiento armado en Lhasa, la capital.
Durante años, la presencia china fue provocando un resentimiento cada vez mayor.
La represión de una revuelta en la región de Kharns (en parte anexionada
a China en 1956) atrajo al centro del Tibet a una oleada de refugiados que
contaban historias atroces. Pero lo que hizo estallar la rebelión en Lhasa
fueron los rumores de que los ocupantes planeaban detener al Dalai Lama.
En 1959, China había enviado miles
de colonos al Tíbet Además de modernizar la infraestructura de la nación, las
autoridades ocupantes se esforzaron por colectivizar los rebaños de yaks
y por debilitar la cultura y la teocracia nativas. Los chinos aplastaron a los
rebeldes de forma rápida y cruel. Se estimaba que más de un millón de tibetanos
había muerto en las represalias continuas y que cien mil habían huido del país.
El Dalai Lama se exilió con varios centenares de seguidores y prometió a sus
súbditos que volvería para liberar al Tíbet. Estableció un gobierno en el exilio
en el norte de la India y empezó una larga cruzada para restaurar la
independencia.
Los Dalai
Lamas son la manifestación del Buda de la Compasión, quien escogió renacer para
servir a la humanidad. Dalai Lama significa Océano de Sabiduría, los
tibetanos por lo general se refieren a Su Santidad como Yeshe Norbu, la Gema que
Concede Todos los Deseos, o simplemente le llaman Kundun, la Presencia. Cuando
el Décimo Tercer Dalai Lama murió en 1,935, el Gobierno Tibetano, no simplemente
tenía que nombrarle un sucesor, sino que debía encontrar el niño en quien el
Buda de la Compasión habría de encarnar.
Dalai Lama:
Desde 1642 hasta 1959 los
Dalai Lama ostentaron además el poder temporal en el Tíbet. Al morir cada Dalai
Lama, los monjes -llamados lamas- del Monasterio Amarillo designan
a su siguiente reencarnación en un niño de corta edad, interpretando una serie
de signos con arreglo a su religión; no se trata, por tanto, de una dinastía de
monarcas hereditarios, sino de la máxima magistratura personal de un régimen
teocrático. En el interregno entre la muerte de un Lama y la mayoría de edad del
siguiente, el Monasterio ejerce directamente el poder designando a un regente,
al tiempo que se ocupa de la educación del futuro jefe.
Ge-dun-grup-pa (?-1474) fue
el primero, fundador de la secta budista de los monjes amarillos y del sistema
sucesorio de la reencarnación de los lamas. Sonam Gyatso, III Dalai Lama
(1543-88) fue en realidad el primero que asumió el título de Dalai -palabra
mongola que significa gran océano. Al convertir al jefe mongol Altan Khan
y a toda su tribu, asentó definitivamente la hegemonía de la secta en el Tíbet,
extendiendo su influencia sobre Mongolia, China occidental, Bután y Sikkim.
El ultimo Dalai Lama,
llamado Tenzin Gyatso,
soberano feudal y
considerado la reencarnación de una divinidad budista, es un dios-rey
para su pueblo. Nació en una familia de granjeros y fue proclamado heredero de
una dinastía de 600 años cuando tenía dos años. Los monjes lo seleccionaron de
entre todos los niños del reino mediante la interpretación de simbología
mística. Cuando tenía quince, los chinos invadieron su reino. Como hombre santo,
el Dalai Lama creía en la bondad innata de los hombres, pero sus negociaciones
con Mao no obtuvieron ningún fruto.
La Elección:
Cuando el Décimo Tercer Dalai Lama murió en 1935, el Gobierno Tibetano no
simplemente tenía que nombrarle un sucesor, sino que debía encontrar
al niño en quien el Buda de la Compasión habría de
encarnar. El niño no tenía que haber nacido justo en el momento de la muerte de
Su Predecesor ni tampoco muy pronto luego de ésta. Como en otras ocasiones, se
presentarían los signos para ir a
buscarlo. Por ejemplo, cuando el cuerpo del Décimo Tercer
Dalai Lama fue colocado en el altar con el rostro hacia el sur, su cara giró
hacia el este dos veces, y hacia el este del altar un gran hongo brotó en el
lado este de una bien labrada columna de madera.
En 1938 Altos Lamas y dignatarios
fueron enviados por todo el Tíbet para buscar el sitio de
la visión. Un monje llamado Rinpoché llevaba colgado un rosario del
Décimo Tercer Dalai Lama y el niñito al verlo lo reconoció y le dijo que se lo
diera. El prometió dárselo siempre y cuando adivinara quien era él. El niño
respondió, Sera aga lo que en el dialecto local significaba, un monje
de Sera. El niño fue también capaz de decirles quien era el verdadero líder
y quien era el sirviente. Luego de muchas otras pruebas realizadas más adelante
el Dalai Lama fue entronizado en 1940.
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Cuando nació en 1935,
Tenzin Gyatso era un niño tibetano como cualquier otro. Hijo de pequeños
campesinos, pasó sus primeros años en la provincia de Amdo.
A la muerte del
decimotercer dalai-lama en 1933, las autoridades religiosas buscaron la
reencarnación y la encontraron en la persona de este niño de dos años y
medio.
En 1940 partió a Lhasa,
capital del Tíbet. Allí recibió una educación rigurosa y estudió los
preceptos budistas. Poca oportunidad para la distracción: según su
propia confesión, el dalai-lama lamentó una juventud vivida lejos de los
entretenimientos y de las risas de los niños de su edad.
Apasionado por la mecánica
y el bricolaje, manifestaba empero un interés particular por los autos
antiguos automóviles del palacio de Potala y se complacía en organizar
de mane regular pequeñas sesiones de cine. |
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Desde su retiro en la India, el
Dalai-Lama encabezó una campaña en favor de causa tibetana en todo el mundo.
Viajo sin descanso por Europa, América y Asia. Multiplicó los contactos y
publicó obras. No cesaba de dar a conocer a todos la represión sangrienta, el
«holocausto» y el »genocidio cultural» emprendido por los chinos. llamado,
ampliamente difundido, red -el apoyo de la opinión pública occidental
El espíritu de tolerancia y la
incansable lucha del Dalai-Lama por la causa del pueblo tibetano contribuyeron
en gran medida a propagar en Occidente la espiritualidad budista, aun cuando
ésta permanece bastante alejada de sus raíces primitivas.
Siempre continuó su espíritu
pacifico de negociación con China, al abandonar su intransigencia sobre la
independencia de su país, dio pruebas de una mayor moderación. El 21 de
septiembre de 198? ante el Congreso de Estados Unidos, el Dalai-Lama propuso un
plan de cinco puntos, previendo especial mente una zona de paz desmilitarizada.
El 15 de junio de 1988 fue más
lejos: en el Parlamento europeo de Estrasburgo preconizó la creación de una
entidad autónoma en el seno de China, que en adelante sólo mantendría el control
de la política exterior. Este proyecto implicaba el reconocimiento tácito de la
soberanía china. Pero Pekín no daba señales de apertura. La búsqueda obstinada
de una solución pacífica le valió al Dalai-Lama el premio Nobel de la paz, el 5
de octubre de 1989. Pero sus diferentes posiciones no constituyeron la
unanimidad en el seno de la sociedad tibetana en exilio y algunos recomendaron
abiertamente recurrir a la fuerza.
En Dharamsala, donde viven
100.000 tibetanos, el Dalai-Lama dirige un proceso de democratización de la vida
política y reforma el sistema educativo diversificando la enseñanza. Conduce a
su pueblo por la vía de una profunda transformación que él primero aplica a sí
mismo: una vez liberado el Tíbet, el decimocuarto Dalai-Lama abandonará su poder
temporal.
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