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INCUNABLES:
Del latín, inucunabula, persona en sus primeros años o la banda con que
se sujetaba a los niños a sus cunas. Se hizo un uso figurado del concepto
'libros de los tiempos de cuna de la imprenta.
La expresión se usó luego para
todo libro impreso antes de 1501. Se calcula que fueron unas 40.000
ediciones en unas 1.000 imprentas, entre las que aparecían las de Caxton,
Jenson, Manutius y Johann Gutenberg (1397-1468), el primer europeo que
usó tipos movibles y a quien se adjudica la invención de la imprenta en
1463 en Estrasburgo, aunque el trabajo lo desarrolló en Mainz. Los incunables
muestran el desarrollo de la tipografía en su período de gestación.

Gutenberg había pedido dinero
prestado a Johann Fust , quien luego embargó todas sus posesiones por falta de
pago, continuando así su trabajo original. Fust conservó las máquinas, pero
Gutenberg ingresó en la historia. La primera impresión color la realizó Peter
Schoffer en 1457.
PIONERO DE LA IMPRENTA
Antes del siglo XV, los libros de Europa eran impresos con el laborioso
proceso de tallar cada página en un bloque de madera. La ventaja del tipo
movible desarrollado por Gutenberg era que permitía unir cualquier
combinación de caracteres, y luego separarlos y volverlos a unir para la
siguiente impresión. La técnica respondió a la demanda de un medio para
diseminar con rapidez el conocimiento y las ideas. Los tipos eran colocados
y el proceso era operado manualmente, por lo que se trataba de una labor
lenta: pasaron otros 350 años hasta la primera imprenta mecánica.
Los primeros caracteres impresos se basaron en la letra manuscrita de la
época, pero, en 1470, se diseñó, especialmente para la impresión, el
carácter de tipo románico.

Aprender a escribir Caligrafía con letras enlazadas,
que se popularizó a fines del siglo XV; se enseñaba en textos como el Operina de
Ludovíco Arrighi, de 1539. El impresor Aldo Moñudo se basó en ella para
desarrollar el carácter itálico.

Aprender a leer los libros
impresos difundieron la cultura, pero sobrevivieron los métodos antiguos. Este
maestro del siglo XVI practica el refrán de "la letra con sangre entra";
mientras, su esposa enseña a una niña a leer. Otros dos alumnos repasan en los
libros. |