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QUÉ ES LA DEMOCRACIA:
La palabra “democracia” significa etimológicamente
gobierno del pueblo.
Proviene de dos vocablos griegos: “demos”, pueblo, y “kratos”, gobierno.
La democracia como forma de gobierno se caracteriza porque en ella el poder
público reside en la totalidad da los ciudadanos. Mientras la monarquía es
el gobierno de uno solo, y la aristocracia el de una minoría que se considera
integrada por los mejores, la democracia, en cambio, es el gobierno del pueblo,
por el pueblo y para el pueblo, según la definición de Abraham Lincoln.
Pero la democracia no es sólo una forma de gobierno, es también y sobre todo un
estilo de vida basado en el respeto de la libertad , la dignidad de la persona
humana.
Algunos afirman que la democracia
consiste en entregar el gobierno del Estado a la mayoría sin tener en cuenta qué
piensa y qué se propone esa mayoría. Según esto, el Estado democrático debe ser
neutral frente a todas las ideologías. Así se explica que, en Alemania, una
mayoría antidemocrática se apoderase, en 1933, del Estado democrático, para
ponerlo al servicio de sus planes.
Este modo de concebir la democracia no es exacto. La democracia no es
indiferente a las concepciones políticas. La democracia tiene una concepción
política propia, para ella lo más importante es la libertad.
Actualmente Suiza es una
confederación donde cinco cantones conservan todavía la antigua costumbre de
celebrar sus debates al aire libre. En estas asambleas generales, llamadas
“Landsgemeinde” y cuyo onden se remonta a la Edad Media, se eligen las
autoridades y se actualiza la legislación. Tienen lugar el primer domingo de
mayo. Los habitantes se reúnen en amplios prados y, a la hora fijada, se ubican
en torno de un tinglado de madera. La fotografía muestra una asamblea realizada
en el cantón de Glarus.
DEMOCRACIA PURA Y REPRESENTATIVA
La democracia, como forma de
gobierno, puede ser directa o pura e indirecta o representativa.
La democracia DIRECTA, llamada también PURA, es aquella en la que los ciudadanos
gobiernan directamente y no a través de representantes.
La democracia directa fue posible en las ciudades griegas, especialmente en
Atenas. Eran comunidades muy reducidas y homogéneas donde la totalidad de los
ciudadanos, reunidos en asambleas, participaban en el gobierno de la cosa
pública.
Actualmente la democracia directa
se conserva en algunos cantones suizos pero tiene un valor más simbólico que
real.
En la democracia INDIRECTA O REPRESENTATIVA, en cambio, los ciudadanos gobiernan
por medio de representantes que ellos mismos eligen, como ocurre en nuestro
país, donde “el pueblo no delibera ni gobierna sino por medio de sus
representantes y autoridades creadas por la Constitución”, según lo establece el
artículo 22 de la misma.
La democracia representativa es propia de los Estados modernos, donde sería
imposible reunir a todos los ciudadanos en una asamblea para deliberar y donde
los asuntos públicos son tan complejos.
Juan
Jacobo Rousseau, el gran teórico de la democracia, influido por el ejemplo
de la democracia antigua y de los pequeños cantones suizos, consideraba que la
democracia sólo podía sex directa. “La soberanía —dice— no puede ser
representada, por la misma razón que no puede ser enajenada; consiste
esencialmente en la voluntad general, y la voluntad general no se representa: es
ella misma o es otra, no hay término medio.” Por eso, para Rousseau, “los
diputados del pueblo no son ni deben ser representantes; no son más que
comisionados, no pueden decidir nada. Toda ley que el pueblo en persona no ha
ratificado es nula; no es una ley”.
Actualmente existe una tercer forma de democracia. Es la democracia semidirecta
o mixta.Se llama DEMOCRACIA SEMIDIRECTA aquella en que la democracia
representativa se combina con ciertas formas de democracia directa como el
referendum, la iniciativa, el veto y el plebiscito.
LA DEMOCRACIA MODERNA
En el siglo I a. de J. C., Roma
abandonó la forma de gobierno republicana y se inició el Imperio. Los ideales
democráticos desaparecen por varios siglos. Durante la Edad Media existen
movimientos de oposición al poder absoluto de una persona o de un grupo sobre el
resto de los habitantes.
Así, encontramos las llamadas democracias campesinas como la de Islandia, cuyo
primer Parlamento se reunió en 930, y la de los cantones suizos, en el siglo
XIII.
Algunos pensadores medievales (Guillermo de Occam u Ockham, Marsilio de Padua,
Nicolás de Cusa, Altusio) desarrollaron concepciones sobre la soberanía popular
totalmente revolucionarias para su tiempo y que fueron admitidas siglos después
por autores como Hobbes, Locke y Rousseau.
Muy importante, como antecedente de la democracia moderna, es el papel que
desempeñan los municipios, cuyos concejos resultan de elecciones populares.
A partir del siglo XI, los habitantes de las ciudades europeas se beneficiaron
con el renacimiento del comercio, favorecido sobre todo por las Cruzadas.
Pero los habitantes de las ciudades, los burgueses, dependían de un señor que
les cobraba impuestos y tributos, con frecuencia exagerados o injustos.
Para conservar lo que habían ganado y poder ganar más aún, los burgueses
quisieron limitar la autoridad de sus señores. Para ello, se unieron y
obtuvieron de sus señores, unas veces mediante luchas sangrientas, otras
dándoles dinero, ciertas libertades o franquicias que se consignaban en un acta
llamada carta o fuero. En ciertas regiones, los burgueses lograron el derecho de
gobernarse por ellos mismos, como se gobernaban los ciudadanos de Atenas y de
Roma en la antigüedad. Constituyeron, pues, verdaderas repúblicas.
Este derecho que tuvieron los burgueses de gobernarse por sí mismos, se
extendió, siglos después en ciertos países, a todos los ciudadanos del Estado.
En Inglaterra, Estados Unidos y Francia, los ciudadanos se dieron sus propios
gobiernos y de este modo nació la democracia moderna basada en la
libertad, en la igualdad y de la
fraternidad.
LA LIBERTAD:
Libertad es el poder que el hombre necesita para vencer las arbitrariedades de
los gobiernos, la incultura, la miseria, la Intemperancia, la enfermedad y todos
los obstáculos que se opongan al acrecentamiento de su personalidad Libertad es
el poder que necesita una nación para defender su soberanía exterior e interior,
para que sus destinos queden en manos de los representantes que sus ciudadanos
elijan libremente, y no sean así patrimonio de ningún poder extranjero, ni de
ninguna familia, persona ni clase. Libertad es el sentimiento de responsabilidad
individual y colectiva, que obliga a los individuos y a las colectividades al
cumplimiento de sus respectivos deberes.
Igualdad es el establecimiento de un régimen jurídico en que se ofrezca a todos
los hombres iguales posibilidades sociales para su desenvolvimiento; en que
pueda realizarse aquella aspiración del siglo XVIII expresada en la frase “abrir
carrera al talento’, y que tendía a que la dirección de la vida de un país en
sus diversas manifestaciones políticas, económicas y culturales estuviese en
manos de las personas más capacitadas para la función directora, y no en la de
quienes no pudiesen alegar otro mérito que el de pertenecer a una familia o una
clase social determinadas; en que todos los hombres tengan el deber nacional de
trabajar; en que por medio de una organización económica inspirada en la
justicia y de un sistema de seguros sociales, se garanticen a todos los
ciudadanos cumplidores de sus deberes cívicos los medios necesarios para que
puedan tener una existencia digna.
Fraternidad es el sentimiento de humanidad en su grado más elevado, el principio
de la igualdad jurídica de todos los hombres sin distinción de razas, y de todos
los Estados, el derecho igual de todas las patrias a la libertad y a la
justicia, el deber de todo hombre de acrecentar en su patria las fuerzas de la
libertad y de la justicia, y el ideal de la paz universal, sustentado sobre la
idea de una sociedad democrática de naciones que regule con normas jurídicas la
vida exterior de los Estados. |