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Históricamente, los pescadores de las costas del Perú y del Ecuador han
denominado "El Niño" a una corriente cálida que aparece anualmente hacia la
época de Navidad cerca de la costa, y que ocasiona una disminución en la pesca
durante algunos meses. Sin embargo, en algunos años, ese calentamiento es muy
marcado y no solo afecta a los pescadores sino que también implica grandes
lluvias o graves sequías en diversas partes del mundo. Esto se produce cuando la
corriente de El Niño aparece en conjunción con el fenómeno atmosférico de la
Oscilación del Sur.
Actualmente, los científicos reservan el nombre de El Niño para hacer referencia
a estos últimos eventos catastróficos de gran impacto en la sociedad y los
ecosistemas. La influencia del fenómeno de El Niño en los climas regionales es
tal, que solo es superada por la del paso de las estaciones.
LOS FENÓMENOS DE EL NIÑO Y LA NIÑA:
El
Niño y La Niña son los nombres de dos fenómenos atmosféricos-oceánicos que se
presentan cíclicamente en períodos variables de 2 a 7 años. Tienen mayor
incidencia en el océano Pacífico y sus alrededores, a la latitud del ecuador.
Sus efectos son de alcance regional y global, pues
transforman el estado del
clima de casi toda la Tierra. Por ejemplo, durante el episodio de El Niño
1997-98 la temperatura en Mongolia alcanzó los 42°C y las precipitaciones en el
centro de Europa ocasionaron una de las mayores inundaciones del siglo.
Este
fenómeno afecta severamente la vida social, económica y política de los países,
alterando su ciclo productivo y el crecimiento económico-social. En las áreas
normalmente húmedas se originan prolongadas sequías, en las zonas áridas se
producen torrenciales lluvias y olas de frío o de calor en distintos lugares del
mundo.
Por
lo general, esto representa graves pérdidas en las actividades económicas, sobre
todo en las actividades primarias, por lo que afectan mucho más a los países en
desarrollo donde éstas constituyen la base de su economía. Por ejemplo:
• las
sequías, aumentan la mortandad del ganado y los incendios forestales que
contaminan el ambiente y provocan pérdida de la biodiversidad;
• las
lluvias torrenciales provocan graves inundaciones y aluviones de barro y rocas;
• el
aumento de la temperatura de las aguas aleja de algunos bancos pesqueros
especies ictícolas muy importantes por su valor comercial por lo que se
perjudica la actividad pesquera;
•
otra actividad afectada es el turismo, fuente de ingreso para estos países.
Ahora
bien, ¿Cómo es la circulación atmosférica-oceánica en tiempos normales?
Los
vientos alisios soplan de Este a Oeste y arrastran las aguas cálidas
superficiales del océano Pacífico hacia su sector occidental. Por esta razón, en
las costas asiáticas y australianas, el mar se encuentra alrededor de 50 cm. más
alto y con 70 C a 90 C más de temperatura que en las costas americanas. Esto
provoca que:
•
frente a las costas del Sudeste Asiático, durante el verano, haya mayor
evaporación de las aguas. Los vientos monzónicos transportan la humedad
provocando las lluvias sobre el continente, y permiten la práctica de la
agricultura intensiva, que proporciona el alimento de millones de personas;
•
frente a las costas americanas, donde circulan las corrientes frías de
California y de Humboldt, se dificulta la evaporación. Esto produce que el clima
en las costas sea árido y que las aguas cálidas superficiales sean de poco
espesor. Este proceso permite el ascenso de las aguas profundas con los
nutrientes que alimentan a la abundante fauna marina, generando una de las áreas
pesqueras más productivas del mundo.
Entonces, ¿Qué sucede cuando se presenta El Niño?
Cuando El Niño se presenta se produce una alteración en la presión atmosférica
sobre el océano Pacífico, que disminuye cerca de Tahití y aumenta al norte de
Australia. Los vientos alisios se debilitan o incluso desaparecen provocando,
tanto en la atmósfera como en los océanos, grandes anomalías. Los vientos
alisios no tienen fuerza para arrastrar las aguas cálidas superficiales hacia
las costas asiáticas, entonces regresan a las costas americanas formando la
contracorriente El Niño. Ello origina efectos atmosféricos y oceánicos
contrarios a los tiempos normales. Es decir, en las costas asiáticas aparecen
las sequías, los incendios en los bosques, etcétera. A su vez, en las costas
americanas se desatan grandes temporales tropicales, que acarrean aluviones e
inundaciones.
Finalmente, ¿Qué pasa cuando aparece La Niña?
La
niña por su parte, origina un mecanismo inverso al que produjo El Niño: la
presión atmosférica sube en Tahití y baja en Australia, restableciendo la
dirección de la circulación normal pero con más fuerza. Los vientos alisios
soplan con más intensidad que la normal y arrastran hacia el Pacífico occidental
mayor volumen de agua, provocando que aflore más cantidad de agua fría en el
Pacífico oriental. Esto produce precipitaciones superiores a las normales en
Asia, Australia e inclusive en África del Sur. Mientras tanto, desciende la
temperatura sobre las costas americanas y aumenta la aridez y la frecuencia de
los huracanes en la planicie central de Estados Unidos.
PARA SABER MAS...
El fenómeno de El Niño debe entenderse como una interacción entre el océano y la
atmósfera: la corriente de El Niño representa el componente oceánico y la
Oscilación del Sur, el componente atmosférico. Por eso, en realidad su nombre
más apropiado es El Niño-Oscilación del Sur (ENSO, por su sigla en
inglés).
En el sector
occidental del océano Pacífico tropical, la temperatura del mar normalmente es
de alrededor de 29 °C, la presión atmosférica es baja y la precipitación
abundante, mientras que en el Pacífico oriental,—unos 15.000 km hacia el este—,
¡a situación es muy diferente: el agua es fría (21 a 26 °C) por efecto de la
surgencia de aguas frías (corriente de Humboldt), la presión es alta y la
precipitación, escasa. Este gradiente en la temperatura de la superficie del mar
a lo largo del ecuador está vinculado a la circulación de los vientos alisios
del oeste (que fluyen desde las altas hacia las bajas presiones).
Durante un evento de
El Niño, los vientos alisios del Oeste se debilitan (e incluso pueden cambiar de
dirección) y en consecuencia, también lo hace la surgencia de aguas frías típica
de la costa occidental americana. Las aguas cálidas del Pacífico occidental se
desplazan hacia el Este y acompañando estos cambios en la superficie del mar, la
región de baja presión también se corre hacia el Este.
El resultado es un
desplazamiento en la localización de la zona de lluvias en el Pacífico tropical,
desde Indonesia hacia las costas áridas del Perú y el Ecuador. Los cambios en la
presión atmosférica están vinculados a la Oscilación del Sur, que es una
fluctuación de la presión entre lugares ubicados en el este y oeste del océano
Pacífico (por ejemplo, cuando la presión sube en el Este, baja en el Oeste y
viceversa). Así queda demostrado cómo los cambios en el mar inducen cambios en
la atmósfera, que a su vez implicarán nuevos ajustes en el mar.
En un principio se
creía que el calentamiento de las aguas (que pueden elevar su temperatura unos 2
°C en promedio) se restringía exclusivamente a las costas del Perú y el Ecuador,
pero en realidad se extiende a todo el Pacífico tropical (un cuarto de la
circunferencia terrestre). Toda esta masa de agua cálida humedece y eleva la
temperatura del aire que está por encima de ella. Cuando este aire asciende,
forma grandes nubes que producen lluvias y liberan calor en la atmósfera. Este
calentamiento de la atmósfera en el trópico afecta la circulación atmosférica
global y ocasiona anomalías climáticas en lugares distantes (llamadas
teleconexiones).
Los eventos del
fenómeno de El Niño tienen una duración promedio de 12-18 meses y se presentan
con intervalos que fluctúan entre los 2 y 7 años. El término El Niño está
asociado a la fase cálida del ENSO, mientras que su fase opuesta, o fase fría,
fue denominada "La Niña" En los eventos de La Niña, las aguas del Pacífico
tropical tienen temperaturas inferiores a lo normal y las anomalías climáticas
asociadas son esencialmente opuestas a las observadas durante la fase cálida
(por ejemplo, las regiones que experimentan grandes lluvias durante El Niño,
padecen sequías durante La Niña).
Si bien todavía los
científicos no han podido determinar cuáles son los mecanismos que disparan El
Niño, se han producido grandes avances en su pronosticación.
El océano
Pacífico tropical y la atmósfera que está por encima interactúan. Cambios en la
intensidad de los vientos alisios a lo largo del ecuador inducen cambios en las
corrientes oceánicas que a su vez inducen cambios en la temperatura de la
superficie del mar; estos alteran la distribución de las precipitaciones, lo que
produce modificaciones en la intensidad de los alisios, y así sucesivamente...
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