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La descolonización de África
Se ha llamado "descolonización" al
proceso histórico que puso fin al sistema colonial en el mundo, durante el cual
lograron su independencia política las colonias que en Asia y África habían
estado bajo el dominio imperialista de las potencias europeas. "La
descolonización es el proceso de liquidación del sistema colonial en el mundo y
la creación de Estados independientes en los antiguos territorios dependientes."
Este proceso, que constituye un fenómeno de gran trascendencia en la formación
del mundo actual, dio comienzo en el periodo de entreguerras, pero habría de
alcanzar mayor fuerza con los cambios políticos resultantes de la Segunda Guerra
Mundial. Así, la descolonización consistió en una lucha de los pueblos asiáticos
y africanos contra el predominio de los países europeos, ya fuera por la vía
pacífica del entendimiento y el diálogo entre ambas partes, o por los medios
violentos de la revolución armada
Túnez y Marruecos se
independizaron de Francia fácil y pacíficamente. Argelia tuvo una independencia
muy difícil. Las fuerzas nacionalistas argelinas (Frente de Liberación Nacional
-FLN-) iniciaron una guerra de liberación en 1954. En 1962 se constituyó la
República Popular y Democrática de Argelia, socialista.
Los británicos abandonaron sus
colonias voluntariamente. Ghana, Nigeria, Sierra Leona, Tanzania y Uganda
consiguieron sin problemas la independencia, entre 1960 y 1965. En Kenya se
tuvieron que enfrentar con una guerrilla nacionalista, que consiguió vencer a
los ingleses. En 1963 alcanzaban la independencia. Los colonos ingleses de
Sudáfrica se negaron a abandonar sus privilegios y, en el año 1961 proclamaron
la República Sudafricana, gobernada por una minoría blanca que practicaba un
régimen de segregación racial (apartheid). En 1990, Nelson Mandela, de raza
negra, subió al poder y se democratizó la vida política de este país.
Los procesos de independencia
de Congo, Angola y Mozambique fueron problemáticos. Hubo guerra con Portugal. Al
final, consiguieron la independencia, el Congo en 1960 y Angola y Mozambique en
1975.
La
rápida descolonización asiática influyó en la acelerada toma de conciencia de
los pueblos de Africa. Las etapas más importantes de la descolonización africana
se cumplieron entre 1956 y 1962; estos pocos anos bastaron para terminar con una
forma de dominación que llevaba establecida, en ocasiones, hasta un siglo.
Ghana, la antigua Costa de Oro, fue el primer Estado independiente en 1957.
Siguió una ininterrumpida racha de independencias, sobre todo en 1960: Nigeria,
Somalia, Sierra Leona y Tanganica.
El Congo, dominio belga, desencadenó uno de
los procesos de descolonización más problemáticos. La rápida huida de los
colonos belgas (técnicos, oficiales y funcionarios) dejaron al país sumido en el
caos. Después, se vivió la separación de una de las provincias congoleñas,
Kananga. El asesinato del líder independentista Lumumba, junto con todo ese conjunto de factores creó un clima de guerra civil, donde incluso llegaron a
intervenir tropas de la ONU. Las provincias secesionistas acabaron
reintegrándose y, con ello, se firmaría la paz.
La
descolonización africana tendría un carácter distinto de la asiática. La falta
de grandes núcleos de población homogénea en raza, cultura, religión, etcétera,
ocasionó enfrentamientos tribales, sece1siones de provincias y, en gran cantidad
de nuevos países, dictaduras personales, ante la imposibilidad de que funcionara
un sistema liberal o parlamentario. Las secuelas de la colonización —falta de
cultura, nula práctica por parte de los africanos en asuntos de gobiernos de
naciones, atraso económico y social— se hicieron evidentes con negros ribetes en
los países independizados.
Lo
anterior, en grandes líneas, es aplicable a casi toda África, especialmente la
central. Al sur encontramos países, como Rhodesia y Sudáfrica, donde la
supremacía blanca encontró una fórmula de dominación, el apartheid, mediante el
cual se mantenía una absoluta política de segregación para apartar a los blancos
de4los negros, sin dejar intervenir a estos últimos, para nada, en la vida
pública. En el norte, África vivió un proceso descolonizador más parecido al
asiático, pues contaba con poblaciones más unificadas culturalmente, sobre todo
lo referente a su arabismo. Destacan tres importantes procesos de independencia:
Egipto, Argelia y Angola.
Egipto
Egipto y el panarabismo
En los países descolonizados
hay una burguesía que mantiene relaciones económicas con las antiguas
metrópolis. Las potencias árabes siempre
estuvieron aliadas a EE.UU., pero con la creación del estado de Israel, se
cambiaron de bando, pasaron a la URSS.
Un ejemplo de esto es el caso
del Canal de Suez. En 1952 se produjo un Golpe de Estado y Nasser llega a la
presidencia. Nacionaliza el canal de Suez y se produce un conflicto. Tras esto,
Egipto pasa a estar en la órbita de la URSS.
El panarabismo era un
movimiento de cooperación entre los países árabes, que defendía su identidad
cultural y buscaba separarse de las influencias americanas y rusa. Siria, Libia, Irak y otros
países pasan a ser comunistas.
Inglaterra reconoció la independencia de Egipto en 1932, con la contrapartida de
contar en la zona con importantes posiciones militares y navales. Durante la
Segunda Guerra Mundial, aun sin declarar formalmente la guerra a Alemania,
Egipto puso sus recursos más importantes en manos de Inglaterra. Las
reivindicaciones de los partidos nacionalistas en torno a la menor presencia
inglesa tomaron fuerza después de la contienda. Estas reivindicaciones se
concretaron, sobre todo, en la retirada de las tropas inglesas del Canal de
Suez, nudo vital de comunicaciones en esa región del mundo.
Un
paso de ruptura importante fue la caída de la monarquía egipcia. El poder pasó a
manos de un consejo revolucionario y, desde 1959, Nasser (foto) presidió la
nueva república. El régimen político que llevarían a la práctica fue el llamado
‘sociaIismo árabe”: reforma agraria, industrialización, creación de puestos de
trabajo. En 1956 nacionalizó el Canal de Suez, garantizando la libre navegación
por él.
A
partir de mediados de la década de 1950 se presentaron nuevos hechos: una
política panárabe en contra del nuevo Estado israelí y un acercamiento a las
naciones socialistas de Europa oriental.
Estas
dos vías de política exterior, unidas a su situación estratégica, hicieron de
este núcleo geográfico un área persistente de conflictos hasta nuestros días.
Los problemas comenzaron cuando Estados Unidos se negó a aportar el
financiamiento necesario para la presa de Assuan, cuyo crédito se obtuvo de ¡a
Unión Soviética. Éste fue el principio de la intervención soviética en la zona,
si bien Nasser pretendió mantener una posición neutral entre los dos bloques.
Los
proyectos de unión entre los distintos países árabes no consiguieron evitar las
diferencias entre naciones pobres y ricas (productoras de petróleo), ni entre la
vieja mentalidad feudal y los nuevos líderes, provenientes de la intelectualidad
y el ejército. Influirían continuamente en esta zona los intereses de Estados
Unidos y los países europeos. La intervención en sus asuntos internos se volvió
bastante frecuente. El problema de Israel vendría a agravar aún más la
situación.
Es
uno de los países donde la lucha por la independencia nacional se convirtió en
un proceso largo y duro, donde la lucha armada, e incluso el terrorismo, fueron
un factor muy importante y definitivo. Dos eran las causas que propiciaron
dichos fenómenos: por un lado, el alto número de colonos franceses instalados en
Argelia, desde hacía incluso varias generaciones; y por otro, el importante
nivel de organización política de los líderes argelinos, reunidos en el Frente
de la Liberación Nacional.
Después de la Segunda Guerra Mundial, también en Argelia se escucharon
frecuentemente las voces de independencia. La metrópoli concedió algunas
ventajas, entre ellas cierto grado de administración autónoma, que fueron
sistemáticamente saboteadas por los colonos franceses. En 1954 se creó el Frente
de Liberación Nacional (FLN), que inmediatamente comenzó la lucha por la
liberación. Las unidades francesas más importantes (legión extranjera,
paracaidistas) fueron enviadas ahí, y no escatimaron ningún medio (torturas,
asesinatos) para intentar destruir al FLN y a la lucha que él dirigía. A pesar
de la intensa represión, que parecía aniquilar al FLN, éste reapareció en las
ciudades o en las guerrillas del campo.
La
intensa lucha provocó fuertes reacciones en la metrópoli, que llevaron a De
Gaulle al poder. Los colonos franceses y una fracción del ejército altamente
colonialista crearon la Organization de l’Armee Secréte (OAS), que con el
terrorismo intentaron anular los pasos descolonizadores. Tras la concesión de la
autodeterminación a los argelinos, aprobada por el pueblo francés, se firmó la
independencia de Argelia en 1962. Ben Bella fue elegido presidente de la
república.
Angola
Bajo
el ambiente de lucha existente en todo el continente, nació el Partido de la
Lucha Unida de los Africanos de Angola (PLLJA), primera organización que, a
pes ar de tener características de partido político nacionalista, adoptaría la
lucha clandestina. Más tarde, al unirse éste con el Movimiento para la
Independencia Nacional de Angola (MINA), se fundaría el Movimiento Popular de
Liberación de Angola (MPLA), el cual tenía como objetivo luchar, por cualquier
medio, por la independencia de su nación.
El
arresto de Agostinho Neto (foto), figura principal dentro del MPLA, en 1960,
despertaría la lucha. El reclamo de su libertad desató la masacre, que incitó a
la preparación de acciones armadas y la convocatoria para que se generaran
huelgas y paros en contra del colonialismo, la pobreza, la discriminación y la
desigualdad.
La lucha duró más de una década, hasta diciembre de 1974, cuando se
firmaron los acuerdos que reconocían el derecho del pueblo de Angola para lograr
su independencia. Entonces se fijó el 11 de noviembre de 1975 como fecha para la
salida de las tropas portuguesas y la proclamación independentista que dio
origen a la nueva nación.
Fuente Consultada:
Historia Universal -
Navarro,Gargari,Gonzalez y otros
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