Ya desde finales del siglo XIX existía un movimiento nacionalista, cuya primera manifestación se dio en el llamado Partido del Congreso, logrando en ¡a década de 1920 un gobierno central dirigido por un virrey inglés con gobiernos locales. Sin embargo, las consecuencias del nacionalismo hindú comenzaron a hacerse más evidentes después de la Primera Guerra Mundial y de las campañas de Gandhi sobre la descolonización del país.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Inglaterra hizo participar a numerosas tropas indias en el conflicto, agravándose así las tensiones dentro del país. Ante el auge del movimiento nacionalista, incluso en Inglaterra, algunos políticos abogaban por la independencia, la cual finalmente se proclamó el 15 de agosto 1947. Birmania y Ceilán también lograron su independencia; Malasia la alcanzó en 1955. No obstante lo conseguido, surgió un gran problema: la india estaba compuesta por diversos pueblos hindúes y por una importante minoría musulmana que reclamaba su propio Estado. Estalló una guerra religiosa entre musulmanes e hindúes, cuyas consecuencias fueron 100 mil muertos, la división en dos Estados —india y Pakistán— y comenzó el éxodo de 17 millones de personas, el más sangriento de la historia, donde se vivieron terribles masacres a causa de las diferencias religiosas. Muchos príncipes siguieron fieles a Inglaterra y formaron la Organización para el Servicio de la Nación, uno de cuyos miembros asesinó a Mahatma Gandhi en 1948. Sin embargo, la Asamblea Nacional se propuso elaborar una Constitución. Se hizo la convocatoria en Delhi (abril de 1947) y se votó el 25 de enero de 1950. Así la India se convirtió en república laica, democrática y federativa, con 27 Estados autónomos. El presidente fue elegido por dos cámaras, en tanto que se otorgaron la igualdad social (suprimiendo las castas) y el voto a hombres y mujeres. Se nombró presidente a un distinguido abogado discípulo de Gandhi, fiel a las antiguas tradiciones, Babu Rajendra Prasad. Sin embargo el panorama era desolador: había una enorme población analfabeta y mal alimentada, con profundas diferencias de raza e idioma; la situación económica era caótica, pues no había industrias, y los sistemas productivos eran rudimentarios. Hacia 1951 la población era de 440 millones de habitantes, de los cuales el 90 por ciento vivía en condiciones dolorosas. El promedio de vida era de 23 años, la población era en su mayoría analfabeta y subalimentada por generaciones. Se hablaban 225 dialectos y 13 idiomas. La emisión de billetes se hacía en 8 idiomas y en inglés. El dominio inglés había contribuido al empobrecimiento y desaparición del artesanado. La
vida económica se concentraba en las ciudades y no se alentó la
industrialización. La tierra se cultivaba con métodos primitivos. Los hindúes
aceptaban las condiciones en que vivían, por la religión y el fanatismo, ya que
consideraban que cada quien tenía aquello que la divinidad le
Jawharlal Nehrú (foto), primer ministro se alejó de la tradición y elaboró planes quinquenales para reformar el campo e industrializar el país, producir a1imento~ y crear centrales eléctricas. Mandó construir granjas, carreteras y escuelas de oficios para adultos. Su lema —hasta 1964, año en que murió— fue “anticolonialismo y pacifismo”.
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