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Deuda externa
y políticas de ajuste:
Las condiciones socioeconómicas y
políticas en que viven las Américas desde la década de los setenta
están vinculadas a profundas transformaciones que vienen sucediendo
en la economía capitalista a nivel mundial. Las manifestaciones han
sido distintas en los países centrales y en los de a periferia; los
países centrales se han visto afectados por e quiebre del sistema
financiero internacional acordado en Bretton Woods (1944),
erosionándose la posición hegemónica mundial de los Estados Unidos
de América.
Las principales potencias, los Estados
Unidos, el Japón y la Unión Europea, presentaron déficit en sus
balanzas comerciales, cayeron las tasas de crecimiento de sus
economías y aumentó el desempleo, el costo de vida y el deterioro
ambiental. Para salvar el déficit estas potencias lo transfirieron a
los países periféricos.
Muchas fueron las consecuencias:
deterioro de los términos de intercambio, los productos exportables
disminuyeron su valor, aumentaron las importaciones, el crédito
internacional desapareció y sus intereses aumentaron; todo
contribuyó a un mayor endeudamiento público. En esos años muchas
sociedades americanas realizaron los primeros ajustes, desarrollando
la industria hacia la exportación y realizando grandes inversiones
en infraestructura.
A los gobiernos militares les
sucedieron gobiernos democráticos, y estos debieron someterse al
tratamiento de ajustes impuestos por los organismos financieros
internacionales ¡Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial) y
otros acreedores externos.
Las reformas planteadas tienen un
carácter estructural, y se han centrado en diferentes áreas, entre
otras: liberación comercial, política tributaria, liberación y
regulación financiera, privatización, legislación laboral y sistemas
de pensiones. América latina ha sido líder en privatizaciones en el
mundo durante los años noventa: las 694 ventas realizadas entre 1990
y 1994 representan más de la mitad del valor de las transacciones de
privatización en los países en desarrollo.
En México y la Argentina se efectuaron
los mayores montos de privatizaciones. Un 43% del valor de las
privatizaciones ha sido en los servicios públicos, tradicionalmente
cerrados a la participación privada y donde mayor es el potencial de
obtener ganancias. Otro 23% ha provenido de la venta de entidades
bancarias y afines. Uno de los efectos de estas privatizaciones ha
sido el aumento de la inversión extranjera en la región.
Este modelo económico modificó el rol
social del Estado, dando por finalizado el instaurado luego de la
crisis del 30 (Estado benefactor). El nuevo modelo económico excluye
un creciente número de personas, genera un alarmante empobrecimiento
y difunde la precarización del empleo en la c ase media. Para 1990
se estimaba que por lo menos 190 millones de personas se encontraban
bajo el nivel de pobreza en América latina.
Contrariamente a lo que podía
pensarse, las medidas de ajuste no disminuyeron la deuda externa,
nuestro país pasó de 52.450 millones de dólares a 85.098 millones de
la misma moneda para el período 1986-1995; y para América latina el
aumento de su deuda pasó, para e mismo período, de U$S 407.950
millones a U$S 573.905 millones.
Fuente Consultada:
Espacios y Sociedades del Mundo Política, Economia y Ambiente de
C.V. Bertone de Daguerre y S.M. Sassone
Nota a Cargo: profesor Miguel Ángel Aguilar |