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Rol
de los cristianos:
La doctrina Social de la Iglesia tiene como principales destinatarios a los
católicos laicos que se mueven en el mundo de la política.
Aunque la Iglesia
afirma que no debe inmiscuirse en la política, como ya hemos visto, al mismo
tiempo Juan XIII afirmó que los fieles que actúan en política deben respetar los
principios del derecho natural, observar la doctrina social de la Iglesia y
especialmente obedecer las directrices de las autoridades eclesiásticas.
Y esto
se debe a que la Iglesia «tiene el derecho y al mismo tiempo el deber de tutelar
los principios de la fe y de la moral, y también el de interponer su autoridad
cerca de los suyos, aun en la esfera del orden temporal, cuando es necesario
comunicar cómo deben aplicarse dichos principios a los casos concretos.»
Poco
después el Concilio afirmaba que «es de suma importancia, sobre todo allí donde
existe una sociedad pluralista, tener un recto concepto de las relaciones entre
la comunidad política y la Iglesia y distinguir netamente entre la acción que
los cristianos, aislada o asociadamente, llevan a cabo a título personal, como
ciudadanos de acuerdo con su conciencia cristiana, y la acción que realizan, en
nombre de la Iglesia, en comunión con sus pastores.»
Esta
división entre las acciones de los cristianos «como ciudadanos» y la acción en
conjunción con los pastores», puede ejemplificarse, la primera con la Democracia
Cristiana, y la segunda con la «Acción Católica». Esta última es una institución
de la Iglesia, mientras que los partidos demócrata cristianos, aunque basan sus
plataformas en algunos principios tomados de las
enseñanzas de la Iglesia Católica mantienen independencia frente a las
jerarquías eclesiásticas.
Fuente Consultada: Las Ideologías del Siglo XXI de Ignacio Massun
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