LA
COCAÍNA:
La historia de la coca inició su segundo capítulo cuando, entre 1855 y 1858. A. Nieman y Friedrich Wolter
consiguieron aislar de las hojas de la planta un
alcaloide al que llamaron cocaína (antes, en 1855, Gaderke había extraído el
erythroxylon).
En 1858 K. Anrep hizo algunos experimentos de utilización médica del nuevo
producto, pero no fue hasta 1884 cuando Karl Koller comenzó a emplearlo de forma
sistemática como anestésico, principalmente en operaciones oftalmológicas, y
para intentar curar la denominada «enfermedad del soldado», morfinomanía yatrogénica por el empleo inadecuado de la morfina entre los heridos de la
guerra franco-prusiana (1870) y en la guerra de Secesión americana.
En un principio se pensó que la cocaína era inofensiva -el mismo Freud
insistía en 1885 en la inocuidad del tratamiento antidepresivo con cocaína-,
pero pronto Lewin y el mismo Freud denunciaron la terapia con la droga como
creación de una doble toxicomanía, sin contar los peligrosos accidentes que se
produjeron al principio por dosis inadecuadas.
La preparación de la cocaína es sencilla: basta una infusión de hojas de coca
precipitada con carbonato sódico, y una posterior purificación para obtenerla en
forma de polvo blanco, cristalino y con ligero sabor a éter. Esta facilidad de
síntesis, unida a su forma de toma nasal, hizo que la cocaína se generalizase
pronto en Europa, con un éxito comparable al de la heroína y la morfina.
La cocaína comenzó a hacer estragos en Francia poco antes de la
I Guerra Mundial
(como los laboratorios productores se hallaban en Alemania, pronto hubo
acusaciones contra los prusianos de emplear la cocaína para debilitar la moral
de los ejércitos franceses), especialmente en ciertos ambientes artísticos, entre la prostitución de lujo y, en general, en el mundo del
hampa.
Las dos conflagraciones mundiales marcarían un cierto descenso en el consumo de
la droga, sobre todo por la dificultad de conseguirla. La cocainomanía volvió a
reaparecer, aunque con otras características, en Estados Unidos en la década
1960-1970, convertida en la droga del ejecutivo y el «refuerzo» en determinados
momentos del yonki, es decir, del heroinómano. En Europa permanecería como una
de las «ayudas» del consumidor de opiáceos naturales como la morfina, o semisintéticos o sintéticos como la heroína o la
pentazoína.
La cantidad media de cocaína que un toxicómano ingiere al cabo del día puede
oscilar entre los 5 y los 10 g., y siempre en varias tomas, porque una sola dosis
de más de 0,5 g. puede ser mortal.
Nada más producirse la aspiración, y dado que
la cocaína es un potente estimulante del sistema nervioso central, el individuo experimenta una
exaltación del ánimo, con sensaciones de vigor y ausencia de las manifestaciones
subjetivas de fatiga. Estos síntomas van unidos a una aparente brillantez
intelectual, parecida al ingenio pero carente de un trasfondo creativo.
Ocasionalmente aparecen estados alucinatorios, especialmente auditivos, táctiles
y visuales, estos últimos casi siempre coloreados, son cuadros plásticos que
hacen recordar al cubismo y al dadaísmo.
El desdoblamiento polidimensional de
los objetos y su difracción cromática conducen, junto con las voces insultantes
que también se pueden percibir, a situaciones de terror incontrolable,
acompañadas a veces de intensa agresividad. Pero posiblemente lo que más llame
la atención, y que puede considerarse como uno de los síntomas más
característicos de este tipo de intoxicaciones, es el denominado síndrome de Magnan, cuadro alucinatorio
microzoóspico en el que el enfermo cree percibir
bajo su piel o su ropa pequeños insectos parásitos.
La
jerga de las drogas:
Aceite: sinónimo de hachís, resina que
reviste flores de cannabis.
Acido: ácido lisérgico, LSD 25. También
se llama trípi y bicho.
Anfeta:
anfetamina también rueda, uppers o speed.
Aparato: jeringuilla.
También manola
Bosteo: detención
por a policía.
Brown Sugar: heroína al 40% de pureza
Caballo: heroína al 40% de
pureza.
Camello:
traficante de drogas en pequeñas cantidades. También dealer.
Canuto:
cigarrillos de marihuana o hachís.
Cañería: vena
donde se inyecta.
Colgado: drogado, alucinado. También
filipado
Cortar: adulter
la heroína o la cocaína mezclándola con otras sustancias.
Charlie
cocaína. También se llama perico o nieve.
Chocolate: hachís. También
cosa, rama,
tate o grifa.
China: porción de
hachís.
Chute: dosis de
morfina o heroína. También fix, grano o pico.
Drogota: adicto
a las drogas blandas
Engancharse:
iniciar la adicción.
Esnifar: inhalar droga en polvo.
Flash: clímax
máximo bajos los efectos de la
droga.
Hierba: marihuana.
Hong Kong Rock:
heroína entre el 40 % y el 60 % de pureza.
Kifi: denominación del hachís en Marruecos.
Mandanga: droga, especialmente marihuana o hachís.
Miel Turca.
heroína al 90% de pureza
Mono: síndrome
de abstinencia
Muermo: sensaciones desagradables
que a veces aparecen tras la administración de una droga.
Papelina: dosis de heroína.
Petardo: cigarrillo de
cannabis.
Porro: cigarrillo de marihuana o
hach¡s.
Reina: heroína con pureza superior
al 90%...
Speedballs:
combinación de heroína y
cocaína.
Talego: dosis de
hachís (3 cm. de largo, 1 cm. de ancho y 0,5 cm. de grosor), suficiente
para varios porros
Viaje:
sensaciones bajo los efectos de un
alucinógeno. También : trip
Yonki: adicto a la heroína o morfina.
También: yumky
Predisposición a las Adicciones a Drogas