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IDEAS FUNDAMENTALES DEL
PENSAMIENTO KEYNESIANO
Keynes y su teoría general por
contraposición a las teorías de sus predecesores:
A
su juicio las teorías que precedieron a la suya representaban una teoría
particular. La suya se ocupaba de todos los equilibrios posibles en un
economía de mercado, lo que incluía las situaciones en que había pleno
empleo, pero también las de desempleo. Las teorías que se referían a una
situación particular: el equilibrio de mercado con pleno empleo, ya no
podían concebir equilibrios con desempleo.
Preferencia por la liquidez
según Keynes:
Lo que hoy llamaríamos coloquialmente guardar bajo el colchón, Keynes la
denomina preferencia por la liquidez. Pero Keynes sabe que es posible “hacer
sacar el dinero del colchón” tentando a los individuos para que cedan su
dinero a cambio de un interés.
La inversión para Keynes:
Cumple una función determinante para el empleo. La inversión alienta
actividades como construir nuevas fábricas, casas, ferrocarriles y, en
genera, todo tipo de bienes que no son para consumo directo e inmediato.
Rol que cumple el Estado de acuerdo a Keynes como factor generador de
empleo:
Un papel fundamental, si por irracionalidad psicológica y por miedo a la
inestabilidad del futuro, los privados no invierten, la única salida para
alcanzar el pleno empleo será la inversión que realice el Estado.
Keynes más heterodoxo que sus
antecesores:
Su razonamiento teórico sobre la política económica aplicada y una presencia
fundamental como el Estado cumpliendo un rol asignado, le da al pensamiento
keynesiano aristas más heterodoxas en comparación con sus antecesores, ya
que éstos no asignaron una tarea activa interviniendo en los mercados.
Dos herramientas estatales que señala Keynes para lograr el desarrollo
económico:
Hay dos herramientas fundamentales para influir en la economía: la política
monetaria y la política fiscal. A través de la política monetaria, el
gobierno puede variar la cantidad de dinero o la tasa de interés con la que
presta dinero a los bancos. |