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La
Globalización económica se vio fortalecida después de la desaparición de la URSS
y la caída del socialismo, cuando se desarmó la división bipolar del mundo
formado por un bloque de países capitalistas, dirigidos por EE.UU. y por otro de
países comunistas, liderados por la URSS. Como resultado el capitalismo se
presenta como el sistema dominante en el ámbito mundial.
Los países con
antiguas economías socialistas, como los que hoy forman la Comunidad de Estados
Independientes (CEI), todavía están resolviendo las dificultades surgidas de su
traspaso a una economía de mercado. Entre uno y otro polo, se encuentran
aquellos países que se rigen por una economía capitalista pero que le dan un
papel importante al Estado en el área del desarrollo social; se trata del caso
de algunos países de Europa nórdica, como Suecia, Noruega o Dinamarca, donde
prevalecen las llamadas “socialdemocracias”.
La economía en América latina
Los
países de América latina iniciaron su camino a la industrialización mucho antes
que los NPI, entre las décadas de 1930 y 1950.También tienen una historia más
larga como países independientes. Sin embargo, sus economías conservan, con
algunos matices, el mismo papel que tenían en el comercio internacional en el
siglo XIX: sus exportaciones están basadas todavía en bienes de origen primario
(cereales, carnes, frutos tropicales, petróleo y minerales).
El
insuficiente dinamismo de las exportaciones ha influido en el crecimiento
económico general. Esto significa que el volumen y el precio de las
exportaciones han sido y son muy dependientes de los cambios en la demanda
internacional y en los precios. Las economías latinoamericanas se caracterizan
por la gran dependencia externa, así como por condiciones internos relacionados
con las políticas de los sucesivos gobiernos militares y democráticos.
En
Latinoamérica, en general, el mayor desarrollo industrial se inició con motivo
de la crisis financiera internacional de 1930, que impulsó una política
sustitutiva de importaciones, es decir, el reemplazo de los productos
manufacturados de consumo final que tradicionalmente se importaban. Así, la
producción industrial respondía a una circunstancia internacional desfavorable.
Superados aquellos años de crisis, se creyó que la industrialización debía
continuar, privilegiando la industria del hierro y el acero, la metalmecánica,
la eléctrica y la química, junto con la infraestructura de energía, transporte y
telecomunicaciones.
Este
desarrollo, no obstante, se dio a costa de importar maquinarias, tecnología y
capital para infraestructura. Como resultado, las exportaciones se han
diversificado muy poco mientras que las importaciones de un conjunto mucho más
amplio de productos han aumentado. Basta con mirar a nuestro p alrededor la
procedencia de ropa, calzado, galletas, lácteos, golosinas, alimentos envasados,
bebidas, autos, heladeras, televisores, computadoras, artículos de plástico, de
librería ,y demás.
Latinoamérica: algunas
comparaciones
El
camino seguido por América latina ha sido muy distinto de los países asiáticos
que analizamos anteriormente. Esta región dispuso de una economía agro
exportadora tradicional de donde obtener dinero para invertir en la industria.
Los nuevos países industrializados, en cambio, no contaron con estoy por ello
ahorraron lo máximo posible, siguiendo el modelo japonés.
Al no
contar con excedentes de dinero por no desarrollar una actividad exportadora de
materias primas9 necesariamente llevaron a cabo una política económica austera y
más prudente que la de América latina. Cuando los préstamos extranjeros
aumentaron, se utilizaron para incrementar la inversión y las exportaciones de
manufacturas y. lentamente, fueron reemplazados por el ahorro nacional.
En
América latina, por el contrario, se solicitan préstamos para pagar préstamos,
con lo que se constituye un círculo vicioso. n el marco de la globalización, el
sistema socioeconómico de América latina tiene numerosas dificultades que se
vinculan principalmente al peso de la deuda contraída, a la expansión de las
empresas transnacionales sin ningún tipo de control y al aumento del desempleo.
Otro elemento importante se relaciona con la aplicación de políticas de ajuste
del Estado. Como vimos, dichas políticas neoliberales consisten en la
disminución del papel el Estado en el desarrollo social yen la privatización de
empresas y servicios públicos. La falta de trabajo provoca una disminución en el
consumo: las familias que ven bajar sus ingresos intentan ahorrar gastar menos.
Esto, finalmente, hace que pequeñas empresas terminen cerrando.
De
este modo, a partir de la segunda mitad de la década del setenta, se acentuaron
los obstáculos al crecimiento. Sólo el Brasil promovió exportaciones no
tradicionales para proteger el desarrollo industrial yen menor medida, México.
En el Brasil, en 1998, el 55% del total de las exportaciones de mercancías
correspondía a manufacturas; en México, esta cifra se elevaba a 8%; en la
Argentina, en cambio, era de un 35%. La composición de las exportaciones
constituye un indicador de los rasgos productivos de un país. Sin embargo, puede
resultar engañoso en aquellos casos donde esta producción se reduce a ensamblar
piezas producidas en otras partes del mundo.
El
Brasil se animó a desafiar la crisis de mediados de los setenta de otra manera.
Hacia fines de la década, exportaba menos de lo que gastaba en importar petróleo
yen pagar la deuda; por eso, utilizaba financiamiento externo para pagar el
resto dE sus importaciones. Ante esto, realizó enormes esfuerzos para restringir
el consumo de petróleo, desarrollar fuentes alternativas de energía, sustituir
importaciones, y diversificar y aumentar sus exportaciones, sobre todo de
manufacturas. Esta política contrastaba con la del resto de los países, que
desmantelaron su sector industrial y abrieron su economía a las importaciones,
al tiempo que aumentaban su deuda externa.
En
general, la reestructuración económica impactó de manera negativa en América
latina. La creciente participación extranjera en las actividades productivas,
financieras y bancarias fue desplazando a los grupos económicos locales. Hoy en
día es muy habitual la venta de empresas nacionales. El dinero obtenido por los
empresarios extranjeros no siempre se reinvierte en el lugar: a veces, se fuga a
un banco del exterior.
La
falta de diversificación del sector industrial también se manifiesta en el
comportamiento de algunas empresas latinoamericanas que buscan insertarse en el
mercado mundial, en el marco de la globalización. En efecto, estas empresas
transnacionales de origen latinoamericano se vinculan a las actividades
primarias o a los productos industrializados asociados al sector.

Un caso argentino
Las
empresas argentinas de la alimentación pasaron en poco tiempo al control de las
empresas transnacionales. La empresa francesa Danone adquirió el 51% de Bagley,
compró la mitad de Villa del Sural grupo Pulenta y se asoció para la elaboración
de leches saborizadas, quesos y postres con La Serenísima. Stani se vendió a la
inglesa Cadbury; La Montevideana pasó a manos de Philip Morris; Nestlé absorbió
a Noel; Bonafide quedó bajo la órbita de Carrozi (“holding” chileno); la inglesa
Grand Metropoli tan compró La Salteña y luego fue adquiriendo Cinzano, bodegas
Navarro Correa y vinos Rodas; también adquirió la cadena Delicity y además es
propietaria de la cadena Burger King, que posee decenas de locales en la
Argentina.
Las
empresas de la alimentación buscan su integración al mercado brasileño (como el
grupo nacional Bungey Born,dueño de Molinos). Fuera de este proceso vertiginoso
de venta sólo quedan Arcor, Molinos y Sancor.
Antes
de 1990, las multinacionales tenían plantas con la producción completa del mismo
bien en distintos países. Hoy se produce coordinadamente entre las filiales y
las matrices, con un nivel homogéneo de calidad, lo que permite el desarrollo de
marcas globales. Danoney Nabisco retiraron a Bagley y Terrabusi de la Bolsa
local, inauguraron depósitos robotizados que funcionan online tercíarizaron el
resto de la distribución y negocian desde otro país con los dueños de los
grandes supermercados.
HOLDING
Agrupamiento de empresas pertenecientes a capitales individuales para
asegurarla valoración de éstos. Los agrupamientos de empresas conducen a la
formación de grupos económicos con distintas situaciones de integración. El
“holding’ es la empresa madre” que rige el funcionamiento del conjunto de
empresas que constituyen exclusivamente un grupo económico.
TERCIARIZAR
Estrategia comercial por la cual una gran empresa se desliga de la
comercialización con sectores minoristas subcontratando a otras. Dichas empresas
se convierten en intermediarios en la cadena de distribución y en responsables
de la venta a los pequeños y medianos clientes.
DISTRIBUCION DE LA POBLACION QUE
VIVE CON MENOS DE 1U$S POR DIA

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