|
Se denominó
Belle Epóque al período que abarca desde fines del siglo
XIX
hasta la Primera Guerra Mundial (1914), caracterizado por un transitorio
bienestar económico, una gran euforia y optimismo, en las clases altas y medias
de los países industrializados de Europa
y algo en los EE.UU.. Esto fue producto de los avances
tecnológicos y científicos de la época. El crecimiento de las ciudades fue
cambiando los hábitos de la gente, abarcando todas las clases sociales. El
descanso dominical, la reducción de la jornada laboral y la posterior
incorporación del Sábado Inglés (media jornada), crearon un tiempo libre
difícil de ocupar.
Miles
de personas, gracias al ferrocarril, se trasladaban los fines de semana en
excursión a otras ciudades, al campo o al mar.
En los sectores populares,
el tiempo libre era todo un problema: no tenían dinero pata consumir o para
gastar en paseos. El alcohol, el juego y las peleas eran los entretenimientos
más difundidos.
Frente a esto, tos grupos religiosos, los colegios y otras
instituciones fomentaron la práctica de juegos en los que se realizaran
esfuerzos físicos y fueran vistosos para el público: surgieron así los
espectáculos deportivos, el fútbol y el rugby en Inglaterra; el básquet, el
béisbol y el fútbol americano en los Estados Unidos. También fueron populares el
box, las carreras de caballos y el ciclismo. Todos estos deportes fueron
rápidamente aceptados en todo el mundo.
Mientras
tanto, los sectores medios y altos disfrutaban del teatro, la música, las
grandes exposiciones o simplemente salían de compras para estar a la última
moda. Otro cambio importante fue la valoración de la educación: ahora no sólo
era más accesible estudiar, sino que constituía una forma de ascenso social.
Esta época de
esplendor y optimismo se pudo ver simbolizada en el
barco mas grande, lujoso y rápido del mundo: el
Titanic, cuyo
hundimiento, dos años antes de la guerra (1912), anticipó el fin de esta época
de esplendor.

|