|
Radiactividad natural:
Descubierta accidentalmente por
Henri Becquerel, en 1896, y estudiada en
profundidad por Pierre y Marie Curie (fig. izquierda), a quienes se debe el nombre, la
radiactividad natural es el fenómeno según el cual determinados materiales,
como, por ejemplo, las sales de uranio, emiten radiaciones espontáneamente.
Las
radiaciones emitidas son de tres tipos que se denominan alfa, beta y gamma, y
tienen las siguientes características:
Las
radiaciones alfa son poco penetrantes, ya que son
detenidas por una hoja de papel y se desvían en presencia de campos magnéticos y
eléctricos intensos. Están formadas por partículas cuya masa es de 4 u y cuya
carga, positiva, es igual a dos veces la carga del electrón.
Las
radiaciones beta son más penetrantes que las
radiaciones alfa, aunque son detenidas por una lámina metálica. En realidad
consisten en un flujo de electrones.
Las
radiaciones gamma son muy penetrantes para
detenerlas se precisa una pared gruesa de plomo o cemento. Son radiaciones
electromagnéticas de alta frecuencia y, por lo tanto, muy energéticas.

Los rayos alfa buscan el polo
negativo y los beta el positivo, pues cargas opuestas se atraen
Fuerzas nucleares
Como
ya sabes, entre cargas eléctricas del mismo signo existen fuerzas eléctricas de
repulsión. Si esto es así, ¿cómo es posible que los protones permanezcan unidos
en un volumen tan reducido como el que tiene el núcleo?
Los
protones y los neutrones se mantienen unidos en los núcleos debido a la acción
de otro tipo de fuerzas distinto de las fuerzas eléctricas y de las fuerzas
gravitatorias. Estas fuerzas, a las que llamaremos fuerzas nucleares, son de
atracción y mucho más intensas que las fuerzas eléctricas.
Las
fuerzas nucleares son de corto alcance, ya que se anulan cuando las distancias
son superiores a unos pocos femtómetros (1 femtómetro =metros). A partir de esta
distancia predominarán las fuerzas eléctricas, que tenderán a separar a los
protones.
Estabilidad nuclear
Según
la proporción entre protones y neutrones de un núcleo, éste es estable o no.
Actualmente se conocen más de 300 núcleos estables. La radiactividad tiene su
origen en la estabilidad nuclear. Si el núcleo es estable, el elemento no es
radiactivo; pero cuando la relación entre los componentes del núcleo no es la
adecuada, éste emite partículas y radiaciones electromagnéticas hasta alcanzar
la estabilidad.
Se llaman isótopos radiactivos o radioisótopos todos aquellos isótopos que
emiten radiaciones. Muchos elementos químicos tienen isótopos radiactivos cuyos
núcleos emiten radiaciones y partículas de forma espontánea, a la vez que se
transforman en núcleos de otros elementos. Así, por ejemplo, uno de los isótopos
del carbono, el carbono- 14, es radiactivo y se transforma, espontáneamente, en
un núcleo de nitrógeno.
Es
posible conseguir que un núcleo estable se transforme en un radioisótopo. Si a
un núcleo estable llega una partícula con suficiente energía, el núcleo puede
desestabilizarse y volverse radiactivo para recuperar la estabilidad. Cuando
esto sucede, se habla de radiactividad artificial, en oposición a la
radiactividad espontánea o radiactividad natural.
Período de semidesintegración
Toda
desintegración natural es un proceso aleatorio, es decir, no se puede predecir
exactamente cuándo un núcleo determinado va a desintegrarse. Ahora bien, es
posible calcular la probabilidad de que un núcleo se desintegre en un tiempo
determinado. Con este fin se asocia a cada sustancia radiactiva una magnitud
característica llamada período de semidesintegración.
El
período de semidesintegración, de una sustancia radiactiva es el tiempo
necesario para que se desintegre la mitad de los núcleos presentes en una
muestra de dicha sustancia. Es decir, si tenemos una masa m de una sustancia y
al cabo de 14 días tenemos la mitad (m/2) de esa sustancia (la otra mitad se ha
desintegrado), diremos que su período de semidesintegración es de 14 días.
El
período de semidesintegración varía para las distintas sustancias radiactivas
desde millones de años a fracciones de segundo Sin embargo, cualquier sustancia
radiactiva evoluciona en el tiempo ajustándose a una curva como la que se
representa en la figura siguiente:
| |

|
|

|
| |
Curva de
desintergración radiactiva |
|
Períodos de
semidesintegración de algunos isótopos |
Como el período de
desintegración del Radio 223 es de 8 días, tendrán que pasar unos 24 días para
que la radioactividad de la muestra de este isótopo se reduzca a la octava parte
(1/8)
Energía de enlace nuclear
Para
calcular la masa de un cierto núcleo se multiplicará el número de protones que
contiene por la masa de un protón, se multiplicará el número de neutrones por la
masa de un neutrón y se sumarán ambas cantidades.
El
núcleo de Li contiene tres protones y tres neutrones. La masa de un neutrón es
de 1,6748 . 10-27 kg y la masa de un protón es de 1,6725 . 10-27
kg. En consecuencia, cabría esperar que la masa de este núcleo fuera de 10,0419
. 10-27 kg. Sin embargo, la masa de un núcleo de litio, 9,9846 10-27kg.,
es menor que la calculada sumando las masas de los tres protones y los tres
neutrones que lo constituyen. El defecto de masa es de 0,0573 . 10-27
kg.

Defecto de masa en el núcleo de
Litio
Este
hecho se repite para todos los núcleos atómicos. La masa de un núcleo atómico es
menor que la que se obtiene cuando se suman las masas de los protones y los
neutrones que lo constituyen. La diferencia entre ambos valores recibe el nombre
de defecto de masa.
El
defecto de masa se produce porque parte de la masa de los protones y neutrones
se transforma en energía cuando dichas partículas se unen para formar un núcleo
atómico.
A
partir de este hecho se define una nueva magnitud, la energía total de enlace
nuclear, que es la energía que se desprende en la formación de un núcleo a
partir de los nucleones que lo forman. Para el núcleo de litio, dicha energía es
de 32 MeV. (nota 1
electronvoltio (eV) es la energía cinética que adquiere un electrón al someterse
a una diferecia de potencial de 1 voltio. Dicha energía es de 1.6 . 10-19
Julio.
Un MeV equivale a un millón de eV)
Los
procesos en los que se modifican los núcleos de los átomos reciben el
nombre de reacciones nucleares. En las reacciones nucleares, pequeñas cantidades
de masa se transforman en grandes cantidades de energía, de acuerdo con la
equivalencia establecida por Einstein.
E = m.c2
donde
E es la energía desprendida, m es el defecto de masa y e es la velocidad de
propagación de la luz en el vacío.
Debido al elevado valor de e, a partir de una pequeña cantidad de materia es
posible obtener una enorme cantidad de energía

Albert Einstein (1879-1955)
La fisión nuclear:
Determinados núcleos pesados, como, por ejemplo, el núcleo de uranio-235, se
rompen en dos núcleos intermedios cuando se bombardean con neutrones. En este
proceso, conocido como fisión nuclear, también se emiten otras partículas,
además de radiación y una gran cantidad de energía.
De la
fisión de un núcleo de uranio-235 se obtiene un átomo de bario-142, un átomo de
criptón-91, 3 neutrones y una energía de 210 MeV que se desprende en forma de
calor. La ecuación que describe el proceso es la siguiente:
235U + 1 neutrón
----> 142Ba + 91Kr + 3
neutrones + 210 MeV
La
masa del núcleo de uranio-235 sumada con la masa del neutrón es ligeramente
superior a la suma de las masas del núcleo de bario- 142, el núcleo de criptón-91 y los tres neutrones. Este pequeño defecto de masa se ha transformado en
energía.
Los
neutrones que se obtienen en la fisión de un núcleo de uranio-235 pueden
utilizarse para bombardear otros núcleos de este isótopo y provocar nuevas
fisiones que a su vez producirán nuevos neutrones, y así sucesivamente. Se
origina de este modo una reacción en cadena mediante la cual, en un tiempo muy
breve, se consigue la fisión de un gran número de núcleos y se libera una enorme
cantidad de radiación y energía.

Reacción en cadena
La fusión nuclear
Una
reacción de fusión nuclear es un proceso según el cual se unen núcleos ligeros o
intermedios para formar núcleos más pesados, obteniéndose energía.
La
fusión de un núcleo de deuterio, 2H, con un núcleo de tritio, 3H, da lugar a la
formación de un núcleo de helio-4, 4He, además de un neutrón y una energía dc
17,6 MeV, que se desprende en forma de calor. Esta es una de las reacciones
mediante las que el Sol produce energia. La ecuación que describe el
proceso es la siguiente:
2H + 3H ----> 4He+ 1 neutrón + 17,6 MeV
La
generación de electricidad es el empleo más importante de la energía liberada en
una fisión nuclear. Para ello es necesario controlar la reacción de fisión en
cadena; hace falta un sistema que impida que el número de fisiones por unidad de
tiempo sobrepase ciertos límites. Esto se logra mediante el reactor nuclear Un
reactor nuclear consiste básicamente en un recipiente en cuyo interior se
encuentra el combustible nuclear (uranio o plutonio). Dicho combustible se suele
introducir en forma de pastillas encapsuladas en una serie de vainas metálicas
,rodeadas por un material moderador, que forman el interior del reactor. Para el
control de la reacción existen unas barras deslizantes, compuestas de un
material capaz de absorber neutrones (boro o grafito). Según se introduzcan más
o menos barras de control en el interior del reactor, el número de neutrones
absorbidos será mayor o menor, de este modo se puede controlar el número de
fisiones que ocurren por unidad de tiempo. Si las barras se introducen
totalmente, la reacción de fisión se detiene. Todo el conjunto del reactor se
halla encerrado por el blindaje biológico, que es una envoltura de metal y
hormigón cuya finalidad es impedir el paso de la radiación o gases contaminantes
o radiactivos al medio ambiente.
La energía liberada por la fisión del combustible se manifiesta en forma de
calor, que se extrae mediante un refrigerante que suele ser agua y que, a causa
del calor recibido, se convierte en vapor a alta presión. El vapor así producido
es utilizado para mover turbinas que están acopladas a los generadores
eléctricos, posteriormente es enfriado y forzado a circular nuevamente dentro
del reactor mediante bombas.
Cuando el combustible empleado es el uranio, puede presentarse en dos
variedades: uranio natural o uranio enriquecido. El uranio natural contiene una
pequeña proporción de átomos de uranio-235, que es el único que puede fisionar
en el reactor. Por ello es necesario mejorar sustancialmente la eficiencia del
reactor, sobre todo en lo que hace a la absorción indeseada de neutrones, esto
encarece la estructura del reactor pero generalmente se compensa con el bajo
costo del uranio natural. Por el contrario, el uranio enriquecido presenta una
proporción mucho más alta de átomos de uranio-235, que se logra mediante un
costoso proceso de refinamiento químico.
El uranio-235 va desapareciendo del combustible debido a las fisiones; después
de cierto tiempo de funcionamiento del reactor es necesario recambiar el
combustible. Esta operación se logra sacando algunas de las vainas que contienen
el combustible y reemplazándolas por otras con combustible nuevo.
La
generación de electricidad mediante reactores de fisión nuclear presenta grandes
ventajas pero también serios inconvenientes. Entre las ventajas, las más
importantes son que no producen contaminación directa de la atmósfera dado que
no hay emisión de gases de combustión y que no dependen del suministro de
combustibles fósiles que eventualmente han de agotarse. Los inconvenientes
tienen que ver con el tipo de residuos que produce su operación, que consisten
en material radiactivo (cuya peligrosidad persiste durante muchos miles de
años), por esta razón es muy difícil su tratamiento. Además, hay que destacar
las consecuencias extremadamente graves que tienen para las personas y el medio
ambiente los eventuales accidentes que pueden ocurrir, y han ocurrido, en las
centrales nucleares. Estas características compiten firmemente entre sí y hacen
que el empleo de las centrales nucleares tenga tantos fervientes defensores como
opositores.

Esquema de una central nuclear
La
fusión nuclear se presenta como una fuente energética alternativa con muchos
menos inconvenientes que la fisión y tantas o más ventajas. Actualmente, la
construcción de una central nuclear en base a la fusión se presenta como un
serio desafío tecnológico. La fusión se ha logrado en el laboratorio en
condiciones muy especiales que no pueden ser llevadas a la escala necesaria para
construir una central nuclear que sea económicamente rentable, es decir, que
entregue más energía que la que consume y lo haga a un costo que compita con
otros mecanismos de generación. El problema fundamental radica en que la única
forma conocida de lograr fusión es comprimir un gas altamente recalentado, a
temperaturas superiores a los millones de grados. Este proceso se logra mediante
dispositivos llamados botellas magnéticas.
Recientemente, a principios de 1989, dos científicos reportaron haber
descubierto un mecanismo mediante el cual se podía lograr la fusión nuclear a
temperatura ambiente. El anuncio revolucionó a la comunidad científica
internacional por las espectaculares consecuencias que esto tendría y se
denominó fusión fría al fenómeno. Lamentablemente, pese a que innumerables
grupos de investigadores de todo el mundo trataron de repetir el proceso,
ninguno logró resultados positivos y actualmente se sospecha que los
experimentos originales estuvieran mal hechos.
La
datación de una muestra arqueológica es el procedimiento por el cual se
determina su antigüedad. El más conocido es el que emplea el isótopo carbono-14 y que permite determinar la edad de restos fósiles o piezas fabricadas por el
hombre de hasta 50.000 años de antigüedad.
El carbono está presente en la atmósfera terrestre, formando dióxido de carbono,
en tres variedades isotópicas: el carbono-12, -13 y -14. El carbono-12 y -13 son
estables, sin embargo el segundo es muy raro: tan sólo 1 de cada 100 átomos de
carbono es carbono-13. En cambio, el carbono-14 es radiactivo con un período de
semidesintegración de 5700 años.
Al desintegrarse, el carbono-14 se transforma en nitrógeno-14 y emite radiación
Beta y debería desaparecer paulatinamente de la atmósfera. Sin embargo,
si bien se lo encuentra en proporción escasísima, hay evidencia de que ésta ha
permanecido casi inalterada por muchas decenas de miles de años. Esto es debido
a que también existe un mecanismo por el cual se forma carbono-14 a partir del
nitrógeno-14. Este hecho tiene lugar en las capas más altas de la atmósfera y
consiste en la transmutación del nitrógeno-14 en carbono-14 producida por la
radiación cósmica. El carbono-14 así formado se combina con el oxígeno para dar
dióxido de carbono y es transportado a las capas más bajas de la atmósfera por
las corrientes de aire. Estos dos mecanismos, el de desintegración y el de
creación, han llegado a un equilibrio: la cantidad de carbono-14 que se
desintegra durante cierto tiempo es igual a la que se crea en ese tiempo. De tal
modo la abundancia de carbono-14 en la atmósfera permanece constante.
Como
bien sabes, durante el proceso de fotosíntesis ¡as plantas toman dióxido de
carbono de la atmósfera y asimilan el carbono a su organismo. Por este motivo,
una parte del carbono que hay en ¡as plantas será carbono-14. Cuando la planta
muere, el carbono-14 de su organismo comienza a desaparecer lenta pero
inevitablemente, debido a su desintegración.
El
resultado de este complicado mecanismo es: ¡un fósil vegetal tiene incorporado
su propio reloj! Para saber el tiempo que ha trascurrido desde su muerte bastará
con medir la abundancia de carbono-14 que hay en él y que será tanto menor
cuanto más tiempo haya transcurrido. Los físicos han podido establecer cuál es
la ley que sigue esta disminución y confeccionaron tablas de la abundancia en
función del tiempo. Por lo tanto, una vez conocida esa abundancia bastará con
comparar el valor medido con esa tabla para saber la edad del fósil.
Como ya te imaginarás, este fenómeno que afecta el carbono que hay en las
plantas también afecta a los animales pues, en algún paso de la cadena
alimentada, ellos se nutren de las plantas. También afecta la composición del
suelo, pues en la mayor parte de los casos las plantas al morir se integran a
él. También a los utensilios y objetos creados por los hombres primitivos, como
las vasijas de barro. Por estas razones, este método de datación sirve para
analizar una variedad muy grande de muestras. Debemos decir, sin embargo, que
falla cuando se trata de determinar edades de más de 50.000 años, en cuyo caso
se emplean otros métodos.
Utilización en medicina y otras áreas
Aprovechando la acción destructiva de las radiaciones sobre la materia, los
radioisótopos se emplean en medicina en el tratamiento contra el cáncer,
radiando con cobalto-60 los tumores que se quieren eliminar .También se emplean
en la esterilización dc material médico y quirúrgico.
Los
radioisótopos pueden introducirse en un organismo vivo o en cualquier otro
material y puede seguirse su trayectoria a través de él. Por ello se emplean
como trazadores o marcadores en investigaciones médicas, químicas, industriales,
etc. Por ejemplo, el isótopo yodo -131 se utiliza en medicina para diagnosticar
enfermedades de la tiroides. En química y biología, los isótopos radiactivos se
utilizan para realizar estudios sobre velocidad y mecanismo de reacciones. En la
industria, se emplean para localizar fugas en el transporte de fluidos, por
ejemplo, en un oleoducto.
Desventajas del uso de radioisótopos
En contrapartida a su utilidad, el manejo de materiales radiactivos plantea
problemas de difícil resolución. Entre ellos se destacan la eliminación de los
residuos radiactivos que se producen y el control de la seguridad de las
personas encargadas de su manipulación y de las comunidades próximas a las
instalaciones nucleares. De hecho, un accidente nuclear de la magnitud del
ocurrido en la central de Chernobil puede haber afectado, según algunas
estimaciones, la salud de más de medio millón de personas, sin contar las
enormes pérdidas materiales que ha originado.
(VER DESCRIPCIÓN DEL PROCESO DE LA FISIÓN DEL URANIO)
Fuente
Consultada: Físico Químico de Pilar Escudero y Otros
|