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Somos consientes
de que existen muchas mas enfermedades que a menudo nos aquejan, pero aquí
solo se presentan algunas de las frecuentes. Por otro lado solo damos una
breve descripción de cada patología, porque la intensión mas importante de
esta pagina es no lo solo la de describir cada enfermedad sino también la de
indicar un link externo (Saber más...) a los efectos de que aquellos
interesados puedan interiorizarse y profundizar mas en precisos
conocimientos, accediendo a sitios médicos específicos que
no conocían su existencia.
Una vida saludable
es la que presenta un equilibrio físico, mental y social. Si se
altera e equilibrio entre ellos se produce la enfermedad. Hay muchos
tipos de enfermedades, que se pueden clasificar según criterios
distintos.
Qué es una enfermedad
QUE ES UNA ENFERMEDAD: A lo
largo de nuestra vida existen muchas situaciones que exigen un
control médico, sin que ello signifique que
estemos enfermos, por ejemplo, en el embarazo. En otros casos,
sucede lo contrario: nuestro estado general
de salud hace que una alteración que podría no considerarse
enfermedad, sí se trate como tal.
Hay que tener presente que la
enfermedad puede durar un tiempo determinado, durante el cual se
ayuda al enfermo a salir de este estado de falta de salud. No
obstante, una enfermedad puede durar toda la vida, es decir,
convertirse en crónica; o puede tener como consecuencia la muerte
del individuo.
Hay enfermedades, como la obesidad,
las cardiopatías, etc., que están relacionadas con el modo de vida
de los países desarrollados. Otras, en cambio, como las ocasionadas
por la malnutrición o algunas enfermedades infecciosas, son más
propias de países pobres.
En cualquier caso, el mejor modo de
combatir las enfermedades es prevenirlas: la adquisición de hábitos
y conductas saludables nos permite evitarlas en buena medida.
La medicina, la psicología y otras
disciplinas se encargan de facilitar la calidad de la vida, y pueden
resumir sus objetivos en el famoso aforismo médico de «dar vida a
los años, no años a la vida».
Las
enfermedades según las causas o agentes que las producen
Desde un punto de vista científico, atendiendo a las causas
generales que originan las enfermedades, podemos hablar de
enfermedades infecciosas y no infecciosas.
Las enfermedades infecciosas son las
ocasionadas por agentes patógenos, especialmente microorganismos,
como las bacterias o los virus. Con frecuencia, las enfermedades
infecciosas se denominan infectocontagiosas o transmisibles,
términos que especifican la posibilidad de contagio; es decir, del
paso del agente patógeno de un individuo a otro.
Las enfermedades no infecciosas son
aquellas cuya causa no es un ser vivo, sino cualquier otro agente o
alteración. El origen de estos trastornos puede ser muy vanado: hay
causas genéticas, alteraciones por exposición a determinadas
sustancias, etc. Una de estas enfermedades no infecciosas que tiene
gran importancia es el cáncer.
Las enfermedades según
el origen de la alteración
La clasificación anterior es demasiado
global, y agrupa un gran número de enfermedades con particularidades
muy distintas, por lo que en muchas ocasiones se intenta definir más
claramente el origen de la enfermedad. Así, podemos distinguir
diversos tipos de enfermedades:
• Las congénitas: son las que se
manifiestan ya en el nacimiento, y su causa puede ser un defecto en
la información hereditaria.
• Las degenerativas: son las debidas a
una alteración estructural de una parte del organismo.
• Las carenciales: están causadas por
una deficiencia en algún nutriente (falta de una vitamina, por
ejemplo).
• Las mentales: pueden deberse a
disfunciones emocionales, aunque algunas tienen un importante
componente genético.
• Las profesionales: son las debidas a
factores propios del ejercicio de determinadas profesiones, tales
como la exposición excesiva a determinados agentes, etc.
• Las ambientales: son las producidas
por factores presentes en un determinado lugar, como radiaciones,
alguna sustancia química, etc.
Muchas enfermedades pueden
clasificarse atendiendo a varios criterios. Por ejemplo, una
enfermedad profesional puede ser infecciosa, estar causada por un
agente químico, por una mala postura al estar sentado frente a una
pantalla de ordenador, etc.
También hay que tener presente que
existen enfermedades que pueden deberse a distintas causas. Así,
algunas dolencias cardiovasculares son de origen genético, Pero
pueden ser potenciadas por e! consumo de tabaco, el alcohol, las
dietas inadecuadas, la vida sedentaria, el estrés, etc.
DECÁLOGO DE
PREVENCIÓN PARA UNA VIDA SANA
1. Una alimentación nutricionalmente correcta y un modo de vida
saludable, junto con el ejercicio físico, son los mejores pilares
para prevenir las enfermedades y garantizar una vida sana.
2. La infancia es una etapa vulnerable
desde el punto de vista nutricional, pues las necesidades de
nutrientes son elevadas y el riesgo de deficiencias es mayor. En
esta etapa se forman los hábitos alimentarios y deportivos. Por
ello, promover la educación nutricional y unas pautas de
alimentación saludables, junto con el ejercicio físico moderado y
continuado, deben ser una prioridad.
3. Los hábitos de vida de niños y
adolescentes solo podrán mejorar sí se cuidan también la
alimentación y el modo de vida de los adultos.
4. Es responsabilidad de los
educadores y de los padres establecer los hábitos de vida que
definen la conducta de los niños, con pautas sobre lo que se come y
cuánto se come, limitando las actividades sedentarias (televisión,
computadora, videojuegos) y fomentando el deporte.
5. La nutrición no es una lista de
dietas. Hay que romper tópicos y entenderla como una ciencia
compleja en la que queda mucho por investigar, pero en la que se han
hecho avances. Los alimentos no son «buenos» o «malos», lo que
importa es el equilibrio y la proporción.
6. La situación nutricional de
adolescentes y jóvenes puede mejorarse con una estrategia que incida
sobre el conocimiento, la actitud y la conducta. Se ha de recomendar
una dieta equilibrada, junto con el ejercicio físico. La práctica
deportiva es conveniente más allá de sus beneficios físicos, por su
contribución a la formación integral de la persona.
7. En general, los jóvenes toman menos
cantidad de líquido de lo aconsejado. Se debe aumentar el consumo de
agua, zumos o bebidas, hasta un mínimo de 2-2,5 litros al día.
8. Es labor de las organizaciones
sociales, públicas y privadas complementar y facilitar la tarea de
los padres de crear hábitos de vida saludables para niños y
adolescentes. Particularmente, los poderes públicos tienen una
responsabilidad clave al decidir los programas educativos y la
planificación del entorno urbanístico.
9. Desde el punto de vista
urbanístico, las ciudades deben recuperar y desarrollar espacios
para la práctica de hábitos de vida saludables.
10. En resumen, una alimentación
variada y equilibrada, con un aumento de la actividad física, tiene
una repercusión positiva para la salud.
Fuente Consultada: La
Enciclopedia del Estudiante Tomo 01 Ciencias de la Vida - La Nación |