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EL DERECHO: A partir del siglo XV las
monarquías de Europa occidental comenzaron a organizar los sistemas de leyes
necesarias para el gobierno de los estados. De este modo los soberanos pusieron
en conocimientos de los habitantes que acciones estaban permitidas y cuales
estaban prohibidas en el territorio de cada reino.
Además muchos principios del antiguo derecho romano fueron incorporados a esos
sistemas de leyes. El Derecho Romano resultó útil porque contenía dos
principios que la sociedad de esa época necesitaba: la propiedad privada y la
soberanía absoluta de los príncipes y reyes.
EL EJÉRCITO. Los Estados modernos, sometidos
exclusivamente a las Órdenes de la autoridad centralizada del rey o príncipe.
Ésta fue la primera forma de ejército profesional, el que estuvo compuesto por
extranjeros que cobraban por sus servicios, llamados mercenarios. Los reyes
necesitaban contar con ejércitos para llevar adelante la expansión territorial
de sus dominios y, al mismo tiempo, defender el’territorio propio de ataques
extranjeros.
LA BUROCRACIA ADMINISTRATIVA. La burocracia
era e! conjunto de administradores que trabajaban bajo las órdenes del rey y que
se fueron especializando en la atención de ¡os problemas del gobierno. El número
de ¡os administradores fue ‘creciendo a medida que el poder real centralizaba la
resolución de’ todos los asuntos económicos, sociales, judiciales y políticos,
con el objetivo de someter al país a una voluntad única.
Los
cargos de mayor jerarquía y más cercanos al soberano, generalmente estuvieron
ocupados por los miembros más poderosos de la nobleza. Pero el sistema que se
generalizó para formar parte de la administración fue la venta de cargos, que
benefició sobre todo a los burgueses ricos. Consistía en comprar un cargo en la
administración real del Estado y considerar como retribución del trabajo los
beneficios que se podían obtener del ejercicio de ese cargo.
EL SISTEMA DE IMPUESTOS. La organización de
u&sistema general de impuestos sirvió para integrar la sociedad y el territorio
de los nuevos Estados. Se establecieron impuestos regulares y obligatorios. Se
generalizó un impuesto que debían pagar todas las personas por ser habitantes
del país, y varios impuestos sobre las transacciones comerciales que debían
pagar los burgueses y los campesinos. Estos últimos frecuentemente fueron
recaudadosa por la fuerza. En cambio los nobles, aunque pertenecían
al país, en la práctica no pagaban el impuesto directo.
LA DIPLOMACIA. Como cada Estado moderno
pretendía delimitar su territorio, cada vez fueron mas frecuente los conflictos
entre ellos. Por esto y para conseguir ese objetivo, pero evitando las guerras
cuando fuera posible, los reyes y príncipes nombraron embajadores encargados de
mantener las relaciones diplomáticas. Un objetivo no desdeñable fue así la
obtención de territorios por medio de alianzas matrimoniales entre reyes de
diferentes países. Las uniones matrimoniales fueron las formas pacíficas de
expansión territorial, eran menos costosas que las guerras, pero también más
seguras.
La sociedad
estamental
En el
siglo XVI, los tres órdenes en que se consideraba dividida la sociedad feudal
—los que luchan, los que rezan, los que trabajan— no reflejaban los cambios que
se estaban produciendo en la economía y en la sociedad. Además de los nobles,
del clero y de los campesinos, también los burgueses formaban parte de la nueva
sociedad.
En la
mayoría de los países de Europa occidental, desde mediados del siglo XVI, la
sociedad se dividió en estamentos. En el orden estamental la población se
dividía en grupos con diferentes derechos y obligaciones según el origen, el
poder y el prestigio, sin tener en cuenta la riqueza o los méritos.
Los
burgueses comenzaron a ser aceptados como integrantes del tercer estado. Así
comenzó a llamarse al estamento que integraban todos aquellos individuos que no
eran ni nobles ni clérigos. Formaban parte de él tanto el vagabundo como el rico
comerciante, el campesino y el artesano. Poco a poco, las monarquías y los
miembros de la nobleza reconocieron algunos derechos a los burgueses y, sobre
todo, establecieron los límites de las acciones que éstos podían desarrollar.
El
clero siguió siendo considerado como un estamento privilegiado, que en la
jerarquía social se ubicaba por encima de la nobleza.
A
cada estamento le correspondían símbolos sociales propios, que mantenían su
unidad y los separaban de los demás. Aunque un burgués o un campesino fueran tan
ricos como un noble, este último tenía que diferenciarse de aquéllos. Una
ordenanza de 1612 establecía: “Cada cual debe seguir, pues, las huellas de sus
antepasados, a fin de que entre la nobleza, los burgueses y los campesinos se
pueda encontrar una diferencia”

Una sesión de
los Estados Generales, en la Haya.
“La soberanía de
un monarca no se altera ni disminuye en modo alguno por la existencia de los
Estados. Por el con trario, su majestad es más grande e ilustre cuando su pueblo
lo reconoce como soberano, incluso si en esas asambleas los príncipes, no
deseosos de enemistarse con sus súbditos, conceden y permiten muchas cosas a las
que no habrían consentido sin las peticiones, plegarias y justas quejas de su
pueblo...”
Jean Bodin, Les
six livres de la Republique, París, 1578.
Estamentos privilegiados y poder
político
La
nobleza, el clero y los burgueses que formaban parte de las comunas de las
ciudades, eran estamentos privilegiados porque tenían el derecho de participar
en la Asamblea de los Estados. Esta institución estaba obligada a prestar
consejo y ayuda al príncipe o al rey, quien podía reclamarla cuando los
intereses del país lo hicieran necesario.
Además otros privilegios eran, por ejemplo, que la nobleza y parte del clero no
estaban obligados a pagar impuestos; o que los burgueses de alguna región tenían
algunas libertades y derechos que los príncipes debían respetar. Por esto, la
relación entre la monarquía y los estamentos privilegiados fue diferente en cada
Estado: dependió concretamente del grado de poder que tenía cada príncipe, cada
nobleza y cada burguesía, y de la situación económica y social del país.
La
Asamblea de los Estados no se reunía en forma continua sino cuando los príncipes
la convocaban con el fin de tratar ciertos asuntos trascendentales para el país,
como ser la creación de impuestos o de leyes. Estas asambleas tuvieron
diferentes nombres según las regiones de Europa: Dietas en Alemania, Cortes en
España, Parlamentos en Inglaterra, Estados Generales en Francia.

Parlamento Inglés: durante
la segunda mitad del siglo XVI Las asambleas de los Estados fueron instituciones
que permitieron a la nobleza que tomara algunas decisiones junto al Rey.
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