Quizás usted no le haya prestado mayor importancia, pero seguramente le ha
ocurrido.. y en más de una ocasión: en esos días en los que las preocupaciones
le invaden, cuando los problemas del trabajo se unen con los de la casa, y su
vida se conviene en un verdadero torbellino sin control, usted se ve afligido
por una amplia variedad de dolencias físicas comunes, incluyendo desde dolores
de cabezas y malestares estomacales hasta probablemente una fuerte gripe. Los
Síntomas no son obra de su mente; usted realmente se siente enfermo, ¡usted está
enfermo! Pero, fue el estrés lo que lo enfermó?
Durante años, los médicos han calificado como síntomas nerviosos un
buen número de estos malestares físicos que se manifiestan en los períodos de
gran tensión, y muchos de nosotros nos hemos sentido resentidos e incómodos
porque nuestras quejas no han sido tomadas con la seriedad que esperábamos.
Recientemente, sin embargo, la relación entre el estrés y las
enfermedades ha comenzado a ser reconocida y seriamente estudiada por los
científicos, quienes ya han dado importantes pasos de avance en la
identificación de los mecanismos que condicionan este peculiar vínculo. Sí, el
estrés puede realmente enfermarnos, pero las nuevas investigaciones
también muestran que si llegamos a comprender cómo el estré5 nos enferma
y si empleamos las técnicas de relajación correctas, podemos proteger nuestra
salud aun en los períodos de mayor tensión.
ENFERMEDADES MAS COMUNES ASOCIADAS CON EL ESTRÉS
Según muestran las nuevas investigaciones que se están realizando con respecto
al estrés, los problemas de salud que son originados por el estrés
emocional son extremadamente comunes; de hecho, algunos estudios hasta
sugieren que aproximadamente dos tercios de todas las visitas que se realizan
anualmente a los médicos están en cielo grado relacionadas con el estrés.
Pero las investigaciones también indican que estas cifras podrían ser
controladas y reducidas drásticamente si únicamente entendiéramos qué pasos
podemos tomar para defendemos de los efectos negativos del estrés.Entre las enfermedades que con mayor frecuencia se asocian a la tensión nerviosa
CATARROS E INFLUENZA
hace unos seis años, el Doctor Sheldon Cohen (Profesor de Psicología de la Universidad de Carnegie Mellon, en Pitsburgh, Pensilvania; Estados
Unidos) realizó uno de los primeros estudios que mostró una relación entre el
estrés y los catarros comunes. Primeramente, utilizando pruebas sicológicas
rutinarias, este prestigioso científico midió el nivel de estrés en 394
mujeres y hombres, para después exponerlos a uno de cinco vías causantes del
catarro común:
• El 47% de los pacientes que fueron sometidos a un nivel mayor de estrés
se llegaron a enfermar y mostraron síntomas intensos de la enfermedad.
• En cambio, sólo el 27% de los que estaban sometidos a niveles moderados de
estrés llegaron a contraer el catarro común.
Las investigaciones científicas también muestran que el tipo de estrés
asociado con la mayor probabilidad de enfermarse con el catarro común surge de
las prolongadas discordias en las relaciones personales. Por ejemplo:
• Seis meses (o más) de peleas continuas con su pareja, o de constante y
severas críticas por parte de su jefe pueden hacerle caer en cama con un catarro
fuerte. Desde luego, el estrés no es el factor directo que causa el
catarro, pero los investigadores consideran que sí nos vuelve más susceptibles a
los diferentes virus que lo provocan, al afectar negativamente y debilitar el
sistema inmunológico, que nos protege de las enfermedades.
Aparentemente, con el virus de la influenza sucede lo mismo que con los que
provocan el catarro común. Algunos estudios realizados recientemente en la
Escuela de Medicina de la Universidad del Ohio (en los Estados Unidos),
muestran que las mujeres que están sometidas a niveles grandes de estrés
(por ejemplo, aquéllas que están cuidando un familiar seriamente enfermo) tienen
una respuesta inmunológica mucho más débil hacia la vacuna de la influenza que
aquéllas que están lidiando con presiones más rutinarias (como las largas filas
en el mercado, el cuidado habitual de los hijos, etc.). Es decir, mientras más
débil es la respuesta inmunológica a la vacuna, más vulnerable puede estar la
persona a desarrollar la influenza.
DOLORES DE ESTOMAGO
De acuerdo con
las estadísticas, los médicos estiman que hasta el 50% de los adultos
saludables se quejan de sufrir de dolores abdominales cuandO están sometidos a
niveles elevados de estrés. Lo que parece suceder —según los
investigadores— es que el estrés causa contracciones del tracto
gastrointestinal, lo cual trae como resultado esos característicos retortijones
en la parte inferior del abdomen. Por otra parte, muchas personas
cuando se sienten alteradas, comen mucho más, y esto ejerce una presión
adicional sobre el esfínter esofágico (la válvula que separa el esófago y el
estómago). Bajo esta tipo de presión, el ácido regresa otra vez del estómago al
esófago (el llamado reflujo gastro-esofágico}, causando dolor y acidez
estomacal.
Finalmente, la forma en que usted come cuando está sometido a altos niveles de
estrés también puede provocarle molestias estomacales. La tensión puede llevarlo
a ingerir precipitadamente sus alimentos, llenando su estómago con un exceso de
aire y haciéndole sentirse inflamado, y hasta con náuseas.
DOLORES DE CABEZA
El estrés es la causa más común del llamado dolor de cabeza por
tensión. Las hormonas del estrés provocan contracciones musculares
en la cara, el cuello, el cuero cabelludo, la mandíbula y otras áreas en el
cuerpo. Cuando los músculos se contraen, se privan de sangre, y esta
deficiencia sanguínea activa una reacción química en cadena que culmina con la
producción de las llamadas prostaglandinas (unas sustancias parecidas a
las hormonas que aumentan la sensación de dolor).
MENSTRUAClÓN IRREGULAR
Las hormonas del estrés (son segregadas cuando el individuo está sometido
a un estado de tensión) pueden retardar o prevenir la producción de la
hormona estimulante del folículo y de la hormona luteinizante, dos
sustancias químicas que son esenciales para activar el proceso de la ovulación
en la mujer. Como resultado, durante las etapas de estrés, una
mujer puede dejar de ovular u ovular erráticamente; su período menstrual puede
retrasarse o incluso no presentarse durante meses. Afortunadamente, el efecto
del estrés en este proceso es temporal. Una Vez que el estrés
y sus efectos emocionales desaparecen, el ciclo de la menstruación usualmente
vuelve a la normalidad en unos pocos meses.
Sorprendentemente, sin embargo. la tensión no causa el síndrome premenstrual.
Todas las investigaciones realizadas hasta el presente no han identificado
una relación definida entre los niveles de estrés en las mujeres y la
severidad de sus síntomas pre-menstruales.
INFERTILIDAD
El estrés no va a evitar absolutamente el embarazo, pero en aquellas
mujeres cuya fertilidad está comprometida, el incremento de las tensione
emocionales a las que pueda estar sometida puede constituir un facto suficiente
para impedirles el quedar embarazadas.
Una de las formas en las que el estrés puede afectar la fertilidad es
interfiriendo con el proceso de la ovulación..., y si una mujer no está ovulando
normalmente, es evidente que no podrá quedar en estado. De igual manera, si a
causa del estrés el ritmo de la ovulación se vuelve impredecible, la
mujer no tendrá forma de saber cuándo se encuentra en sus días fértiles y puede
perder oportunidades para concebir.
Es importante mencionar que el estrés también puede reducir la fertilidad
del hombre, al reducir su conteo de espermatozoides
COMPLICACIONES
DEL EMBARAZO
Durante largo tiempo, muchos obstetras y ginecólogos han considerado que el
nivel de estrés bajo el cual se encuentra una mujer mientras está
embarazada puede influir en el tamaño de su bebé al nacer. Sin embargo, sólo ha
sido recientemente que los especialistas han sido capaces de determinar que la
llamada edad gestacional también parece ser influenciada por el
estrés:
• En estudios realizados con mujeres embarazadas se ha comprobado que cada
punto que las futuras madres obtienen en una escala de 15 puntos de estrés
(la cual mide el espectro de problemas emocionales a los que estas mujeres
se enfrentan, desde el ajetreo diario hasta la ansiedad acerca de la salud del
bebé) predice una disminución de hasta tres días en la duración de su embarazo.
• Otras investigaciones también sugieren que aun cuando el embarazo logre
llegar a su término normal, los niveles mayores de estrés a los que esté
sometida la mujer embarazada pueden contribuir a que su parto sea más difícil.
En un estudio desarrollado por el Doctor John Kennell (Profesor de
Pediatría de la Universidad Case Western Reserve, en Cleveland, Ohio; Estados Unidos), donde se compararon las características del parto de dos grupos
de mujeres, se comprobó que:
1. Sólo el 7.8% de aquéllas que tuvieron a su lado durante todo el parto a una
especialista entrenada en dar apoyo físico y emocional necesitaron anestesia epidural.
2. En cambio, el 55% del otro grupo de mujeres que sólo contó con la
ayuda tradicional de los médicos y enfermeras tuvo que recibir este tipo de
anestesia.
3.
Es más: únicamente el 8% de las mujeres del primer grupo necesitó ser sometida a
una operación por cesárea, comparado con el 19% del segundo grupo.
Aunque los investigadores no logran determinar exactamente cómo se beneficiaron
las mujeres del primer grupo en el segundo ejemplo, especulan que lo más
probable es que el apoyo emocional que les ofreció el especialista entrenado
redujo su ansiedad durante el parto, lo cual esta inevitablemente asociado a la
liberación de mayores cantidades de las hormonas del estrés. Estas
hormonas pueden hacer que las contracciones uterinas sean menos efectivas; por
lo tanto, es posible que la reducción de los niveles de estrés resulte en
contracciones más normales y —por consiguiente— en un parto más fácil y corto.
TRASTORNOS DE PIEL:
Alguna vez se ha preguntado usted por qué su cara se llena de espinillas
precisamente antes de una cita o de participar en un acontecimiento
importante...? Pues, según sugieren las nuevas investigaciones científicas, el
estrés es el factor responsable. Los estudios muestran que la ansiedad y la tensión emocional pueden causar brotes de acné, de herpes, y hasta le
psoriasis... y el mecanismo de este proceso parece ser el mismo que vuelve a las
personas que están sometidas a niveles elevados de estrés llenos resistentes a
los catarros y a la influenza: las hormonas del estrés se elevan y las
funciones inmunológicas se ven disminuidas
Los especialistas también han comprobado que los conflictos emocionales pueden
retardar el proceso de cicatrización de las heridas, porsorprendente que
este fenómeno pueda parecer. Los estudios revelan que as personas que están
sometidas a niveles mayores de estrés necesitan lasta un 24% más de
tiempo para recuperarse de pequeñas heridas y pinchazos que aquéllas que están
sometidas a menos tensiones: unos 47 días comparados con sólo 38 días para las
menos tensas.
ASMA
Años atrás, el asma infantil era muchas veces atribuida a la personalidad de
las madres, las cuales provocaban un nivel tal de ansiedad en sus hijos, que
estos llegaban a desarrollar la enfermedad. Hoy, aunque esa noción no ha sido
completamente descartada, las investigaciones científicas revelan que el
estrés sí puede activar el asma en personas que están genéticamente
predispuestas a padecer esta enfermedad.
Las situaciones de alta ansiedad pueden desatar un primer episodio de asma al
estimular la producción de neurotransmisores, los cuales a su vez activarán los
genes responsables de esta condición. En lo sucesivo, cualquier evento negativo
que genere estrés (como un ataque de ira, por ejemplo) puede activar un
ataque asmático; es decir, las vías respiratorias serán asaltadas con impulsos
nerviosos que causarán que estos pasajes se contraigan. Según los especialistas,
hasta el 50% de los asmáticos sufren de crisis asmáticas causadas por el
estrés.
CÁNCER
A pesar de las muchas investigaciones que se están llevando a cabo, todavía existen muchas incógnitas por descifrar sobre el efecto del estrés
en la salud del ser humano, y la mayor de todas ellas parece ser si los estados de ansiedad y tensión pueden o no causar el desarrollo de
tumoraciones
cancerosas en el ser humano:
• Hasta el momento, los estudios científicos sugieren que entre el estrés y el
cáncer existe una relación definitiva, pero ésta aún no ha sido completamente
comprobada.
Es normal que como el estrés afecta la eficiencia del sistema
inmunológico, este proceso pueda activar el desarrollo de tumoraciones
cancerosas (nuevas o ya existentes). A medida que se encuentren nuevas y máS
sofisticadas formas de investigar la relación indiscutible que existe entre el
cuerpo y la mente, los especialistas no sólo llegarán a comprobar la relación
entre el estrés y el cáncer, sino que podrán decirnos qué otras
enfermedades pueden ser atribuidas al estrés y —lo que es aún mejor— qué
técnicas podrían utilizarse para curarlas o prevenir que éstas ocurran, en primer lugar.
En la actualidad, existe una creciente evidencia científica de que aliviar los
niveles de estrés a los que estemos sometidos puede ayudamos a mantenemos
saludables e incluso a curarnos (si estamos enfermos). Un buen número de
técnicas han mostrado ser útiles en este sentido; la clave está en elegir la que
mejor se ajuste a nuestra personalidad y estilo de vida.
Por ejemplo, los estudios muestran que los ejercicios aeróbicos (el ciclismo,
correr, nadar) puede reducir la tensión muscular, controlar los estados de
ansiedad, y mejorar la capacidad para lidiar con el estrés. La
meditación, otras técnicas de relajación, el yoga, y las llamadas técnicas de
retroalimentación o biofeedback (disponibles en clínicas, hospitales,
y consultorios de sicólogos) también son beneficiosas para aliviar los estados
de estrés en algunas personas.
En términos de enfermedades específicas, los científicos han encontrado que las
siguientes técnicas de control del estrés pueden ser efectivas para
prevenir las siguientes enfermedades:
PSICOTERAPIA PARA ALIVIAR LOS
DOLORES DE CABEZA Y EL ASMA
La psicoterapia —al igual que las llamadas técnicas de retroalimentación—
reducen el sufrimiento emocional al que pueda estar sometida una persona,
provocando a su vez una reducción tanto en el número como en la Severidad de los
dolores de cabeza que son causados por tensión. De igual forma, los
especialistas han comprobado que la psicoterapia también ayuda a aliviar la
respuesta biológica inducida por el estrés que causa que las vías
respiratorias se contraigan y se produzca una crisis asmática.
RELAJACIÓN PARA EVITAR LA INFERTILIDAD
En un estudio realizado en el Instituto de Cuerpo y Mente del Hospital
Deaconess
(en Nueva Inglaterra, Estados Unidos), los especialistas comprobaron
que el 34% de las “mujeres infértiles” que practicaban técnicas de relajación
para aliviar los niveles de estrés a los que estaban sometidas llegaban a quedar
embarazadas. Dado que no hubo grupo de control, los investigadores no pueden
precisar con exactitud hasta qué punto el entrenamiento de relajación mejora las
tasas de fertilidad femenina, pero sin duda el efecto que consigue es mucho más
alto de lo que podía esperarse.
HIPNOSIS PARA CONTROLAR EL ASMA:
La hipnosis también puede reducir la respuesta biológica inducida por el
estrés que causa que las vías respiratorias se contraigan y se produzca un
episodio de asma. De igual forma, la relajación, aunque no proporciona un rápido
efecto sobre el tratamiento del asma, sí consigue disminuir el número de ataques
con el transcurso del tiempo.
CONCLUSIÓN:
Por ahora, cuando usted sienta que la tensión lo está invadiendo, una rápida
técnica de relajación puede ayudarle a evitar o disminuir la respuesta de su
cuerno a la acción negativa de las hormonas del estrés. Trate de cerrar
sus ojos por unos breves momentos e imagínese una escena hermosa (concéntrese
realmente en los detalles; por ejemplo, dé rienda suelta a su imaginación y
cuente los árboles que “ve” o trate de “escuchar” el sonido de las olas del mar
que rompen apaciblemente en las arenas de una playa).
O simplemente cierre sus
ojos, respire profundamente, y exhale lentamente (contando hacia atrás a partir
de 10 ó 20), visualizándose a SÍ mismo bajando lentamente unas escaleras. Sin
duda, el nivel de estrés se reducirá gradualmente, y su cuerno se lo agradecerá.
Sobre todo, ejerciendo este auto-control para neutralizar tensiones y
ansiedades, podrá ser más saludable.